Trump no dejará de abusar de su poder

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Michael Bloomberg / Bloomberg
miércoles, 09 octubre 2019 | 06:00

Nueva York— Este jueves, en una transmisión en vivo frente a la Casa Blanca, Trump reiteró su llamado para que Ucrania investigue al ex vicepresidente Joe Biden, su principal rival en la elección del 2020.

Luego, invitó a China a que hiciera lo mismo –“debido a que lo que pasó en China fue tan malo como lo que sucedió en Ucrania”.

Trump nunca especificó qué es lo que piensa que Biden hizo mal. Sin embargo, lo que sí ha hecho es involucrarse en un esfuerzo global para que otros lo detecten.

Es necesario repetir que la ley federal prohíbe solicitar cualquier cosa de valor a extranjeros para que ayuden en una campaña de elección. Aunque lo que Trump está dejando absolutamente claro es que pretende seguir abusando de su poder para avanzar sus intereses personales y no se debería aceptar eso.

La transcripción de la llamada telefónica revela que Trump presionó al presidente de Ucrania para que consiguiera información dañina sobre –posiblemente a cambio de ayuda militar que Trump retuvo– lo cual fue algo perturbador.

Aunque la información que ha surgido desde entonces –tanto del denunciante como de los que estuvieron involucrados directamente en la situación– es aún peor.

No se sabe si la llamada telefónica formó parte de un plan más amplio. Trump también envió a su abogado personal para que discutiera el asunto de Biden con los ucranianos, despidió a una diplomática de carrera que cuestionó esa maquinación, luego utilizó a dos enviados del Departamento de Estado para presionar al presidente de Ucrania para que siguiera investigando a Biden a cambio de una audiencia con Trump –y tal vez, nuevamente, ayuda militar.

De acuerdo a un intercambio de mensajes de texto entre Gordon Sondland, un embajador encargado de llevar a cabo el plan de Trump, y Bill Taylor, un diplomático de la Embajada de Estados Unidos en Ucrania, que generaron preocupación, hace que la situación sea lo bastante explícita:

 Bill Taylor escribió en un mensaje fechado el 1 de septiembre del 2019 a las 12:08:57: ¿Ahora vamos a decir que la ayuda para la seguridad y la reunión en la Casa Blanca están condicionadas a las investigaciones?

A las 12:42:29 de ese mismo día, Gordon Sondland respondió: llámame.

Trump ni siquiera se ha molestado en dar una explicación inocente para esos actos. Tomando en cuenta los hechos, es difícil imaginar alguna. 

Si acaso pensó que la conducta de Biden constituyó un delito, hubiera permitido que el Departamento de Justicia lo manejara. Si anteriormente descubrió un interés no expresado en la lucha contra la corrupción en el extranjero, pudo haber instruido al Departamento de Estado para que lo convirtiera en su prioridad.

Sería justo preguntar si Hunter, el hijo de Biden, se benefició exageradamente del puesto de su padre en sus tratos comerciales, como algunos han dicho. Sin embargo, bajo ninguna circunstancia debería ser apropiado que el presidente enviara a su abogado en una misión por su cuenta para pedirles a otros gobiernos que investiguen a cambio de favores personales.

Hasta los fieles aliados de Trump están teniendo problemas con esta situación: el reducir todo esto a algunos detalles de semántica o contemplar conspiraciones burocráticas para inmiscuir al presidente.

El juicio político nunca es algo que deba ser celebrado. Representa el riesgo de dañar gravemente la confianza del público en el gobierno y empeorar la ya polarizada política de Estados Unidos. 

Una elección que remueva a Trump de su puesto sería lo más sensato, ya que sería la reprimenda más duradera para esta presidencia.

Sin embargo, el Congreso no puede quedarse en silencio mientras un presidente viola su juramento, abusa de su poder para obtener una ganancia personal y solicita la intervención extranjera en las elecciones estadounidenses.

Aun en una administración en donde el estándar de ética reinante “no es técnicamente legal”, esta mala conducta flagrante sobresale.

Más republicanos deberían seguir el liderazgo del senador Mitt Romney y decir sin lugar a dudas que este tipo de conducta es “errónea y desastrosa” –y lo que es más, que no puede ser permitida.

 Michael R. Bloomberg, ex alcalde de la Ciudad de Nueva York, es fundador y dueño mayoritario de Bloomberg LP, la empresa matriz de Bloomberg News. También es enviado especial del secretario de las Naciones Unidas para la acción climática.