Sólo les quedó un rinconcito seco para su hijo

Nereida Soto y su esposo batallan todos los días para sacar adelante a Flavio César; quien padece epilepsia

Verónica Domínguez/
El Diario
miércoles, 12 junio 2019 | 06:00

Nereida Soto, de 22 años, su esposo y su hijo de 15 meses, quien padece epilepsia, viven bajo un techo por el que se cuelan los rayos del sol y la lluvia.

La familia habita en la colonia El Sauzal en un cuarto de aproximadamente 3 por 5 metros, en donde hay un sillón, ropa amontonada, una lavadora descompuesta y una cama que ayer se encontraba empapada debido al aguacero que cayó el pasado lunes.

“Se mojó casi toda la cama, sólo quedó un pedacito seco, ahí fue donde acostamos al niño en la noche y nosotros no dormimos porque lo estuvimos cuidando, mejor nos pusimos a sacar toda el agua que nos inundó el cuarto”, platica Nereida.

El marido de Nereida trabaja por contratos, por lo que hay días, como los lluviosos, que suspenden labores.

La preocupación de los padres es tener las condiciones adecuadas para su pequeño Flavio César, quien debe permanecer tranquilo para evitarle un ataque.

La madre contó que desde el nacimiento de su hijo ha tenido que buscar servicio en diferentes lugares como el Hospital del Niño, el Centro Avanzado de Atención Primaria a la Salud (CAAPS) o lugares en donde la consulta y el medicamento pueda comprarlos más económicos.

“Hace dos meses, le dio un ataque y los tuve que levar con un doctor que me cobró 500 pesos por las medicinas, más la consulta, he tenido que pagar hasta mil pesos y a veces, no me creen que no tengo dinero”, comentó la entrevistada.

El hogar no cuenta con estufa, por lo que para cocinar Nereida debe acomodar en el patio dos bloques, una parrilla y la leña.

“Ahorita mi vecina me habló para que hiciera de almorzar porque la leña que habíamos juntado se mojó; tampoco tenemos refrigerador, nosotros compramos la comida del día”, dijo Nereida.

Desde hace seis meses, la abuela de su esposo les permitió vivir en ese cuarto para evitar que vivieran en casas de amigos o rentaran.

Sin embargo, los gastos que debe realizar para la atención de Flavio ha podido techar su casa, comprarle una cuna a su  hijo,  electrodomésticos o los muebles básicos, dijo la entrevistada.

Nereida comentó que para que su hijo tenga bienestar necesita reparar su casa, lo único que solicita es material para que en la temporada invernal su hijo no viva en una habitación inundada.

“Desde que llegamos hemos tenido que soportar el frío, porque ni un calentón de leña pudimos tener, yo sólo tapaba bien al niño para que no tuviera tanto frío, pero el lunes que llovió se puso necio de ver como salían los chorros de agua, tuvimos que entretenerlo para que no se estresara”, lamentó la entrevistada. 


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