Ocultan a Evo Morales

El Gobierno de México reservó, por seguridad, detalles de la estancia del expresidente de Bolivia, que está bajo resguardo y con vigilancia de militares

Reforma
miércoles, 13 noviembre 2019 | 06:34
Associated Press |

Ciudad de México— Evo Morales ya está bajo resguardo y con vigilancia de militares mexicanos.

Tras semanas de protestas masivas y señalamientos de fraude electoral en su país, que dejaron siete muertos, el expresidente de Bolivia viajó a México a bordo de un jet ejecutivo de la Fuerza Aérea Mexicana que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador le envió.

El viaje también fue complicado. Luego de 24 horas de trámites con cinco países sudamericanos y 14 horas desde que Morales abordó el avión mexicano, el expresidente finalmente aterrizó en la Ciudad de México a las 10:58 horas de ayer.

Ya como asilado político fue trasladado al Campo Militar Número 1.

Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores, fue el encargado de darle la bienvenida en el Aeropuerto Internacional de la CDMX y dijo que, por seguridad, no se revelarían detalles de la estancia del boliviano.

Morales llegó acompañado por el exvicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, y la exministra de Salud, Gabriela Montaño.

A pesar de que la Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político ni ningún convenio internacional lo contempla como una obligación de México hacia un asilado, el Gobierno mexicano se ocupará de la manutención de Morales.

De acuerdo con fuentes oficiales, al menos por ahora Morales podría recibir un apoyo para sus gastos básicos.

Además, tiene derecho a recibir servicios de salud y ejercer el derecho al trabajo, según la legislación mexicana aprobada en el 2011.

López Obrador reveló ayer en su conferencia matutina que fue él quien dio la instrucción de ofrecer asilo a Morales.

"Me siento muy orgulloso de encabezar un Gobierno en donde se garantiza el derecho de asilo. Es un timbre de orgullo", dijo.

A la llegada de Morales a México, Ebrard lo recibió con un abrazo.

"¿Qué tal, eh? Has de venir muy cansado, ¿Cómo te sientes?", le preguntó el secretario de Relaciones Exteriores al expresidente al recibirlo.

"Bien", respondió el líder indígena.

"Ya estás en tu casa", expresó Ebrard.

Más adelante, en un podio dispuesto por elementos de la Fuerza Aérea Mexicana, frente a más de 200 periodistas, camarógrafos y fotógrafos, el boliviano dijo que mientras siga con vida no se retirará de la política ni renunciará a la lucha por los más pobres.

Morales gobernó Bolivia durante casi 14 años, desde el 2006 hasta el pasado domingo 10 de noviembre, cuando renunció presionado por las protestas y peticiones de los militares.

Después del breve mensaje de agradecimiento, el expresidente fue trasladado en un convoy de cuatro camionetas al hangar de la Unidad Especial de Transportes Aéreos, donde abordó un helicóptero de la Marina.

Luego de que México le ofreció asilo político a Morales, mexicanos inconformes lanzaron la petición en change.org "No al asilo a Evo, antes debe rendir cuentas. El pueblo mexicano no está de acuerdo".
Hasta anoche la solicitud sumaba más de 21 mil firmas de apoyo.