‘Echaron maíz a los sesos y las palomas se los comieron’

Así lo indicó Melina, de 40 años, tras atestiguar junto a decenas de personas el asesinato ayer de un hombre frente al Hospital de la Mujer

Staff/
El Diario de Juárez
domingo, 10 noviembre 2019 | 06:00
|

“Le echaron maíz a los sesos para que se los comieran las palomas, los de Semefo”, indicó Melina, de 40 años, tras atestiguar junto a decenas de personas el asesinato ayer de un hombre frente al Hospital de la Mujer.

El crimen causó que las visitas fueran aplazadas al menos seis horas, además de provocar  pánico entre personal médico y pacientes, algunos de los cuales se tiraron al piso, aún con niños en brazos.

Junto a otros testigos, la entrevistada narró que de un automóvil color crema descendió un hombre, que rondaba los 20 años de edad. Sin importar que a su alrededor hubiera en su mayoría mujeres y niños, que esperaban a familiares internados, atacó a la víctima mientras estaba sentada, dejando un charco de sangre debajo de la banca, que fue dejado en el sitio por el personal forense, por lo que tuvo que ser limpiado por intendencia del hospital. 

“Las palomas se estaban comiendo los sesos, y con niños alrededor. A las autoridades les vale madre, se portaron muy groseros. Cuando llegaron dijeron ‘a ver cómo le haces para quitar a éstos y echarlos al rincón’, pues si no somos animales, y no ponen solución a esto, les vale”, indicó la testigo, quien añadió que la víctima iba acompañada.

Precisó que una mujer, al parecer esposa del occiso, iba acompañándolo. A la fémina, dijo, también le quiso disparar el victimario pero al parecer se le trabó la pistola, impidiendo su cometido y forzándolo a escapar.

 “Cuando vio que ya no pudo se echó a correr a un carro color cremita. Nosotros nomás nos tiramos al piso, y sí me siento muy mal porque también tengo a mi hija internada y por culpa de ellos ya no la voy a ver, sino hasta más tarde y mi pacientita tiene mucho sangrado. Qué pongan más seguridad. Si una bala perdida le da a las criaturas, a poco van a decir que la criatura andaba mal también. Les vale un comino a las autoridades”, dijo Melina. 

A su vez, Marcela, de 39 años, y su esposo César, de 33, quienes esperaban a una familiar atendida por un legrado, tuvieron que correr al escuchar y atestiguar la escena. En su huida, Marcela tropezó con la rampa para sillas de ruedas y se provocó un golpe en la mejilla derecha, mismo que le dejó un notable moretón.

“No estamos con tranquilidad porque no sabemos ni a qué hora vayan a suceder más cosas. No sabemos ni porque pasó, y nos sorprendió. Nosotros estábamos aquí esperando a que nos dieran información y se escuchó el balazo, y todos corrimos. Incluso hasta me caí, y me lastimé todo esto (la mejilla).  Brincamos y nos refugiamos como pudimos. Ahorita estamos con el miedo y no sabemos ni que vaya a pasar, deberían poner más seguridad. No estamos seguros aquí, y ni en ningún lado”, refirió la mujer respaldada por su cónyuge.