Concluyeron funerales de familia LeBaron

.

José Miranda Madrid/El Diario
domingo, 10 noviembre 2019 | 12:06
|

Galeana.- Ya sin discursos ni reclamos, pero con el mismo sentimiento de impotencia, entre sollozos, lágrimas y llanto, ayer por la tarde fueron sepultados los restos de Christina Marie Langford de 31 años, la novena víctima de la masacre registrada el pasado lunes en la comunidad sonorense de La Morita.

Poco antes de las once de la mañana, el féretro fue trasladado de la vivienda familiar a la capilla ubicada en la misma comunidad de Lebarón donde por espacio de tres horas se llevó a cabo la ceremonia religiosa.

Su hermano Jeremiah fue el encargado de conducir el servicio ante unas 400 personas que se congregaron en la nave principal de la capilla y varias decenas más que siguieron la transmisión por circuito cerrado en otro de los salones.

Su madre Amelia Christine Sedgwick, inició una larga cadena de oradores de la familia quienes en momentos con voces entrecortadas por el sentimiento que las embargaba, y entre sollozos, llanto y por instantes sonrisas, recordaron los momentos vividos junto a ella, alternados con himnos y cánticos.

Por al menos una media hora, se transmitieron una serie de audiovisuales en los que se reflejaban aspectos de su vida junto a su esposo Tyler Johnson y sus seis hijos, Chanel Christine, Joel Thomas, Tyler Eduard Jr., Hunter James, Ephrain David y la bebé Faith Marie, quien resultó ilesa en el atentado.

Alrededor de las 14:30 horas, se dio por concluido el servicio religioso y el féretro de madera, con los restos de Christina Marie, fue subido a la parte trasera de una camioneta pick-up, y con su familia a bordo, se dio el traslado hacia el cementerio de la colonia Lebarón ubicado a unos 2 kilómetros al oriente de la mancha urbana.

Ahí, sin mayores preámbulos, salvo, la dedicatoria de la tumba por parte de John Robinson, fue colocado el féretro en el interior, mientras su familia, amigos y conocidos, arrojaban flores y entonaban un cántico.

Con el sepelio de la mujer de 31 años (el 28 de noviembre cumpliría los 32), y que dejó en la orfandad a seis pequeños, se cerró el doloroso capítulo de dar cristiana sepultura a las nueve víctimas que arrojó el atentado que el pasado lunes se perpetró en las cercanías de la comunidad La Morita enclavada en la agreste sierra colindante entre Sonora y Chihuahua.

Sin embargo, la herida sigue abierta, y las exigencias de justicia también, tal y como lo expresaron durante toda las semana familiares de las víctimas y a cuyas voces se sumaron personajes de todos los ámbitos, tanto a nivel local, regional, estatal, nacional e internacional.

Y en este tenor, se expresó el ex senador Jeffrey Max Jones Jones, quien ayer estuvo presente en las exequias de Christina Marie: “Ojalá y que todo esto contribuya para bien”.

Fue el lunes 4 de noviembre cuando integrantes de la comunidad Lebaron fueron atacados mientras viajaban del Rancho La Mora, municipio de San Miguel Bavispe, Sonora, hacia el municipio de Janos, Chihuahua.

El saldo fue de tres mujeres adultas asesinadas, así como seis menores, en tanto que otros cinco resultaron lesionados y fueron trasladados a Estados Unidos para su atención médica, y tres más ilesos, entre ellos una bebé de solo siete meses.

[email protected]