Heroína angelical y violenta

La película se estrena en el país el 14 de febrero

Reforma
martes, 05 febrero 2019 | 09:27

Londres— Para James Cameron, la principal incógnita del universo, más allá de los hoyos negros, la vida en otros planetas o la reencarnación, se encuentra en el entendimiento pleno del sexo femenino.
"Entender cómo funciona el corazón y la mente de las mujeres es el gran reto del hombre en esta civilización", puntualiza el cineasta responsable de éxitos taquilleros como Avatar y Titanic.
Por eso, el realizador ganador del Oscar se propuso "descifrar ese código" al escribir el guión de su última producción, Battle Angel: La Última Guerrera, una historia de ciencia ficción futurista.
Dirigida por Robert Rodríguez, el filme muestra a Alita (Rosa Salazar), una joven de organismo cibernético que despierta amnésica en un mundo post apocalíptico, tres siglos después de una catástrofe tecnológica.
Con la ayuda del científico Doctor Ido (Christoph Waltz), que reconstruye su cuerpo dañado, la chica recordará su pasado y su verdadero espíritu de luchadora, con el que tratará de cambiar el orden establecido.
"Siempre me han gustado los personajes femeninos fuertes, pero este era diferente.
"Al tratarse de una chica adolescente, pasa por importantes momentos en su transformación hacia mujer. Debe hallar su identidad, su lugar en el mundo", explica el director canadiense.
Basada en la serie manga "Battle Angel Alita" de los años 90, autoría del japonés Yukito Kishiro, la cinta cuenta con una estética "cyberpunk" (mezcla de decadencia y alta tecnología), potente música y efectos visuales.
Cameron descubrió esta obra hace 20 años, de la mano de su colega y amigo Guillermo del Toro, y de inmediato pensó en llevarla a la pantalla grande, inspirado por su hija, que entonces tenía 6 años.
"Pensé: 'tengo que hacer algo para ella. Debo ver el mundo a través de los ojos de una mujer joven, que crece y encuentra su lugar'.
"Me pareció que esta era la manera de hacerlo: mediante la fantasía y la ciencia ficción", recuerda.
Aunque el tema le encantó, el proyecto cinematográfico se estancó varios años, mientras él completaba otras obras. Un día, hablando con Rodríguez, le propuso que fuera él quien lo dirigiera.
"Supe que sería la persona adecuada para hacer una gran película cuando me ayudó con el guión. Lo redujo de mis 189 páginas a 129 sin excluir nada clave de la historia".
El siguiente paso era encontrar a la protagonista ideal, rol que cayó en Salazar, actriz estadounidense de origen peruano, cuya esencia natural combina ingenuidad, generosidad y fortaleza.
A eso se sumaron habilidades de combate y la proyección del corazón compasivo de Alita.
"No es una guerrera desalmada, no es una máquina, aunque tiene un cuerpo cibernético, sino todo lo contrario. Por eso, cuando se pinta la cara con sangre, como en el cartel publicitario, es sangre de inocentes".
El toque final a la película, que estrena este 14 de febrero en México, lo dio Rodríguez, al presentar un universo diverso y multicultural, repleto de toques latinos.