Espectáculos

El corto y tormentoso matrimonio de Ninel Conde y Ari Telch

Se conocieron en 1996 durante las grabaciones de la telenovela 'La Antorcha Encendida'

Tomada de Internet

Excélsior

miércoles, 26 agosto 2020 | 10:32

Ciudad de México.- En el año de 1996 -mucho antes de que Ari saltara a la fama por Mirada de Mujer y Ninel se convirtiera en el Bombón asesino- ambos formaron una de las parejas más comentadas en los medios.

Cuando se enamoraron Telch tenía 34 años y una carrera consolidada en la televisión, mientras que Ninel acababa de cumplir los 19 y apenas iniciaba como extra en algunas producciones.

Ari Telch y Ninel Conde se conocieron en 1996, durante las grabaciones de la telenovela histórica La Antorcha Encendida donde ella hizo el papel de Mirta. Fue ahí que Ninel llamó la atención del actor. 

"Lo conozco y me empieza a galantear, me puso su celular en la bolsa y me dijo llámame", contó Ninel en El minuto que cambió mi destino.

Era simpático, encantador, muy chistoso, me hacía reír. Y entonces era bastante más alivianado, pues estaba en plan galán."

El romance avanzó rápido y Ninel pronto quedó embarazada de su hija mayor, Sofía.

Para Ari el teatro siempre fue una parte fundamental de su vida, por ello eligió como sede de su boda civil el teatro San Jerónimo en la Ciudad de México.

Pero los problemas no tardarían en aparecer y durante su luna de miel en Hawaii, Ninel se enfrentó no solo a los malestares del embarazo, sino a la personalidad aislada y cambiante de su esposo.

"Acudí por primera vez al psiquiatra cuando tenía más de 30 años". cuenta el actor en su puesta en escena D'Mente.

"En esa época tenía mucha energía, pero de pronto empecé a irme para abajo. Me diagnosticaron depresión y así estuve como ocho años, tomando fármacos".

Este trastorno mal diagnosticado y su adicción al alcohol terminaron por afectar su carrera y su matrimonio.

"En apariencia era funcional, pero estaba lleno de tristeza y enojo".

Nunca dejé de cumplir con mi trabajo ni dejé nada a medias, pero dejé ir proyectos porque prefería estar aislado".

Este aislamiento se hizo manifiesto en su vida de pareja, recuerda Ninel.

"Empezó a manifestar conductas que para mí eran extrañas. Llegaba y se metía en su estudio a leer todo el día y se echaba sus cervezas ahí solito. Se empezaba a aislar. Un día me puse un baby doll y me le aparezco y fue así de 'Vente, mejor te voy a abrazar'. Y él estaba en sus libros y en sus obras. Y yo no aguantaba eso, me ponía a reclamarle a pelearme con él hasta que un día él dijo ya no más y se fue".

Así, después de solo dos años de matrimonio la pareja se separó y Ninel Conde se quedó con la custodia de Sofía.