Viven cubanos aquí doble incertidumbre

Desconocen qué hacer si el permiso mexicano se les vence antes de poder presentarse ante EU para pedir asilo

Hérika Martínez
El Diario
lunes, 25 marzo 2019 | 06:00
Gabriel Cardona / El Diario de Juárez |

Ciudad Juárez— El 80 por ciento de los migrantes que buscan el asilo político en Estados Unidos por esta frontera son cubanos y padecen la incertidumbre sobre qué pasará cuando venza el permiso por 28 días que les otorgó el Instituto Nacional de Migración (INM) para transitar libremente por México.

Luis cumple hoy 22 días en Juárez, pero calcula que al menos tendrá que pasar en la ciudad otro mes, por lo que se acercó a las oficinas de Migración en el puente internacional Paso del Norte, donde le aseguraron que una vez vencido le iban a renovar su permiso en la delegación estatal, sin embargo al acudir a las instalaciones ubicadas junto al llamado puente Libre, le dijeron que tenía que arreglar su trámite en el centro o sur del país.

El isleño de La Habana se hospeda en un hotel de la ciudad, por lo que aseguró no tener recursos para viajar nuevamente a Chiapas a renovar su permiso, además de que teme que no pueda regresar a la frontera, donde su número de espera supera el 7 mil 900.

De acuerdo con Ivonne López de Lara, coordinadora del Centro de Derechos Humanos de la Casa del Migrante, 80 de cada 100 migrantes que arriban diariamente a Ciudad Juárez son cubanos, y el resto provienen de otros países, principalmente Guatemala, México y Honduras.

De acuerdo con las autoridades, más de 3 mil 200 migrantes esperan actualmente en Juárez ser llamados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) para ingresar al vecino país por el puente internacional Paso del Norte, entre ellos unos 2 mil cubanos hospedados en hoteles y otros más albergados en iglesias de la ciudad.

Julio llegó a Juárez hace 24 días, y tampoco sabe qué pasará una vez que se cumplan los 28 días de su permiso para estar en México, ya que el viernes el número de migrantes que habían cruzado eran 6 mil 780 y él cuenta con el número 7 mil 765.

Él se hospeda en un hotel del Centro de la ciudad, donde cobran 360 pesos la noche, pero comparte la habitación con tres cubanos más para poder subsistir el tiempo que les queda en la ciudad, sin embargo, hace una sola comida al día.

Julio y sus amigos se levantan todos los días y se toman un jugo para poder aguantar el hambre hasta las 4 o 5 de la tarde”, cuando acuden al restaurante El Mariachi, ubicado en la avenida Juárez, donde por 55 pesos comen un platillo típico de su país, ya que en el lugar trabajan cinco cubanos migrantes como cocineros.

“No todo el mundo tiene familia en Estados Unidos que lo ayude”, dijo el hombre quien aseguró que tuvo que vender todas sus pertenencias para poder salir de su isla y llegar hasta Panamá, luego a Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala y finalmente al sur de México, para poder arribar hasta Juárez.

Todos los días en la mañana y en la tarde, Julio acude al puente internacional para conocer en qué número va la lista. Julio  dijo que aquí ha sentido aquí el mayor frío de su vida, ya que en Cuba el clima no desciende más allá de los 18 o 19 grados centígrados.

El caribeño asegura que escogió esta frontera para cruzar, al igual que cree que lo seguirán haciendo los que vienen en camino, porque “es una frontera organizada y menos violenta que otras”.