Estados Unidos

Empleaban hijos de Trump a mexicano indocumentado en su rancho

Juan Quintero se encargó de dar mantenimiento al Club de Golf Nacional Trump del Valle de Hudson durante más de un año

El Diario de Juárez
miércoles, 06 marzo 2019 | 14:03

Wingdale, Nueva York.- Los Trump confiaban tanto en él que Juan Quintero, de 42 años, tenía no uno sido dos empleos en los que trabajaba para la familia. Era el encargado de dar mantenimiento al Club de Golf Nacional Trump del Valle de Hudson, en Hopewell Junction, Nueva York, donde entre semana laboraba turnos de ocho horas. Luego día a día trabajaba cinco horas adicionales como contratista en el rancho de caza denominado Leather Hill Preserve, el centro de esparcimiento privado a donde acuden los fines de semana los hijos del presidente Trump y los otros propietarios del lugar, publicó The Washington Post.

Quintero también era un inmigrante mexicano que hacía más de 20 años había cruzado la frontera y se hallaba trabajando de manera ilegal en Estados Unidos.

En enero, después de 18 años Quintero se quedó sin trabajo —parte del despido de trabajadores indocumentados en las empresas de Trump y de las revelaciones de que la compañía llevaba años recurriendo a mano de obra ilegal, incluso durante la presidencia de Trump. Quintero también perdió su empleo en el rancho de caza.

“Todos los años que uno les da, y nada más lo despiden”, dijo recientemente Quintero en entrevista. “No dicen, ‘hagamos algo, tratemos de ayudarte’. Nada más dijeron, ‘tus documentos no son válidos’, y eso es todo”.

Quintero señaló nunca haber hablado directamente con Eric Trump acerca de su estatus inmigratorio. Pero dijo haber seguido siendo empleado del rancho durante más de un año después de no entregar su número de Seguro Social a los dueños cuando intentaron darle una tarjeta de débito.

Quintero es el segundo empleado indocumentado en dar la cara durante las últimas semanas para decir que  trabajó directamente con Eric Trump, quien, junto con su hermano Donald Trump Jr. ha estado dirigiendo las operaciones cotidianas de la Organización Trump.

Se desconoce si Eric y Donald Trump Jr. estaban enterados sobre la situación inmigratoria de Quintero.

La relación de Quintero con los hijos del Presidente muestra que la familia Trump no recurría nada más en sus campos de golf a inmigrantes con bajos salarios y sin estatus legal. El trabajo de Quintero en el campo de tiro incrementa las preguntas en torno a las medidas que la familia Trump y sus negocios han tomado con el propósito de prevenir la contratación de los trabajadores a quienes el Presidente describe como invasores y delincuentes.

Quintero y otros exempleados de los Trump dijeron creer que sus supervisores sabían que no contaban con estatus legal —y que al parecer a la compañía sólo le preocupó en los últimos meses  violar las leyes inmigratorias.

Quintero contó haber presentado un pasaporte de residencia falso cuando los dueños anteriores del campo de golf lo contrataron. Agregó que en el 2009 usó los mismos documentos falsos para seguir trabajando desde que Trump adquirió la propiedad. Cuando le ofrecieron en el 2016 dar mantenimiento al rancho de caza, explicó, nadie le preguntó su situación legal.

Ahora Quintero teme ser deportado y separado de su esposa y sus cuatro hijos nacidos en Estados Unidos. Pero dijo desear hablar públicamente debido a que le molestó que el Presidente hablara mal de los migrantes hispanos.