Juárez

Ebrio, presunto responsable de atropellar y matar a niño

El menor fue prensado entre el auto del responsable y un camión de transporte de personal estacionado

Staff / El Diario de Juárez
Staff / El Diario de Juárez

Miguel Vargas
El Diario de Juárez

miércoles, 18 noviembre 2020 | 12:48

El juguete preferido de César Iván, el niño de cinco años que falleció el pasado lunes atropellado por un conductor ebrio, quedó en el sitio del accidente, en una pendiente de la calle Bonampak de la colonia Ricardo Flores Magón, en el poniente de la ciudad.

La “troquita” de plástico dejada por parientes como forma de recordarlo, se encuentra sobre la arena que lanzaron los vecinos para cubrir la sangre del niño, quien fue prensado entre el auto sin placas del conductor responsable y un camión de transporte de personal estacionado sin dejar margen al paso peatonal seguro.

En el barrio sede de la tragedia, unos 300 metros al sur de la glorieta distintiva de la colonia Azteca, vecinos de Héctor R. L., de 36 años, el presunto responsable del accidente, aseguraron que el guiador estuvo tomando en el frente de su casa de la calle Paquimé, desde la mañana del lunes.

Ya por la noche del mismo día ocurrió el accidente cuando Héctor fue a buscar más cerveza a bordo de un vehículo, según los testigos.

De acuerdo con reportes de la Fiscalía Zona Norte y las versiones que dieron ayer los vecinos de las calles Bonampak y Paquimé, cerca de las 8:30 de la noche del lunes, el niño César Iván y su madre, Janeth Rivera Álvarez, de 24 años, salieron de una tienda de abarrotes de su colonia donde habían comprado pan para cenar.

Ambos iban por la banqueta subiendo la pendiente de la calle Bonampak hacia su casa, pero donde esta termina, estaba estacionado el camión de transporte público económico 10360 y tuvieron que bajar a la calle.

De una cuadra más adelante dio vuelta de la calle Paquimé a gran velocidad un auto azul Ford Focus modelo 2003 con “placas rojas” que tomó la calle por donde venían madre e hijo y se descontroló, pegando en la banqueta del frente de un domicilio y proyectándose contra las víctimas.

La madre del niño alcanzó a librar el impacto, pero no así César Iván, quien encontró una muerte instantánea al quedar prensado entre el frente del vehículo y el costado posterior del autobús estacionado.

La pintura en aerosol, roja, que usaron agentes de Tránsito para marcar la trayectoria del vehículo y la posición del camión estacionado, se notaba con claridad ayer en la escena, y terminaba donde quedó el cuerpo del menor, representado ayer por su juguete.

Conocidos de las víctimas asistieron a la madre, quien presentaba crisis nerviosa, mientras otros vecinos detuvieron al conductor de 33 años, quien según parte médico presentaba tercer grado de ebriedad.

“Estaba perdido y tenía un fuerte olor a cerveza y mariguana”, dijo una de las testigos del incidente, entrevistada ayer.

Describen que el niño de cinco años era hijo único de Janeth, quien vive en condición humilde en las faldas de un cerro, a unas cinco cuadras del lugar del accidente.

“Estuvo tomando en esa casa de allí enfrente desde la mañana con otros de sus parientes; iba a cada rato a traer más cerveza y aceleraba el carro”, según dijo un vecino del responsable.

Héctor se encontraba ayer en los separos de la Fiscalía y será consignado a un juez mañana por el delito de homicidio imprudencial, según se conoció.

mvargas@redaccion.diario.com.mx