Suspenden polémico programa que registra llamadas de estadounidenses

El sistema ha desatado disputas sobre la privacidad y el estado de derecho desde los ataques del 11 de septiembre

The New York Times
martes, 05 marzo 2019 | 10:16

Washington.- La Dirección Nacional de Seguridad ha suspendido discretamente el sistema con el que se analizan los registros de llamadas y mensajes de texto domésticos de los estadounidenses, de acuerdo con un colaborador congresista republicano de alto nivel, poniéndose fin a un programa que ha desatado disputas sobre la privacidad y el estado de derecho desde los ataques del 11 de septiembre.

La dependencia lleva meses sin utilizar el sistema, mientras que tal vez la administración Trump no pida al Congreso renovar su autoridad legal, misma que vencería a finales de año, según el colaborador, Luke Murry, asesor de seguridad nacional del líder minoritario del Congreso.

El gobierno del presidente George W. Bush inició el programa como parte de la intensa persecución de los conspiradores de al-Qaeda registrada en los meses posteriores a los ataques terroristas del 2001, aprobándolo luego en secreto un juzgado. En el 2013 el contratista de inteligencia Edward J. Snowden dio a conocer la existencia del programa, sorprendiendo al público y contribuyendo a la creciente concientización en torno la forma como tanto gobierno como empresas particulares recolectan y explotan datos personales.

El Congreso terminó y sustituyó el programa mediante el Decreto de Libertad en Estados Unidos del 2015, el cual se vence en diciembre. Defensores de seguridad y privacidad se han estado preparando para la batalla legislativa en torno a la ampliación o revisión del programa.

El fin de semana Murry, quien es consejero del representante Kevin McCarthy, despertó dudas acerca de la necesidad de dicho debate. Murry hizo sus comentarios durante podcast para el sitio de seguridad nacional Lawfare.

“De hecho no estoy seguro de que la administración quiera retomar eso”, dijo.

El asesor se refirió a los problemas que la Dirección de Seguridad Nacional dio a conocer el año pasado. Unas “irregularidades técnicas” habían contaminado la base de datos de la instancia con registros de mensajes que no tenía autorización de recolectar, por lo que funcionarios borraron cientos de millones de registros de llamadas y mensajes de texto obtenidos mediante empresas estadounidenses de telecomunicaciones.

Matt Sparks, un vocero de la oficina de McCarthy, el lunes dijo que Murry “no estaba hablando a nombre de la política de la administración ni de lo que el Congreso intenta hacer al respecto”.

Christopher Augustine, un vocero de la dependencia conocida como NSA por sus siglas en inglés, en enero dijo al New York Times que funcionarios de la NSA se encontraban “evaluando cuidadosamente todos los aspectos” del programa del Decreto de Libertad y debatiendo el futuro del mismo.

Augustine aclaró que la Casa Blanca tomaría la decisión final en torno a si se solicita que el Congreso amplíe el decreto.