Juárez
Sufre una enfermedad incurable

Cumple niño su última voluntad

Jairo pide regresar a Veracruz con sus abuelos, quienes lo llevarán a conocer el mar

Luis Carlos Cano C./
El Diario

sábado, 18 enero 2020 | 06:00

Con una enfermedad incurable a sus 13 años de edad, Jairo de Jesús pidió su último deseo: regresar a su pueblo en el estado de Veracruz a vivir con sus abuelos maternos, para que lo lleven a conocer la playa, pues a pesar de que antes de enfermarse vivía allá, nunca fue al mar.

Jairo nació y creció en un pueblo cerca de Cosamaloapan, en aquella entidad costera; sus abuelos lo criaron y vivió con ellos hasta los 11 años de edad, cuando se enfermó y una tía lo trajo a Ciudad Juárez para tratar de curarlo del tumor canceroso en la cabeza y salvarle la vida, pero a pesar de los intentos, los médicos no lo lograron y la salud del pequeño empeora a diario, por eso pidió regresar con sus abuelos, en donde ahora se encuentra.

El jueves, Jairo fue despedido en el aeropuerto internacional “Abraham González” por vecinos de su tía y varios amigos, entre ellos un grupo de elementos del Departamento de Bomberos y el director de Protección Civil Municipal, Efrén Matamoros Barraza, con quienes el niño convivió todo un día a fines del año pasado, pues él quería ser bombero cuando fuera adulto.

“El niño estuvo con los bomberos durante un día, ya que al enterarse de su enfermedad y su deseo de ser como ellos cuando fuera grande, lo invitaron, le pusieron su uniforme especial y convivieron con él como si fuera uno más del departamento”, comentó Oralia Hernández, de la organización civil La Esperanza, quien junto con la directora de la misma, Guadalupe Silva, buscaron en todo momento el apoyo para el pequeño.

La tía de Jairo, Lucía Chávez, a quien él considera como su mamá, explicó que el niño vivía en Veracruz con sus abuelos maternos y la bisabuela, pero a los 11 años se enfermó y fue cuando le detectaron el tumor cancerígeno en la parte posterior de la cabeza, por lo que ella decidió venirse a esta frontera a trabajar y al mismo tiempo buscar la ayuda médica para curar a su sobrino.

Comunidad cumple el sueño de Jairo

 El menor hoy irá a la playa junto con sus abuelos 

Sin embargo, dice con tristeza la mujer, Jairo no pudo ser sometido a la operación, no es candidato para la cirugía; incluso, ni siquiera le pudieron practicar una biopsia por lo delicado de su situación, ya que el tumor se encuentra entre el cerebelo y la médula, y con un movimiento leve podría morir en la cirugía.

La condición física de Jairo se agravó en las últimas semanas y en diciembre pasado perdió el movimiento del cuerpo, no escucha, no ve y cada día se pone más malo; él mismo se dio cuenta de la gravedad de su salud y le pidió a su familia y amigos que lo llevaran a Veracruz para estar con sus abuelos.

Al saberlo, miembros de distintas organizaciones sociales, como La Esperanza, además de vecinos y otras personas, se dieron a la tarea de conseguir el pasaje del avión para el niño, su tía y otra persona que fue con ellos a Veracruz, algo que lograron gracias al apoyo de la comunidad, comentaron Oralia y Guadalupe.

Ahora, Jairo ya está en el pueblo con sus abuelitos maternos, este sábado lo llevarán al mar para que, aún con sus problemas de salud, pueda disfrutar de la brisa marina, las olas y las gaviotas. Fue su petición y se la cumplirán.

Mientras, aquí en Ciudad Juárez sus amigos lo recuerdan con cariño, como lo narran en una carta escrita a mano en la que le expresan sus sentimientos y en la que su amiga Samanta estampa su nombre en el lado superior del papel.

“Querido Jairo: Eres un niño de corazón puro tan brillante como el sol, sonríes dulcemente ante la adversidad que rodea tu alma.

Tus ojos bonitos revelan tu alegría de vivir, bendita sea tu existencia, eres el corazón de tu familia, eres ejemplo de que los ángeles existen y llegan al mundo así como tú.

Eres ejemplo de fortaleza, sonríes con tu dolor a cuestas, permites que a través de ti los más grandes egos se vuelvan pequeños y tu dulzura llega y transforma a los corazones más duros.

Las familias Magallanes Mora y Moreno Magallanes te llevan en su corazón y sus oraciones, bendita sea tu existencia, no lo olvides campeón”. (Luis Carlos Cano C. / El Diario)