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Derramó ácido en 10 colonias; quema 2 niños

Huyó y mantuvo en jaque a corporaciones y Ejército hasta que lo capturaron en Corralitos

Víctor Hugo Valdovinos
miércoles, 15 mayo 2019 | 06:00

Nuevo Casas Grandes.- Dos niños resultaron quemados con ácido  derramando de manera accidental en calles de ocho colonias, por un productor que llevaba el líquido altamente corrosivo de uso para la agricultura en un tinaco para agua domiciliaria, desatando además una intensa persecución por toda la ciudad que terminó con la captura y consignación del responsable.

Por horas, al menos cinco tramos permanecieron cerrados hasta la noche y otros hasta la mañana de ayer en que se llevaron a cabo maniobras especiales para remover el ácido sulfúrico que en algunas calles había formado hasta charcos, lo que provocó al principio que los vehículos sufrieran averías en sus llantas y la carrocería, ya que la sustancia es altamente corrosiva.

Los hechos ocurrieron a las 7:17 de la tarde de anteayer donde las corporaciones fueron alertadas que un vehículo estaba derramando un químico peligroso en calles de la colonia Tierra y Libertad, donde dos niños ya habían sido hospitalizados con quemaduras al ser salpicados con el químico cuando jugaban en sus bicicletas, por lo que de inmediato se coordinaron tanto Seguridad Pública como la Policía Vial y hasta elementos del Ejército y de la Policía Federal para darle cacería al responsable.

De hecho, el operativo se prolongó desde las colonias del sur de la ciudad como la PRI, Villahermosa, Héroes de la Reforma, hasta Los Encinos, Colonia Dublán y Sección y Ejido Hidalgo, ya que el presunto, identificado como Sergio Baca Hernández, al darse cuenta que estaba derramando el químico de uso agrícola, intentó dares a la fuga y mantuvo a las corporaciones en jaque con trayectorias evasivas por las colonias de toda la ciudad, aunque el rastro de químico derramado delataba los sitios por donde iba huyendo.

Sin embargo, en el operativo ya se habían establecido retenes y finalmente el hombre fue capturado en Ejido Corralitos, una comunidad rural al norte de la ciudad, donde fue cercado por la policía y capturado.

El hombre quien iba a bordo de una camioneta tipo pick-up de la marca Dodge, línea Ram de color negro con un remolque, dejó rastros del ácido por varias calles y puntos rurales de la ciudad, cuando transportaba mil litros de este ácido usado en la elaboración de fertilizantes y para la limpia de equipo de riego agrícola, el cual transportaba en un contenedor Rotoplas que debe ser usado sólo para agua.

Al responsable sólo se le pudo asegurar el vehículo que usó como transporte, pues pese a que dijo “no saber que era ácido”, éste no sólo andaba huyendo sino que al llegar a ese domicilio tipo rancho en Ejido Corralitos, tomó el contenedor de plástico negro y vació todo el contenido restante en un presón.

Fue por la calle Juan Escutia y Avenida de la Raza donde quedaron algunos charcos grandes a lo largo de tres calles, y la alerta se dio cuando dos niños, uno identificado como Carlos Alberto A.L. de 11 años y otra como Itzel Sarahí M. de 10 años, fueron salpicados por el ácido cuando jugaban en sus bicicletas y resultaron con quemaduras de segundo grado, por lo que fueron atendidos por paramédicos de la Cruz Roja y trasladados a los hospitales tanto del Seguro Social como del Integral.

Por su parte, el Comandante del Departamento Municipal de Bomberos y Protección Civil, Christian Ontiveros Dórame, supo cómo reaccionar en este caso, aprovechando que la corporación había recibido recientemente un curso especial para el manejo de derrame de sustancias químicas peligrosas donde incluso, se llevó a cabo un megaoperativo en la zona centro.

Así, las calles afectadas fueron cerradas a la circulación y antes de actuar sobre el ácido sulfúrico, el Comandante y su Capitán, Brenda Ibarra, consultaron la “Guía de Respuestas en Caso de Emergencias”, descubriéndose que el procedimiento es absorber el ácido con tierra por lo que se usaron 10 cargas con ayuda del camión de volteo del municipio y de un tráiler del particular Gerardo López, con lo que se evitó un peligro mayor para la población ya que en otros tiempos, quizá se hubiera usado el agua por desconocimiento y eso hubiera provocado nubes y vapores aún más tóxicos.

Por último, Christian Ontiveros lamentó la actitud que tomaron algunos ciudadanos, pues rompieron las cintas con que se acordonaron las calles y un hombre mayor hasta se pasó entre las patrullas que estaban bloqueando la calle más afectada, el cual al advertirle que la calle estaba cerrada sólo dijo que “pensó que era aceite derramado y que él sí cupo a través de las patrullas en su bicicleta”, aunque dos cuadras meas adelante tuvo que bajarse y seguir a pie cuando las llantas se le quemaron por el químico.

Cabe mencionar que ayer mismo el responsable obtuvo su libertad al tener que llegar a un acuerdo con las partes afectadas y los padres de los niños lesionados, comprometiéndose a cubrir los gastos de su atención médica.