Estados Unidos

Hay en Georgia disputa republicana con Trump en el centro

No ha habido peor momento para los republicanos que estar inmersos en una guerra civil

Tomada de Internet

The New York Times

martes, 17 noviembre 2020 | 20:54

Atlanta.- No ha habido peor momento para los republicanos de Georgia que estar inmersos en una guerra civil. Su candidato presidencial perdió por un estrecho margen en el estado, que desde hace tiempo ha sido un espacio seguro para los conservadores, mientras que dos carreras competitivas en una segunda vuelta estarán en el panorama del mes de enero, lo cual podría determinar el control del Senado de Estados Unidos y la dirección que seguirá el país en la primera parte de esta década.

Pero la guerra ya llegó, y está llena de traiciones, acusaciones internas de mentiras e incompetencia, y una penetrante división entre las facciones sobre la pregunta respecto a cuánta lealtad debería mostrarse al presidente Trump y el alcance al que los republicanos deberían amplificar su falso argumento de que le robaron la elección en este estado sureño que está cambiando rápidamente.

Los republicanos de Georgia y de otras partes están enfrentando una opción directa. Pueden apoyar a Trump y su afirmación de fraude y arriesgarse a alinearse de los votantes moderados que son seguidores del Trumpismo incluyendo a los miles que ayudaron a que Georgia se pintara de azul en este mes.

O pueden romper con Trump, y arriesgarse a lanzar un equivalente político de una sábana mojada sobre el número de votantes conservadores de la segunda ronda de desempate para el Senado que se llevará a cabo en el mes de enero.

“Esto es claramente un tema divisivo para los republicanos de Georgia”, comentó Ashley O´Connor, un estratega republicano. “Sin embargo, el equilibrio del Senado está en juego aquí para los republicanos, así que todos deberían recordarse a sí mismos lo que está en riesgo”.

Lo que es alarmante para los republicanos de todo el país es que la difícil situación que se vive en Georgia podría ofrecer un vistazo previo de lo que el partido podría confrontar durante la Era Post-Trump, lo cual no tendría nombre.