Extrema China vigilancia digital

En la actualidad el país asiático cuenta con 170 millones de cámaras y se estima que para 2021 incremente a 400 millones

Reforma
lunes, 18 marzo 2019 | 06:39
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Beijing, China— China se ha convertido en el país con el mayor y más complejo sistema de vigilancia e inteligencia artificial en el mundo.
En el gigante asiático existen actualmente alrededor de 170 millones de cámaras de video vigilancia en todo el país y se estima que para el 2021 el número incremente a 400 millones con la consigna de proteger a sus ciudadanos.
En los últimos años, el Gobierno chino, con la ayuda de compañías chinas de hi-tech como SenseNets, Dahua, Cloudwalk y Hikvision, ha desarrollado e implementado la tecnología de reconocimiento facial con el fin de crear una base de datos para poder identificar y rastrear individuos sin importar su ubicación en cuestión de minutos.
Este método ha permitido Beijing detener e interrogar no sólo a sospechosos o criminales, sino también a disidentes, activistas y personas relacionadas con ellos.
"Desde que el Presidente Xi Jinping llegó al poder en 2012, China ha aumentado significativamente los controles", afirmó el investigador de la Universidad de Berkeley, Xiao Qiang, en su reporte "The Road to Digital Unfreedom: President Xi's Surveillance State"
"El nuevo arsenal de vigilancia del estado incluye proyectos de video vigilancia masiva que incorporan tecnología de reconocimiento facial, software de reconocimiento de voz que se puede identificar en llamadas telefónicas, y un programa amplio e intrusivo de recolección de ADN", añadió.
En algunas ciudades, las autoridades colocaron cámaras para identificar y proyectar la imagen en pantallas públicas de todos aquellos peatones que crucen la calle cuando tienen el alto; esto se ha convertido en una manera eficiente para prevenir accidentes pero también en una práctica humillante.
Además, se normalizó el uso de cámaras en sitios como baños públicos, máquinas expendedoras, estaciones de tren, bancos, escuelas y transporte público.
El caso más conocido y criticado es el de la región de Sinkiang, ubicada al noroeste de China y donde habita la etnia de uigures, que fueron detenidos por las fuerzas chinas e internados en campos para ser "reeducados".
Millones de uigures fueron sometidos a un sistema de vigilancia permanente, en donde los individuos son constantemente monitoreados por medio de GPS y códigos QR para saber su ubicación exacta las 24 horas del día.
Además, las redes sociales disponibles en China, como WeChat o Weibo, se han convertido también en un arma para controlar y censurar la información de los usuarios.
Sin embargo, muchas personas no conocen la tecnología utilizada.
"La gente en China casi no entiende los sistemas de vigilancia masiva del Gobierno; en algunos casos incluso los apoyan porque creen en la propaganda de las autoridades de que estos sistemas son benéficos para el mantener el orden público", alertó.