'Myrna, Neftalí y Rubí, víctimas de la precariedad'

Dos de estas mujeres fueron asesinadas y la otra está desaparecida desde el 10 de mayo

El Diario de Chihuahua
jueves, 16 mayo 2019 | 16:19
El Diario de Chihuahua

Chihuahua.- El abandono, la pobreza, la marginación social y la violencia forman parte del terreno en el que jóvenes como Myrna, Neftalí y Rubí se enfrentan a la vida, la desaparición y la muerte. Las dos primeras fueron asesinadas, mientras que la tercera se encuentra desaparecida desde el 10 de mayo.

A Neftalí Aixa Nevárez Quiñónez le arrancaron la vida a inicios de mayo. Tenía 23 años. Vivía en las inmediaciones de la colonia Punta Oriente, lejos de la mancha urbana. Los presuntos culpables de su asesinato, detenidos este martes, fueron identificados como Jesús Alfredo y Juan José, personajes que de acuerdo con Wendy Chávez, titular de la Fiscalía Especializada de la Mujer (FEM), están implicados en la venta de drogas.

Según la carpeta de investigación sobre el feminicidio, Jesús Alfredo y Juan José arribaron a un domicilio de Punta Oriente, donde se hallaba Neftalí en compañía de otras dos personas, quienes relataron que los presuntos responsables golpearon a la joven y la obligaron a subir a un vehículo. Su cuerpo sin vida fue hallado más tarde abandonado en un predio al sur.

Punta Oriente es un punto ciego de la ciudad, ubicado en la frontera del arrinconado municipio de Aquiles Serdán. Allá la vida parece estar perdida y olvidada entre los lotes baldíos y la vista a los cerros, terreno fértil para los cuerpos sin vida que grupos del crimen organizado tumban impunes desde hace años.

“La pobreza tiene una alta correlación con las condiciones de daño y agravio en contra de personas que tienen menos elementos de defensa y son más vulnerables debido a sus condiciones socioeconómicas”, coincide Arturo Limón, sicólogo social. Para él, el índice de marginación de una colonia incide de forma directa con la vida de las personas que ahí habitan.

“Hay un verdadero abandono de esos polígonos de la ciudad, porque no hay condiciones de capacidad para prestar atención de seguridad pública”, comenta Arturo Limón. “La cercanía de la autoridad hacia las personas que deben cuidar, en este caso las colonias precarias, serían muy apreciadas por esta ciudadanía que se encuentra a la merced de la tragedia de ver sucumbir a sus familiares”.

Al igual que Neftalí, cuyo caso sigue impune, Rubí Rubio Insunza, desaparecida desde el Día de las Madres, formaba parte del escenario violento de Punta Oriente. Lejos de la vigilancia, la ocupación de casas abandonadas en esa colonia es común. La familia de Rubí emigró desde Mazatlán, Sinaloa, hacia Chihuahua capital para buscar un tratamiento médico ideal para su madre. Con apenas 12 años de edad, tenía más de un año sin acudir a la escuela, al igual que sus hermanos. Su hogar es precario: tanto puertas como ventanas estaban cubiertas, como es la norma en Punta Oriente, con lonas y cortinas.

El principal sospechoso de su desaparición es Érick, un hombre presuntamente deportado de Estados Unidos y que esperaba volver a cruzar la frontera hacia el norte.

Érick tenía cinco días de conocer a los padres de Rubí antes de su desaparición. El migrante había sugerido a sus padres que la adolescente lo acompañara a comer a otro sitio. Desde entonces, el 10 de mayo, el paradero de Rubí es desconocido. Los padres y las autoridades siguen tratando de encontrarla con vida.

“Hemos estado impulsando políticas públicas en favor a las mujeres”, comentó Gilberto Loya, director de Seguridad Pública Municipal, la mañana de este miércoles, haciendo referencia a una aplicación para teléfonos inteligentes de atención ciudadana.

“Lo primero que necesitamos es que denuncien cuando se sientan vulnerables en su trayecto a la casa, escuela o centro de trabajo. Necesitamos que nos ayuden previniendo, no poniéndose en zonas de riesgo”, comentó. Sin embargo, las calles de Punta Oriente son por sí mismas una región donde el peligro es parte inmanente del panorama.

“Aunque no hay un policía que pueda estar atento las veinticuatro horas, deben haber protocolos de protección social que faciliten ayuda”, considera el sicólogo y académico Arturo Limón.

También ocurrió con Myrna Zubiate, presuntamente asesinada por Víctor Manuel, alias “El Cóndor”. Su cuerpo fue encontrado sin vida a unas cuadras de su domicilio en la colonia de San Jorge el pasado 4 de mayo.

Ocho horas habían transcurrido desde que Myrna salió de su casa hasta que fue localizada por un vecino. En las inmediaciones de la colonia donde fue hallada no había alumbrado público y existen varias fincas y lotes baldíos.

Del 1 de enero de al 31 de octubre pasados, Punta Oriente acumuló 133 delitos y 393 faltas administrativas, según datos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), entregados como respuesta a una solicitud de información con número de folio 132332018.

En los últimos dos años, un promedio de 18 mujeres son asesinadas al mes en Chihuahua, de acuerdo con cifras presentadas por el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP). Pese a ello, el estado se mantiene como una de las catorce entidades que aún carecen de la Alerta de Género, un mecanismo de protección a los derechos humanos que les permitiría acceder a mayores recursos para solucionar la crisis de violencia contra las mujeres.