Niños crecen expuestos a la drogadicción y las carencias

'Uno ve a los niños pedir dinero y uno puede decir... pobrecitos, hay que ayudarlos, pero en realidad no se les hace ningún bien'

Miguel Silva
El Diario de Chihuahua
martes, 11 junio 2019 | 13:28
Juan Alanís/El Diario

Chihuahua.- Los menores que viven en el asentamiento indígena “El Oasis”, están expuestos a una serie de fenómenos sociales como la drogadicción, el alcoholismo y la prostitución, además que los niños y niñas salen a las calles a pedir monedas mientras sus papás esperan que regresen con el dinero para costear sus vicios. 

Tal acusación fue hecha por el profesor Gregorio Palma García, director de la escuela primaria que se localiza al interior del asentamiento “El Oasis”, quien destacó que estos problemas derivan de la desatención de los padres de familia a sus hijos, pues no se tiene el compromiso de cuidarlos y darles un buen ejemplo. 

Los problemas que se viven en “El Oasis”, no son ajenos a la escuela primaria de este lugar, pues la falta de recursos económicos de los padres impide que los menores tengan un buen desempeño escolar, debido a que les es imposible cumplir con el material didáctico que se requiere y la escuela no cuenta con los recursos suficientes para apoyar a los alumnos. 

El profesor Palma García, comentó que los niños dentro de su hogar ven una serie de problemáticas como el alcoholismo y la drogadicción y desafortunadamente esto se ha convertido en una situación común dentro del asentamiento y es algo que no se puede separar de los menores que lo viven diariamente. 

Explicó que tras una serie de pláticas que se tuvieron con la gobernadora del asentamiento, se logró separar la escuela del resto, a través de la instalación de una reja que impide el libre acceso, pues anteriormente era común encontrar a jóvenes y adultos ebrios o drogados “tirados” en la cancha del plantel educativo, al momento en que los niños entraban a clases, situación que no es digna, ni adecuada para que puedan desempeñarse en un entorno favorable. 

De igual modo, el profesor denunció que los alumnos no refuerzan su aprendizaje, pues cuando salen de la escuela son enviados por los mismo padres a pedir dinero en centros comerciales y en los distintos cruceros de la ciudad y esta es la única forma que tienen muchas familias de obtener un ingreso pues los papás no trabajan. 

Por tal motivo, dijo que, es mejor no darle una moneda a estos niños pues el dinero que obtienen, en su mayoría, es utilizado por los papás para costear sus vicios, ya sea adquirir bebidas embriagantes o drogas y no atienden las carencias que se tienen en el hogar.

“Uno ve a los niños y niñas pedir dinero y puede decir... pobrecitos hay que ayudarlos, pero en realidad no se les hace ningún bien”, expuso el maestro. 

Comentó que los maestros hacen un esfuerzo con los alumnos para que puedan ser guiados por un buen camino, alejados de todos estos problemas que los rodean, pero es una tarea compleja, pues al final de cuentas es más el tiempo que están expuestos a todas esas situaciones, que el que pasan en el aula y no se tiene el apoyo de los padres de familia. 

Dijo que hay casos en los que sí se ha contado con el apoyo de algunos papás, sobre todo cuando han realizado alguna obra en el plantel, ya sea levantar alguna barda o incluso un aula, pero se tiene que ser muy insistentes, pues a la mayoría no le interesa trabajar.