Una solución que puede salvar vidas

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Dr. Richard Liebowitz / Vicerrector de la Universidad de St. George
miércoles, 12 junio 2019 | 06:00

Los médicos son difíciles de encontrar en las zonas rurales de Estados Unidos. Casi el 20 por ciento de los estadounidenses viven en comunidades rurales. Pero solo un 10 por ciento de los doctores ejercen ahí. Los pacientes a menudo deben conducir durante horas para ver a un médico.

Tales obstáculos para el cuidado de la salud pueden resultar mortales. Un ex director de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) advirtió recientemente que “existe una notable brecha en la salud entre los estadounidenses que viven en las zonas rurales y aquellos que viven en las urbes”. La investigación de los CDC del 2017 indica que se podrían haber prevenido hasta 25 mil muertes por enfermedades cardíacas y 19 mil decesos por cáncer en el 2014 si los pacientes rurales tuvieran un mejor acceso a la atención médica.

La mayoría de los graduandos de las escuelas de medicina de Estados Unidos no han tomado decisiones de carrera que ayuden a cerrar dicha brecha en la salud entre las zonas urbanas y rurales. Por lo general, han optado por seguir una carrera como especialistas, en lugar de convertirse en médicos de atención primaria. Por necesidad, la mayoría termina practicando en ciudades con poblaciones grandes y lo suficientemente concentradas para que éstas a su vez sigan manteniendo sus prácticas especializadas.

Los graduandos de las escuelas de medicina internacionales han estado mucho más dispuestos a practicar su profesión en el centro del país, particularmente en el rubro de la atención primaria. En muchos casos, estos graduandos son ciudadanos estadounidenses que asistieron a una escuela de medicina en el extranjero y regresan a sus lugares de origen para iniciar sus carreras.

Para mejorar la vida de los pacientes rurales, es hora de reclutar a graduandos de escuelas de medicina internacionales mejor calificados para trabajar en Estados Unidos.

La escasez de médicos es extrema en las partes pocamente pobladas del país. En Texas, más de 30 condados carecen de un médico. En todo el país, solo el seis por ciento de los obstetras y ginecólogos trabajan en áreas rurales.

Los miles de médicos que se gradúan de las escuelas de medicina de Estados Unidos cada año no se instalan en una pequeña ciudad del país. El año pasado, la Asociación Americana de Colegios Médicos encuestó a la generación del 2018 y descubrió que menos del cuatro por ciento de los graduandos quieren practicar sus carreras en áreas rurales o poblaciones con menos de 10 mil habitantes. Mientras que más del 40 por ciento dijo que querían practicar en una ciudad grande.

Los médicos que se gradúan de las escuelas de medicina internacionales están más dispuestos a atender a pacientes rurales. Según un informe del Colegio Americano de Médicos, los graduandos de las escuelas de medicina internacionales —también conocidos como IMGs— “a menudo están más dispuestos que sus homólogos graduandos en medicina de Estados Unidos a practicar en áreas remotas y rurales”. Un estudio publicado en la revista Family Medicine encontró que los IMGs son clave para “abordar la existente escasez de médicos rurales”.

Los médicos que se gradúan de las escuelas internacionales de medicina también están más dispuestos a trabajar en comunidades desfavorecidas. Los IMGs representan una cuarta parte de todos los médicos en Estados Unidos —pero también conforman más del 40 por ciento de los médicos en áreas con ingresos per cápita inferiores a los 15 mil dólares.

Estos IMGs proporcionan una atención de primera clase. La investigación publicada en la revista British Medical encontró que los pacientes atendidos por médicos que se graduaron de alguna escuela de medicina internacional reportaron mejores resultados de salud que aquellos atendidos por doctores que se graduaron de alguna escuela de medicina en Estados Unidos. Los graduandos internacionales también están más dispuestos a atender a pacientes de Medicare con necesidades de salud más complejas, según un estudio de la revista General Internal Medicine.

Un tercio de los graduandos de la Escuela de Medicina de la Universidad de St. George en Grenada practican en áreas que carecen de servicios médicos. Estos Entran en una variedad de especialidades, desde pediatría y otras especialidades de atención primaria hasta cirugía, anestesiología y neurología. Entre todas las escuelas de medicina de Estados Unidos e internacionales, St. George es el tercer proveedor más grande de médicos practicantes en Estados Unidos.

Las zonas rurales de Norteamérica no tienen suficientes doctores. Los pacientes pueden estar muriendo como resultado de ello. Ocupar a más médicos graduados de las escuelas internacionales podría aliviar la escasez de doctores y salvar vidas.