Estado

Reabren juicio contra homicida cómplice en masacre de Creel

Se trata de José Manuel Saucedo Reyes, perteneciente al grupo de exmilitares sicarios llamado 'Los Linces'

El Diario

César Lozano
El Diario de Chihuahua

viernes, 23 octubre 2020 | 18:37

Creel.- Fausto Salgado, abogado representante de las víctimas y coadyuvante del Ministerio Público investigador de la masacre de Creel, informó que, a 12 años del hecho, el próximo lunes 26 se realizará el primer juicio por homicidio calificado y tentativa de homicidio en contra de uno de los autores materiales del crimen. 

Se trata de José Manuel Saucedo Reyes, perteneciente al grupo de exmilitares sicarios llamado “Los Linces”, quien fue detenido en un retén del poblado Casa Colorada días después del 18 de agosto de 2008, fecha de la masacre, con un arsenal en su poder y juzgado en el penal de Almoloya de Juárez, donde lo condenaron a 25 años por el delito de portación de armas de uso exclusivo del Ejército. 

Saucedo Reyes, quien se encuentra ahora en el Penal Federal Número 18 de Coahuila, fue presentado ante el juez el pasado 9 de octubre por la causa penal 2265/2010 y el próximo lunes deberá responder por las acusaciones de la agente del Ministerio Público Lizeth Armendáriz. 

El abogado reconoce que en los últimos dos años el avance de la carpeta de investigación ha sido notable, sin embargo no se explica por qué a 12 años aún no se ha hecho justicia.

Las únicas personas a las que hasta el momento se les ha realizado juicio por la masacre son Raúl Pérez Alvarado, alias “La Chichona”, a quien se le dictó una condena de 82 años y 6 meses por encubrir y ayudar a los sicarios a escapar de San Juanito a Panalachi, además de Sandro Romero, quien también fungió como auxiliador de los criminales y recibió una condena similar. 

De acuerdo con las líneas de investigación, los objetivos de los sicarios serían sólo dos de las víctimas mortales, involucrados en el crimen organizado y enemigos de un capo apodado “El Colibrí”, pero al final terminaron masacrando a 11, entre ellos un bebé de apenas un año de edad y 8 inocentes más. 

Todos se encontraban presenciando las carreras que, descalzos, acostumbraban realizar los muchachos y pobladores en un terreno detrás del salón ejidal del poblado.