Juárez

Se pierde en desierto rumbo a EU; familia ruega no abandonar su búsqueda

Omar envió un mensaje a su tío en el que dijo estar cansado y tener poca comida; Ejército solo lo buscará hasta hoy

Hérika Martínez
El Diario de Juárez

domingo, 14 noviembre 2021 | 14:16

Cortesía Cortesía Cortesía

Ciudad Juárez.- Un mensaje de voz, recibido el miércoles 10 de noviembre, en el que dijo estar vivo, pero muy cansado, y solo tener comida para dos o tres días, mantiene llena de angustia pero también de esperanza a la familia de Omar Reyes López de 19 años de edad, un joven hidalguense quien hoy suma 12 días perdido en el desierto de Chihuahua.

Omar ha sido buscado desde el jueves por elementos de Grupo Beta, del Instituto Nacional de Migración (INM); desde el viernes, por el Ejército Mexicano y desde ayer por autoridades del Municipio de Coyame del Sotol, en el desierto de Ojinaga. Sin embargo, el Ejército Mexicano le advirtió a la familia que solo lo buscarían viernes, sábado y domingo, por lo que piden a las autoridades de los tres niveles de Gobierno que continúen con los rastreos hasta encontrarlo.

Omar es originario de una comunidad del municipio de San Salvador, estado de Hidalgo, es el mayor de seis hermanos, se dedicaba al campo, sabe leer y escribir muy poco, y el 28 de octubre pasado decidió salir hacia Estados Unidos en busca de un mejor trabajo.

Él buscaba llegar a trabajar a Los Ángeles, en donde vive un tío, por lo que salió de su comunidad con su primo y otro grupo de migrantes. Todos llegaron a Ciudad Juárez, de se comunicaron el pasado 2 de noviembre para avisarle a sus familiares que ya iban a comenzar su camino hacia el vecino país.

“Ellos se comunicaron para decir que ya iban saliendo rumbo a la frontera, a cruzar, y dieron de referencia que estaban cerca de algo que se llama “el cerro bola”, que de ahí iban a partir. Y ahora sabemos que sí partieron de ahí, empezaron su camino por el desierto de Ciudad Juárez, luego salieron de Ciudad Juárez y se adentraron más en el desierto”, narró vía telefónica desde Mazatlán, su tía Sheila Arias.

El primo con el que viajaba llegó a Los Ángeles, entre el 4 y el 5 de noviembre Y dijo que Omar se había perdido en el camino entre el 2 y 3 de noviembre, cuando la Policía los interceptó y para evitar ser detenidos todos corrieron y se dispersaron a diferentes lados.

“Omar corrió para otro lado que el primo, de manera que se quedó solo y se perdió. El primo llegó con su tío que tienen en Los Ángeles, y dice que no lo pudieron encontrar, ya no lo vieron y tuvieron que continuar. De otros que se dispersaron tampoco saben nada, no saben todavía cuántos llegaron y cuantos se quedaron”, narró Arias.

El miércoles 10 de noviembre, Omar se pudo comunicar con su tío en Estados Unidos, por un audio de WhatsApp, le dijo que estaba vivo, que estaba bien, pero que se sentía muy cansado y que ya solo tenía comida para unos dos o tres días; le contó que se había encontrado con un arroyo, un río o un pequeño oasis en el camino y que eso le había permitido tomar agua, refrescarse y llenar de agua unos bules que llevaba.

“Si es así pensamos que se les puede acabar la comida ya. No sabemos, lo que sí sabemos es que estaba solo, que estaba vivo, bien y fuerte; dijo que se sentía fuerte, pero cansado, porque había caminado todo ese tiempo”, comentó su tía.

Su tío le sugirió a Omar que llamara al 911 para que lo interceptara una antena, lo cual pudo hacer el joven hidalguense, a quien le contestaron las autoridades estadounidenses. De acuerdo con su tía, la Patrulla Fronteriza fue quien identificó en dónde estaba, le dijeron que iban a llamar al Ejército de México para que lo buscaran y ellos hicieron el enlace, pero él Ejército le contestó “que no lo podía buscar y que ahí se iba a quedar, le dijo eso a la Patrulla Fronteriza, y la Patrulla Fronteriza le alcanzó a mandar un mensaje al muchacho diciéndole que ahí se iba a quedar, porque el Ejército eso le había dicho”, relató Arias.  

“La Patrulla Fronteriza le dijo eso a su tío. Ese miércoles, después de que recibió ese mensaje de que no lo iban a buscar, el tío todavía alcanzó a mandarle un mensaje, donde le dice que no se desespere, que no es verdad, que sí lo íbamos a buscar, entonces él se quedó con la última esperanza de que lo estábamos buscando. Y ya no pudimos comunicarnos con él, ya tiene el teléfono apagado”, agregó.

Las autoridades estadounidenses le informaron a su tío en Los Ángeles que Omar habló desde el desierto de Ojinaga, Chihuahua, por lo que debido a que es territorio mexicano, que ellos no podían entrar por él. Le dijeron que estaba a una hora de camino de un rancho y a siete u ocho días de camino a pie de Ciudad Juárez.

Ese mismo día su tío se comunicó con Grupo Beta, del Instituto Nacional de Migración (INM), y le pidieron que si se volvía a comunicar le dijera que caminara en la dirección que iba para que pudiera salir a ese pueblo, que ahí lo iban a esperar, pero no ha salido y ya no se ha podido comunicar para decirle que continúe por esa ruta, debido a que ya tiene el teléfono apagado.

“Nos cuesta mucho trabajo pensar que está en sus últimos minutos de reserva, es una persona fuerte, él es del campo, pero no sabe leer ni escribir bien y si ve un letrero no podía saber rápidamente que le está indicando”, lamentó su tía.

Grupo Beta comenzó su búsqueda desde el jueves 11 de noviembre, y el viernes se sumó el Ejército Mexicano, el cual le informó a su familia que tenían un protocolo de tres días de búsqueda; es decir, viernes, sábado y domingo, por lo que si no es localizado hoy se dejará de buscar.

“El Ejército fue muy claro en decirnos que si no se localiza en 72 horas, que se cumplen hoy, mañana o en los siguientes días tendría su mamá que estar poniendo una denuncia en la Fiscalía para que le tomen el ADN. Y no lo han podido localizar, no hay señas, ni cuerpo, ni algo que haya dejado en el camino, nada”, comentó.

Dijo que su tío ya llamó a la Fiscalía General del Estado de Chihuahua (FGE), en donde le dijeron que ya tienen el reporte, pero no hay una denuncia todavía formal. Su mamá, tiene problemas de habla, “viven en un rancho en donde para imprimir una hoja hay que viajar a otro pueblo”, y este tiempo se ha dedicado a buscar al gobernador de Hidalgo, Omar Fayad Meneses, pero no lo han logrado contactar.

Desde Mazatlán y Los Ángeles, sus tíos han comenzado su búsqueda a través de las autoridades, medios de comunicación y redes sociales, a través de las cuales también han pedido el apoyo de la gobernadora Maru Campos.

“Estamos muy desesperados, él es el mayor de seis hijos y como todos, se fue por una mejor situación, desgraciadamente no tenemos los recursos económicos ni humanos para buscarlos, y apelamos a que la Policía no desista, para nosotros estos días son fundamentales, son vitales. Y el exhorto es a la autoridad, a los gobernadores de Chihuahua y de Hidalgo para que intercedan, sabemos que es uno de decenas que quizá hay todos los días, pero por lo menos sabemos que él sigue vivo y lo queremos encontrar con vida”, pidió su tía a través de El Diario.

Omar nunca había salido de su pueblo, nunca había estado solo lejos de su casa, y ya tiene más de una semana perdido en medio del desierto, lo que llena de angustia a sus familiares.

“Hoy son las últimas horas de esperanza para una búsqueda más intensa. No hemos tenido ninguna respuesta del Gobierno ni de Chihuahua ni de Hidalgo. Estamos esperanzados de que el caso de él evidencie la situación que seguimos viviendo muchísima gente. Estamos bien desesperados, uno piensa que nunca le va a pasar y cuando le pasa se siente uno tan impotente”, externó al rogar a las autoridades que continúen con su rastreo.

Omar mide entre 1.70 y 1.75 metros de altura, es de piel morena y es descrito por su tía como “corpulento”, usa lentes y su primo no recuerda qué ropa lleva puesta.

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