Juárez

Educación sexual, una asignatura pendiente

Expertos se plantean la necesidad de hablar del tema desde los primeros años académicos de los menores

Tomada de internet

Javier Olmos
El Diario de Juárez

viernes, 05 febrero 2021 | 12:46

La falta de educación sexual integral en las instituciones de educación básica, desde el nivel preescolar, es motivo de debate entre autoridades y especialistas en derechos por la infancia, al trascender durante el juicio contra un sacerdote acusado de violación y abuso sexual que la víctima asimiló lo que ocurría con ella hasta el quinto grado de primaria, cuando abordó el tema en clases.

La ofendida narró ante el juez los ataques presuntamente sufridos cuando apenas tenía ocho años y fue hasta que cursó el quinto grado de primaria cuando se dio cuenta de que presuntamente fue violentada por el líder religioso y lo habló con su familia.

“Dado que en casa muchas veces los padres de familia son ignorantes en el tema, de ahí la importancia de que se inculque en la escuela desde los primeros grados”, planteó Lidia Cordero, directora de Casa Amiga. “No existe en México la educación sexual”, aseguró. Y no sólo se trata de educar a los niños en temas de la genitalidad, como las relaciones sexuales y la reproducción, sentenció.

Aunque son asuntos que se abordan a partir de quinto y sexto de primaria, como en el caso del libro de Formación Cívica y Ética de quinto, que comienza a explicar los daños a la integridad de los niños y niñas, sobre cómo identificarlos y afrontarlos, no todos los maestros están preparados para plantearlos a sus estudiantes, según lo dice una asesora técnica pedagógica que se desempeña en la Zona Norte.

“No tenemos cultura sobre muchas cosas y a los maestros no se nos prepara para abordar este tema de una manera más profunda”, señaló. “Muchos se dedican a hablar de los embarazos a temprana edad, de la vida sexual, de las enfermedades y el abuso que pueden sufrir los menores en su casa, pero es un tema tan complicado que a veces nos da miedo cómo vayan a reaccionar los padres de familia y más con la moda del pin parental”, abundó.

Entonces hay un vacío muy grande que desprotege a los menores porque se deja a criterio de los maestros, poco capacitados, impartir específicamente ese tipo de información.

Este libro de Cívica y Ética aborda el tema del abuso sexual en la página 25: “abuso sexual: ocurre cuando un adulto u otro niño, niña o adolescente utiliza a un menor para obtener estimulación o placer sexual. Ejemplo: un adulto le pide a una niña que lo vea desnudo o lo toque en sus partes íntimas”.

Pero para la asesora, “nosotros abordamos el tema de la sexualidad en lo más básico, al igual que Vida Saludable; muchas cosas que se plantean se quedan solamente en la teoría y por eso no avanzamos, no reflexionamos con respecto a lo que se nos inculca”.

Aun con esa información dada en la escuela, los datos pintan un panorama diferente.

Sólo el año pasado, la organización civil Casa Amiga atendió 120 casos de abuso sexual infantil, en menores de entre 3 y 8 años, aunque también hubo casos de niños con cero años. En el 98 por ciento de ellos, fueron cometidos por personas cercanas, desde mismos familiares y amigos, dijo Cordero.

Por eso la importancia de que el tema se aborde desde el kínder. “Ocurrieron en la edad de mayor vulnerabilidad, porque los niños creen lo que los adultos les dicen y los involucran a través de un juego y tratos especiales. Ellos están jugando, un juego diferente pero no saben lo que es un abuso”.

Y eso pasa porque nunca les han dicho que una persona adulta no es dueña de su cuerpo, anotó.

“El cien por ciento de los niños que van a Casa Amiga no cuentan con información que tuviera que ver con su cuerpo y con educación sexual integral, de tal manera que no saben qué es lo que les está pasando”, señaló la activista.

La subsecretaría de Educación y Deporte en la Zona Norte, Judith Soto, asegura que el tema de la educación sexual en las escuelas se aborda desde un punto de vista científico a partir de tercer grado, pero no de lleno desde un principio, y a través de “un abordaje que es bastante certero, sin traer cosas que puedan generar conflictos con la familia”. Además no se interpone con la formación ideológica que los padres impongan a sus hijos, agregó.

Sin embargo dejó claro: “es un tema que tiene que empezar en casa, de privacidad y respeto a toda su corporalidad, de entender la comunicación para que de inmediato puedan alertarnos”.

Desde la higiene personal, comentar la importancia de cuidarse, no permitir que nadie se les acerque, que nadie quiera irrumpir en su intimidad, decirles que el cuerpo es propio y nadie tiene derecho a manipularlo, explicó.

La servidora pública asegura que la información es muy completa, es amplia, pero debe complementarse con pláticas de mucha confianza y extensas en la familia.

Pero Cordero increpa esas afirmaciones, ya que aunque hay una reforma a la nueva escuela mexicana que implica temas como derechos y perspectiva de género, no hay capacidad instalada, para empezar, de docentes para llevarla a cabo.

“Esta debe empezar desde preescolar para que los niños identifiquen actos de autocuidado, cariños agradables y desagradables, con perspectiva de género. Porque no es sólo hablar de genitales y de reproducción como se hace hasta quinto y sexto de primaria. Se deben identificar caricias o sensaciones que no deberían recibir, y los maestros no se sienten listos para abordar el tema, o no saben cómo responder para abordar el caso”, explicó.

Pin parental

Con Soto coincide la Iglesia, que interpone el “pin parental” como primordial a la hora de educar a los niños en clase.

“Hoy la educación sexual se da bajo la perspectiva de género, y la Iglesia no lo ve bien”, apunta el padre Eduardo Hayen, párroco de la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe.

“Es pura información, cómo ponerse condones, usar métodos anticonceptivos, se les plantea el aborto incluso. Y la Iglesia no está de acuerdo con esta visión de la educación sexual porque no se les habla de valores como la castidad, o cómo desarrollar las virtudes, lo que es el verdadero amor”.

Para el líder religioso, debe haber una educación sexual con perspectiva de familia y con valores, “que esa es la educación sexual con la que estamos nosotros de acuerdo en la Iglesia”. Pero sobre información para que los niños se puedan proteger contra un ataque sexual sí se puede tocar el tema en la escuela, en eso sí está de acuerdo, dice.

También tiene que ser información progresiva, añadió. Es decir, que no sea por ejemplo desde el preescolar.

Juicio contra sacerdote

Durante el primer día del juicio oral en contra del clérigo Aristeo B., celebrado a finales de enero de este año, la víctima que lo acusa narró en su testimonio cómo se fueron desenvolviendo los hechos, desde que tenía siete años cuando comenzó a servir en la iglesia hasta que se convirtió en monaguillo.

Ya con 13 años, la adolescente dijo que la primera vez que fue agredida por el sacerdote fue en el año 2015 en la casa parroquial ubicada en la colonia Santa María, mientras que la última agresión la sufrió el 28 de enero de 2018.

“Estoy en este juicio porque a mí me pasaron cosas que no debían y porque tengo que declarar lo que me pasó, porque lo que me pasó no es justo para nadie… me violaron mi derecho como niña, que no debían de tocarme ni hacerme lo que me hicieron”, expresó.

Cordero afirma que esto no hubiera ocurrido si la educación sexual hubiera ocurrido a tiempo, y señaló que están muy equivocados quienes no están de acuerdo con el tema, puesto que éste debe iniciar en muy tempranas etapas desde el momento en que enseñas las partes del cuerpo por su nombre y la apropiación del cuerpo de los infantes.

“Un niño o una niña que se sienta dueño de su cuerpo va a ser capaz de poder tomar decisiones cuando algo no le guste”, expresó. Lo anterior respaldado en que los niñas y niños que sufrieron una violación, nunca tuvieron una educación sexual y precisamente ese es el factor más grave de vulnerabilidad.

¿La falta de educación sexual también es corrupción?

La asesora técnica pedagógica asegura que la falta de preparación de los docentes viene a consecuencia de uno de los más grandes males, que es la corrupción.

“Venimos arrastrando décadas de una educación muy mala donde se generaron muchos vicios en el magisterio y no fue hasta que el expresidente Enrique Peña Nieto implementó la reforma y encarceló a Elba Esther, cuando los maestros nos dimos cuenta de que no bastaba con ser técnicos de la educación, y si queríamos ser profesionales, teníamos que trabajar nuestro criterio no sólo basados en un modelo obsoleto”, explicó.

Esto se refleja en números que dan escalofríos, añadió, pues el 50 por ciento de las personas en edad de 15 a 64 años deberían estar económicamente activas, pero tienen rezago educativo, y ese porcentaje representa a más de 5 millones de analfabetas.

“Los niños en casa están en manos o de un analfabeta o de un analfabeta funcional, y se agrega el analfabetismo digital”, expresó. Todo eso te puede dar una idea del gran reto que tenemos a nivel educativo para que lo que se aprende en las escuelas tenga un impacto en la sociedad, abundó.

“A veces los docentes son meros reproductores de un modelo que ya no nos sirve, se deben plantear programas acorde a las necesidades de nuestros niños y adolescentes en México”.

¿Qué se enseña en la primaria?

A partir de cuarto grado, en Ciencias Naturales se explica el cuerpo humano con imágenes y textos, con los sistemas sexuales del niño y de la niña.

En quinto grado, en Formación Cívica y Ética entre cuatro tipos de agresiones a la integridad, se habla del abuso sexual, que puede ocurrir cuando un adulto le pide a una niña que lo vea desnudo o lo toque en sus partes íntimas.

En el libro de Ciencias Naturales de sexto de primaria se abordan los temas de las etapas del desarrollo humano en la reproducción, así como las implicaciones de las relaciones sexuales en la adolescencia.

Sin embargo, “algunos maestros son muy reservados y se limitan a abordar los temas que la SEP les pone sobre la mesa. Algunas veces sí se llega a tocar el tema del acoso y el abuso, pero más bien en Educación Cívica y va tornándose más complejo cuando pasan a secundaria”, dijo la asesora técnica pedagógica.

jolmos@redaccion.diario.com.mx