Reprime AMLO de nuevo a energéticas

Quiere que las estaciones de servicio cobren menos

Reforma
martes, 09 abril 2019 | 19:50

Primero, el Presidente de México pidió a las petroleras que produjeran más. Ahora quiere que las estaciones de servicio cobren menos. 

El Presidente Andrés Manuel López Obrador, solicita a los distribuidores de combustible, gas licuado de petróleo y gas natural que revisen sus márgenes de ganancia y transmitan más ahorros fiscales a los consumidores. Ésta ha sido su última represión contra el mercado privado de energía.
México ofrece subsidios al combustible con el objetivo de reducir el cobro a los consumidores cuando suben los precios internacionales. Los distribuidores absorben aproximadamente el 63 por ciento de esta ayuda, dijo el subsecretario de Hacienda, Arturo Herrera, hoy en la rueda de prensa de la mañana.
Si los subsidios no mantienen bajos los precios del combustible, "entonces pensaríamos en crear un grupo de estaciones de venta en el país", indicó López Obrador. No especificó si Pemex, que arrienda su marca a franquicias privadas en México, sería propietaria de las nuevas estaciones de servicio.
El líder de izquierda llegó al poder en las elecciones de julio con el compromiso de acabar con los picos de los precios de la gasolina, conocidos como "gasolinazos", que hicieron que los precios al consumidor aumentaran en 20 por ciento en algunas regiones en 2017.
El aumento de los precios se atribuyó a las reformas energéticas del anterior gobierno de centro derecha, que abrió el mercado energético de México a la inversión privada y puso fin a la política de límite a los precios del combustible.
Si bien los precios de la gasolina ahora son establecidos por el mercado, el gobierno mexicano aplica un llamado "estímulo fiscal" que reduce el impuesto al consumo sobre la gasolina y el diesel, lo que le da cierto control sobre el precio final.
Los precios del combustible en México están aumentando este año. La gasolina regular subió 72 centavos por litro entre inicios de enero y finales de febrero, hasta que alcanzó 19.66 pesos por litro, según datos de la Comisión Reguladora de Energía. El diesel subió 1.11 pesos por litro en el mismo periodo, mientras que la gasolina premium cayó siete centavos.
Los distribuidores privados refutan la afirmación del gobierno de que están engañando a los conductores mexicanos.
"Las estaciones de gasolina están cumpliendo con los precios establecidos por Pemex", dijo Rajan Vig, fundador de la operadora Indimex Marketing and Trading LLC en Ciudad de México.
"El precio minorista será más alto debido a los impuestos, y para mantener un margen debido a la renta, el mantenimiento y la oferta. La logística es cara porque pocos tienen almacenamiento".
Debido a las reducciones a largo plazo en la producción de petróleo de México, los combustibles nacionales son reemplazados cada vez más por las importaciones, que ahora representan alrededor de tres cuartas partes de las ventas de gasolina en el país.
México se ve obligado a importar más combustible, pero tampoco cuenta con la infraestructura suficiente para almacenarlo y transportarlo. Los cuellos de botella en la infraestructura han elevado los precios, ya que se debe transportar más combustible en camiones y no vía modos de transporte menos costosos, como tuberías y ferrocarriles.
Los mexicanos llevan algún tiempo pagando más por el combustible que sus vecinos del norte. Antes de la elección de López Obrador el año pasado, los precios de la gasolina en México aumentaron más de 60 por ciento en seis años, aunque los precios en Estados Unidos cayeron en más de un tercio debido al auge del shale.