Trump no puede decir 'regresen a sus países', afirma congresista nativa americana

'Trump también tiene un país al que regresarse: es un estadounidense de segunda generación', dijo la representante demócrata, Deb Haaland

The New York Times
lunes, 22 julio 2019 | 09:39
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La semana pasada, el presidente Trump les dijo a cuatro de mis colegas que “regresaran” a los países de donde vinieron, aunque todas son ciudadanas estadounidenses y solo una es inmigrante. Pero Trump también tiene un país al que “regresarse”: es un estadounidense de segunda generación. Para los nativo-americanos como yo, sus comentarios son desconcertantes y erróneos, escribió la representante demócrata de Nuevo México, Deb Haaland, para The New York Times.

Si alguien puede decir “regrésense”, son los nativo-americanos. Mis ancestros de la tribu Pueblo, a pesar de haber sido perseguidos, a pesar de enfrentar el hambre y la sequía, todavía hoy habitan en este país. Pero los indígenas no le están pidiendo a nadie que regrese a su país de origen.

Cuando escuché los escalofriantes cantos llenos de odio provenientes del mitin del presidente la otra noche, pensé en mi lucha en una audiencia del comité ese mismo día para proteger a mi patria ancestral del Cañón del Chaco en Nuevo México. La Oficina de Administración de Tierras planea vender arrendamientos en el área para la extracción de combustibles fósiles.

A finales del siglo XIII, mis antepasados de la tribu Pueblo emigraron al Valle del Río Grande desde el Cañón del Chaco, Bears Ears, Mesa Verde, Grand Staircase Escalante y otros lugares. Quiero proteger estos sitios sagrados para las generaciones futuras y contra las políticas de este gobierno que da prioridad a las ganancias monetarias sobre las personas. Esta administración ha otorgado una prima al arrendamiento de tierras federales a las compañías petroleras y no considera el impacto que la perforación de pozos tiene en los sitios culturales sagrados.

Durante miles de años, la gente de la tribu Pueblo ha habitado este continente. Desarrollamos fuentes de alimentos y una fuerte tradición agrícola, y perfeccionamos la arquitectura de roca y adobe. Sin el conocimiento, la experiencia y la inteligencia de los nativo-americanos en este país, muchos europeos no habrían sobrevivido a su primer invierno.

Esta es la primera vez en la historia que alguien como yo tiene una plataforma en el Congreso para dar a conocer esta perspectiva. Este año, me uní a Sharice Davids de Kansas como las dos primeras mujeres nativo- americanas electas al Congreso. La resistencia de nuestras comunidades y nuestra lucha para proteger nuestra cultura es la razón por la que creemos que todos tenemos el derecho de estar aquí.

Los tweets y las palabras del presidente son importantes. Es responsabilidad de todos denunciar lel odio y el racismo y defendernos los unos a los otros. Ni el presidente Trump ni cualquiera de sus seguidores tienen derecho de decirle a alguien que abandone este país, porque no son los primeros habitantes de esta tierra. En lugar de eso, deberían examinar su historia para saber dónde, cuándo y por qué sus antepasados llegaron a este país.

Aquí hay espacio para todos; debemos repasar la historia de los nativo-americanos para recordar eso.