Frente a la Casa de Adobe

Muro privado

La agrupación estadounidense Patriotas Constitucionales Unidos construye barda en límites de Texas, NM y Chihuahua

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez
lunes, 27 mayo 2019 | 06:00

Ciudad Juárez— Con dinero donado por estadounidenses republicanos, la agrupación Patriotas Constitucionales Unidos construye en la frontera con Ciudad Juárez el primer muro privado de Estados Unidos, a lo largo de 800 metros, informó uno de sus líderes, Jeff Allen.

“Esto no se trata de racismo, se trata de protegerme a mí mismo, y tener una frontera segura… Este es el primero privado. Esta es la manera en que América dice al Congreso: estás fallando, vamos a luchar por nosotros mismos”, argumentó el estadounidense, quien dijo ser copropietario del terreno ubicado en el emblemático sitio donde se unen los estados de Texas, Nuevo México y Chihuahua, a un costado del museo de la Casa de Adobe.

La construcción de la muralla de acero, de casi seis metros de altura, comenzó la tarde del viernes pasado, entre el desierto fronterizo, apoyada con grúas y vigilada por la Patrulla Fronteriza. Y tardará aproximadamente una semana más, dijo Allen.

Ayer, los visitantes del museo de la Casa de Adobe, que entre abril y mayo de 1911 fue utilizado como Palacio Nacional de Gobierno por Francisco I. Madero, se acercaban sorprendidos a tomar imágenes de la construcción, mientras que los trabajadores estadounidenses les toman imágenes a ellos con sus celulares.

El exveterano de 56 años de edad que forma parte del grupo que patriotas que vigilan la frontera desde lo alto de los cerros de Nuevo México, dijo ser originario de la ciudad de Cincinnati, estado de Ohio, pero haber vivido en el fraccionamiento Parajes de Oriente de Ciudad Juárez durante tres años y medio, debido a que su esposa y su hija son de esta frontera.

“Tengo una casa ahí –en Parajes de Oriente-, en el 2009 cuando la lucha de los cárteles se puso muy fuerte me fui, no era bueno. Y estoy luchando contra esto porque las drogas están viniendo aquí”, comentó.

Dijo que hace seis años compró el predio en la frontera con Ciudad Juárez, en uno de los sitios históricos de la Toma de Juárez, durante la Revolución Mexicana y que no sabe si será vendido.

Allen argumentó que la construcción del muro podría frenar la muerte de niños migrantes quienes, dijo, que han golpeado a su perro con piedras y tubos y le han ponchado las llantas de su camioneta, aunque visitantes de la zona aseguraron que lo han visto a él vigilando la frontera con un arma.

“Esta es mi casa, no es tu casa, no es la casa de ellos; es mi casa y si quieres entrar a América tienes que hacerlo legal, yo pienso que legal es genial”, dijo al señalar a los periodistas de este medio y a un grupo de migrantes brasileños que minutos antes habían intentado cruzar la frontera pero fueron devueltos a México por los trabajadores del muro. 

Allen también argumentó que “esto no es racismo, yo no soy racista, mi esposa es de Juárez, mi niña es de Juárez, ahora están ellos aquí… yo soy un patriota. Este es mi país y lo voy a proteger. Y voy a proteger a mi familia”, dijo luego de que un agente de la Patrulla Fronteriza se acercó para pedir a este medio que no se acercara hasta la zona donde se encuentran los cordones que aparentemente indican los límites de la frontera, sino hasta la mitad del obelisco blanco.

A través de la página de internet https://www.gofundme.com/TheTrumpWall, Brian Kolfage, un veterano de guerra amputado de ambos pies, ha recabado en cinco meses con la ayuda de 262 mil personas, 22 millones 231 mil 800 dólares, de una meta de mil millones de dólares establecida.

“Me tomo muy en serio la seguridad del pueblo estadounidense, que es como me encuentro construyendo un muro en la frontera sur”, relata en la página donde recaba el dinero, aunque no señala una relación directa con los exveteranos que construyen el muro entre Texas, Nuevo México y Ciudad Juárez.

Daniel García Salinas, encargado del useo de la Casa de Adobe, recordó que Francisco I. Madero instaló en 1911 ahí su campamento como una estrategia fronteriza, ya que en caso de un ataque de federales hacia los revolucionarios entrarían en conflicto armado con Estados Unidos.

La existencia de un puente colgante, en lo que actualmente son las compuertas del río Bravo, también era una opción para cruzar al vecino país en caso de un ataque, destacó.

Juárez cuenta actualmente con tres secciones de muro de acero, el primero construido entre 2016 y 2017 a lo largo de 2 kilómetros entre Anapra y Sunland Park, Nuevo México por el Gobierno de Barack Obama; el segundo construido entre abril de 2018 y febrero de este año en 32 kilómetros de la frontera con Santa Teresa, Nuevo México, y el tercero a lo largo de 6.4 kilómetros de El Paso, Texas, cuya construcción está a punto de terminar.