OPINIÓN

La narcomanta que explicaría muchas cosas

'Los Salazares' son a quienes la Fiscalía General del Estado adjudica el crimen de la periodista Miroslava Breach, ocurrido el 23 de marzo del 2017 en la ciudad de Chihuahua

LA COLUMNA
de El Diario
martes, 23 abril 2019 | 06:00

• La narcomanta que explicaría muchas cosas


• Quieren hacer trampa en Tribunal Anticorrupción 


• Balazo en el pie de Corral y alcaldes por Fondo Minero


• El suicidio, el bloque faltante de Vargas Llosa


"Los Salazares” son a quienes la Fiscalía General del Estado adjudica el crimen de la periodista Miroslava Breach, ocurrido el 23 de marzo del 2017 en la ciudad de Chihuahua.

Ayer se presentaron durante la madrugada en la sede de los poderes de la entidad, la ciudad de Chihuahua, el mismo lugar donde despacha el gobernador del estado, Javier Corral... los diputados, el Tribunal de Justicia.

Acaso el principal brazo operativo del Cártel de Sinaloa en varias partes del país, particularmente en Sonora y Chihuahua, hizo su presentación en Chihuahua mediante una “narcomanta” colocada en un concurrido crucero.

En ella amenazan a un alto mando de la Policía Municipal chihuahuita supuestamente por apoyar a “La Línea”, brazo armado del Cártel de Juárez. Esto significa que fue toda una mentira del gobernador Javier Corral y su fiscal, César Peniche, sobre la cacería emprendida contra dicha célula tras el asesinato de la periodista. Por algo tienen “oficina” donde ellos mismos despachan.

Es más creíble la realidad de los expedientes judiciales sobre el caso Miroslava, en los que se asienta que tuvieron los presuntos asesinos información de la periodista a través directo de personajes próximos al gobernador como sus colaboradores José Luévano, Alfredo Piñera y Hugo Shultz.

De ahí la tranquilidad con la que pueden colocar una manta y operar en la ciudad con cierto desparpajo.


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Trataron de pasar bobita la convocatoria para integrar el Tribunal de Justicia Administrativa en medio de la Semana Santa que acaba de concluir.

Lanzada el pasado miércoles 17 de abril, el documento trae algunas trampas políticas, inconcebibles e injustificables si se toma en cuenta que se trata de crear un organismo intachable, que será uno de los pilares del todavía incompleto Sistema Estatal Anticorrupción.

En primer término como que se huelen la posibilidad de los amparos, pues a los interesados en ser magistrados de este honroso tribunal se les obliga a aceptar mediante un formato los resultados que emita la comisión especial que se habrá de integrar con el fin de darle vida y nombramientos al próximo TJA, cuya misión será enjuiciar a los funcionarios corruptos estatales y municipales.

En otro apartado se establece precisamente la integración de la comisión por dos enviados del Ejecutivo, dos del Poder Judicial, el presidente del Congreso del Estado, el panista Jesús Villarreal Macías y todos los coordinadores de las bancadas, o sea, la Junta de Coordinación Política en Pleno, que se supone encabeza el líder morenista Miguel Colunga.

En esta comisión ya ni la disimularon como en anteriores procesos en que se integraban supuestos comités ciudadanos. Aquí sí fue derecha la flecha.

Desde luego que a la mayoría albiazul y al Palacio de Gobierno les interesa el control de este tribunal, pues sus primeros clientes del mañana sin duda serán los funcionarios de hoy.

Son tres puestos de arriba de 150 mil pesitos por mes, con una duración de 15 años, dos sexenios y medio, nada más. Evidentemente no quieren dejárselos a cualquier hijo de vecino.

Pero hacer trampa con ese objetivo cuando se trata de un organismo integrante del Sistema Anticorrupción es contradictorio y paradójico.

Será un proceso lleno de litigios de aquí y hasta el 23 de mayo. A alistar los amparos.


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Un verdadero balazo en el pie terminó siendo la controversia constitucional que presentó el gobernador Javier Corral y 23 presidentes municipales el pasado 14 de febrero contra las modificaciones al Fondo Minero y la forma de administrar sus recursos.

La admisión de la controversia que acompañó además la Asociación Nacional de Alcaldes, a través de Enrique Vargas del Villar, frenó la dinámica del fondo y prácticamente paralizó la totalidad de los 3 mil millones de pesos anuales que representa para todo el país.

El recurso jurídico tiene frenada la disposición de dinero de dicho fideicomiso, que se integra con el impuesto de un 7.5 por ciento de los materiales extraídos por las empresas mineras.

En Chihuahua son 28 los municipios con industria minera que recibían beneficios de dicho fondo. En conjunto habían obtenido unos mil 300 millones de pesos desde su creación en 2014 hasta el año pasado.

Ante el anuncio de que el Fondo Minero tendría cambios en esta administración de Andrés Manuel López Obrador, con el clásico mensaje de que los apoyos serían directos a la gente y sin intermediarios, Corral Jurado y los alcaldes de PRI, PAN, PRD y Movimiento Ciudadano se fueron a buscar el amparo de la justicia federal.

No toleraron que los alcaldes fueran tachados de usar los recursos del fondo como parte de su presupuesto municipal y promovieron la controversia, sin medir sus alcances.

Ahora los municipios dejaron de recibir esa derrama por la suspensión que implicó la sola admisión de la controversia.

Los reclamos están en la Dirección Estatal de Minería, donde el titular José Rafael Javalera ya no sabe cómo esconderse de los presidentes municipales.

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Ni de cerca olfateó Vargas Llosa el camino a la muerte que escogería su rudo competidor político, el expresidente Alan García. El suicidio. Optó por la “puerta falsa” antes de someterse a la justicia de su país por corrupción.

Es posible que deliberadamente el Nobel de Literatura peruano haya dejado fuera de “Cinco Esquinas” a García para concentrar su novela en el ejercicio del periodismo peruano “amarillista y sucio” durante el ejercicio de su sucesor, Alberto Fujimori, y su aterrorizante asesor, Vladimiro Montesinos, “El Doctor”.

Como buena novela –unos la llaman mediocre, otros excelsa pero ninguno de los críticos es Nobel– la trama incluye anzuelos interesantes para el lector como descriptivos actos sexuales, la corrupción y la extrema pobreza por todas partes de Lima...

El común denominador corresponde no sólo a Perú, nos traslada imaginariamente a todo Sudamérica, hace un paréntesis en México, lo vemos en Chihuahua con un gobernador que ha llegado al grado de enfermar y dilapidar decenas de millones de pesos creando un medio de comunicación propio –ya desaparecido– con recursos públicos para golpear a sus rivales y enaltecer su irremediable figura...Y lo tenemos en la antiépica pelea del vecino Donald Trump contra sus enemigos los periodistas. 

Es todo ello mero entorno continental al seguimiento sobre la muerte sorpresiva y violenta de Alan García, el personaje extrañamente ausente en la más reciente novela del Nobel a pesar de las fechas inseparables y cruzadas. 

Él y Fujimori fueron presidentes entre 1985 y 2011... y en medio de ellos el propio escritor participó como contendiente presidencial, así que las razones de su exclusión en “Cinco Esquinas” podremos encontrarlas en esa infaltable futura novela... o historia.