Sociedad civil y combate a la corrupción

'No vamos a entregar dinero a organizaciones, los apoyos van directo a los beneficiarios, no habrá intermediarios', dijo AMLO en días pasados

Alma A. Rodríguez
Académica
lunes, 11 febrero 2019 | 06:00

En días pasados el presidente López Obrador hizo la siguiente declaración: “No vamos a entregar dinero a organizaciones, los apoyos van directo a los beneficiarios, no habrá intermediarios.”, luego, en otros eventos reiteró la misma idea respecto a los apoyos a personas con discapacidad y en general respecto a todos los programas sociales. Esta declaración denota varias cosas, pero la más importante es: desconfianza. De hecho, durante su campaña una de las declaraciones más polémicas que hizo, fue cuando en una entrevista dijo textualmente: “Le tengo mucha desconfianza a todo lo que llaman sociedad civil”.

Un conocido aforismo plantea que El poder absoluto corrompe absolutamente, por ello, es que esta excesiva centralización que se vislumbra desde el gobierno federal llega a ser preocupante, pues menosprecia el papel que han tenido las organizaciones de la sociedad civil en el país, tanto como contrapeso, como coadyuvantes del gobierno en diversos temas, y, además, se erige pretenciosamente a sí mismo como la única referencia de honestidad y transparencia.

Ciudad Juárez es un claro ejemplo del importante papel de la sociedad civil en la reconstrucción social, pues después de la crisis de violencia que se vivió entre 2008-2011, el papel de la sociedad civil fue fundamental para dar inicio a las movilizaciones que pusieron sobre la mesa de la opinión pública nacional la grave crisis local, y que, mediante acciones surgidas en la organización comunitaria y vecinal, fueron creados programas para atender a miles de niños, jóvenes, mujeres y personas en vulnerabilidad, que el gobierno, en ese momento, no hubiera tenido capacidad de atender por sus propios medios.

Según datos de Fortalessa, en su informe: El Aporte de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) 2018, actualmente por cada peso que invierten las OSC en Ciudad Juárez éstas generan el equivalente a $5.54 pesos en servicios brindados a la comunidad; por cada $10.00 de los ingresos que tienen las OSC de Cd. Juárez, sólo $1.22 pesos provienen de fuentes del sector público. Además, dan cabida a 15 mil 446 voluntarios que prestan sus servicios, crean 3 mil 137 empleos formales y 6 mil 212 empleos indirectos. Además, según el informe, se han atendido a 3 millones 842 mil 496 personas, dato que permite dimensionar el papel fundamental que tiene el sector social para el bien común en nuestra ciudad.

Si bien, la corrupción es un mal social al cual efectivamente ninguna institución es inmune, se debe buscar transparentar y asegurar la imparcialidad en la asignación del recurso público en este sector, así como mejorar los procesos de rendición de cuentas para evitar malas prácticas en el manejo interno. La descalificación al trabajo de las OSC no aporta nada, y mucho menos resuelve problemáticas, en cambio, volcar los esfuerzos en promover la vigilancia activa tanto de los organismos competentes, como de la ciudadanía a través de mecanismos de contraloría social, si es fundamental.

La contraloría social se define como el mecanismo de los beneficiarios, de manera organizada, para verificar el cumplimiento de las metas y la correcta aplicación de los recursos públicos asignados a políticas, obras y programas de desarrollo social. En ese sentido, la participación de los ciudadanos como contralores sociales –ya sean beneficiarios de dichos programas u obras, o simplemente estén interesados en los distintos ámbitos a los cuales se asigna recurso público–, se convierte en una buena estrategia para buscar aminorar el campo de acción de la corrupción en las instituciones, sean públicas, privadas o del tercer sector.

Desde hace años, algunas agrupaciones han comenzado a realizar labores de contraloría social, por ejemplo, ya en varias ocasiones, el proyecto ¿A dónde va tu dinero? impulsado por el Plan Estratégico de Juárez, ha logrado detectar y dar seguimiento a varios casos de irregularidades en obra pública a nivel local. Es importante pues, reflexionar sobre la necesidad de nuestra participación y compromiso como ciudadanos en lo público, pues sin la presencia de la ciudadanía participativa y organizada, ¿quién vigila, quién informa, quién exige?