Enamorado de su lado oscuro

Burton ha querido demostrar que hay belleza y valor en todo lo que los demás ven como raro

Rodolfo G. Zubieta / Agencia Reforma
lunes, 08 abril 2019 | 06:00
Archivo / El Diario

Londres— Tras varias décadas diseccionando en el cine monstruos, seres retorcidos y parias de la sociedad, uno pensaría que Tim Burton ya habría conjurado todos sus miedos e inseguridades.
La realidad es que, a sus 60 años, el cineasta de eterna melena alborotada y lentes oscuros sigue descifrando su lugar en el mundo, aunque ahora mucho más consciente (y enamorado) de su lado más oscuro.
“Hace mucho tiempo pensaba que ya había hecho las paces con mis fantasmas y los esqueletos de mi clóset, pero en los últimos años me he dado cuenta de que no es así".
“Nunca he podido exorcizar realmente todos mis demonios”, reconoce el director de ‘El Extraño Mundo de Jack’ en entrevista exclusiva.
“Cuando te sientes de una forma, siempre te sentirás así. No puedes evitarlo. Aunque aparentemente mejores, te ayuden y estés rodeado de familia y seres queridos, ese sentimiento interno de que no funcionas bien y de que te falta algo, nunca desaparece”.
Por eso sigue regresando a los mundos y a los personajes inadaptados que tan bien le van, y prueba de ello es ‘Dumbo’, adaptación live-action del clásico de Disney, empresa que aún sigue apostando por la visión de Burton, por más excéntrica que ésta sea.
“Disney es parte de mi familia. Tenemos una larga historia con cosas positivas y negativas. La industria y la gente han cambiado, pero nuestra relación, en su núcleo, continúa siendo la misma: yo me sigo sintiendo como esa persona extraña que ellos sólo toleran”.
Y con el resto del mundo la situación es similar: o lo amas o lo odias, pero Tim Burton y su obra nunca te dejan indiferente.

¿Qué es lo que más
te atrae de los
personajes que no
encajan en la sociedad?
“No hago estas historias por moda. Las exploro y analizo porque realmente me interesan. Representan cómo soy y cómo me he sentido siempre, y entiendo por qué mis personajes pueden ser tan queridos e identificables para el resto de la gente”.
“Creo que así nos sentimos todos en gran medida: como extranjeros, ajenos, que no encajamos, que somos diferentes y extraños. Y uno, como artista, siempre habla de lo que conoce y siente”.

¿Te sigues sintiendo de esa forma?
“De hecho, creo que todas las personas en el mundo nos sentimos desvalidas. Vivimos en un planeta tan caótico, extremadamente polarizado, dividido y separado, que cada vez es más difícil determinar quién es un paria, quién es un desvalido o un extraño”.
“La sociedad está en caos y todos juzgan a todos. Por eso mismo quería hacer ‘Dumbo’ y dar un mensaje claro sobre las emociones más simples y primarias; plantear la necesidad de no juzgar, de ser inclusivo, de aceptar las diferencias y tomar tus desventajas para crear cosas hermosas, artísticas y que cambien al mundo”.

Entre tanto caos, ¿qué te inspira todavía?
“Me inspira todo lo que me rodea: los actores y los artistas con los que trabajo, la naturaleza, los niños, los monstruos, ¡todo! Si veo un perrito que luce extraño, eso me inspira. A veces encuentro más inspiración en las cosas más sencillas y pequeñas”.

¿Por eso decidiste
hacer ‘Dumbo’?
“La película original, más que gustarme, siempre me atrajo por su fondo. Me interesaban los temas que exploraba: la historia sobre un personaje extraño, que no encajaba en la sociedad y del que se burlaban”.
“Me encantaba que este ser usaba su desventaja (sus orejas) a su favor. Me identifico mucho con esa forma de pensar, y por eso es que ‘Dumbo’ es especial para mí”.

¿Cuál fue el mayor reto de la producción para ti?
“Estamos hablando de una caricatura sobre un elefante volador. Hacer que eso se vuelva creíble en una adaptación en acción real fue el verdadero reto. Realmente estás tocando terreno nuevo, pues no tienes referencias tangibles en el mundo real”.
“Tuvimos que trabajar mucho en la física del vuelo, temas como la gravedad, cómo se eleva y cómo desciende y hacer que todo eso se sintiera orgánico. Fue algo muy difícil, pero precisamente eso fue lo que hacía que el proyecto fuera interesante”.