'¡La vamos a reconstruir!', gritan miles de parisinos

El presidente francés, Emmanuel Macron, prometió la reedificación y el rescate del patrimonio histórico arrasado por el incendio

Agencias
martes, 16 abril 2019 | 08:24

París.- El grito procedía de miles pero era uno: "¡La vamos a reconstruir! ¡La vamos a reconstruir!".

Venía de las multitudes parisinas reunidas anoche ante la catedral de Notre Dame cuando aún ardía en llamas, e hizo eco entre los ediles de la ciudad y el propio presidente francés, 

Emmanuel Macron, quien prometió la reedificación y el rescate del patrimonio histórico arrasado por el incendio que conmovió más allá de Francia.

"La vamos a reconstruir todos juntos. Recurriremos al conocimiento de los talentos más importantes", dijo el Mandatario galo.

Al cundir la noticia del incendio de este monumento secular, iniciado ayer hacia las 18:30 horas locales en el techo, donde se realizaban labores de restauración, una marea humana se desplazó a la zona, al centro de París.

"La gente corría, gritaba, lloraba. Quería ver a la catedral por última vez. Pero no será la última vez: la vamos a reconstruir con la ayuda de los Compagnons du Devoir, que tienen su sede muy cerca de Notre Dame, del otro lado del Sena", comentó a REFORMA Anne LeBreton, Edil de la Alcaldía del Distrito 4, del cual depende la monumento siniestrado.

Le Breton hacía referencia a la cofradía de artesanos de excelencia que en la Edad Media contribuyeron a construir las catedrales góticas y que, desde entonces, se heredan conocimiento y técnicas.

"Los Compagnons la van a reconstruir de manera idéntica como en aquella época, y Notre Dame será de nuevo un monumento resplandeciente", aseguró.

Al caer la noche, los bomberos de París informaron que habían salvado la estructura del techo de la catedral, lo cual sacó un suspiro de alivio, en medio de la tragedia, a Olivier de Chalus, historiador, miembro del equipo patrimonial de la catedral y jefe de los guías oficiales.

"Es una estructura de madera y se necesitaron 1300 robles para fabricarla. Cada pedazo de madera lleva un número inscrito por los constructores de la Edad Media, y cuando se renueva se pueda desmontar y remontar exactamente igual. Nos permite tener contacto con lo que hicieron los constructores de aquella época", compartió.

"Las dos terceras partes de la estructura datan del Medioevo y el resto es del siglo 19. Existen estructuras medievales en muchos otros monumentos de Francia, pero, tan grande como ésta, ninguna".

"Ensamblar la estructura tarda dos años para un equipo de artesanos especializados de 15 personas", agregó.

Pero las perdidas irremediables son mayúsculas.

De Chalus lamentó, por ejemplo, la caída de la aguja de la catedral, que tenía 90 metros y databa del siglo 19, cuando el célebre arquitecto Eugène Viollet-Le-Duc renovó el templo para reparar los daños que sufrió durante la Revolución Francesa, a finales del siglo 18.

Se trata de la primera vez, a decir de De Chalus, que Notre Dame sufre un incendio de esta amplitud, pues el único registrado hasta ayer data del siglo 13 y no fue de grandes consecuencias.

Entre las buenas noticias, a decir del historiador, es la Corona de Espinas y la Túnica de San Luis, principales reliquias de la catedral, fueron salvadas.

"La Corona está en una caja fuerte, pero fue complicado salvarla porque en la precipitación no encontrábamos a la persona que tenía el código", dijo.

Otros tesoros de la catedral, sin embargo, no corrieron con la misma suerte y resultaron dañados al caer la aguja de la iglesia, como unas reliquias de San Dionisio y otras de Santa Genoveva, así como uno de los órganos.

De otras obras conservadas en la catedral, entre ellas grandes pinturas de artistas como Jacques Blanchard, Laurent de la Hyre y Fontaine de Sagesse, no se había confirmado, hasta anoche, su estado, como tampoco la afectación a los rosetones.

Michel Picaud, encargado del programa de mecenazgo para la restauración de la catedral y presidente de la asociación de los Amigos de la Catedral explicó a REFORMA que desde el año pasado se había iniciado una campaña de renovación muy amplia.

"Tenemos un programa de 150 millones de euros, pero hoy todo vuelve a cero. Para mí es una catástrofe: luchamos todos los días y hoy vemos partes enteras de la catedral que se derrumban. Es algo terrible para nosotros", comentó.

"Habíamos empezado el programa de renovación con la aguja y uno de los arbotantes, los fondos provienen de empresa y particulares del mundo entero. Hay donantes franceses pero también muchos extranjeros, en especial provenientes de Estados Unidos. El presupuesto para la primera fase era de 60 millones de euros", precisó.

Para el rescate, Macron anunció una suscripción nacional abierta al mundo entero.

Entre la conmoción, destacó, según informó Le Figaro, que el empresario François-Henri Pinault, esposo de la actriz mexicana Salma Hayek, donaría 100 millones de euros a través de su compañía de inversión Artémis.

Se habla de "años" para reconstruir Notre Dame, pero hay certeza.

"La divisa de París es 'fluctuat nec mergitur', 'flota pero no se hunde', y no nos vamos a hundir. No nos hundimos con los atentados terroristas, no nos hundiremos ahora", afirmó la Edil Le Breton.