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Del esfuerzo al éxito

Fronteriza de corazón, Maite Ramos, directora general de Alstom México, es una de las 100 mujeres más poderosas del país, según la revista Forbes

Cortesía
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Natalia Piña / El Diario

martes, 30 junio 2020 | 06:00

Difícil no es sinónimo de imposible. “Con trabajo, con talento y dedicación se puede. Se puede salir adelante y puedes conseguir tus sueños”. Así lo asegura a El Diario una de las ‘100 Mujeres más poderosas de México’ según Forbes: la juarense Maite Ramos.

Para ella, quien funge como directora general de Alstom México desde mayo, aparecer en la lista que cada año publica la revista es más que una mención. Significa un reconocimiento a su arduo trabajo y dedicación.

“No deja de ser un reconocimiento muy importante. Si te soy honesta, yo no me siento ni poderosa ni mucho menos, pero no deja de ser una distinción que tomen en cuenta tu trabajo y tu trayectoria y lo que vienes haciendo desde hace muchos años”, dice Ramos vía telefónica.

Maite, nacida en la Ciudad de México en 1974 debido a que su padre estudió en ese tiempo en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), vivió la mayor parte de su vida en Ciudad Juárez (de 1977 a 1999) y recuerda con mucho cariño esta frontera y todas las enseñanzas que le dejaron sus padres Maite Gómez y Jorge Ramos.

“Yo me vine a vivir a la Ciudad de México cuando me casé hace casi 21 años y fue completamente distinto porque yo trabajaba en Juárez, estaba en el despacho con mi papá, tenía a mis amigos, tenía a mi familia, tenía mi casa y me vine a una ciudad no sólo 20 veces más grande, sino 20 veces más complicada, con más tráfico, con más retos, donde no conocía prácticamente a nadie”.

“Me puse a estudiar, hice un par de maestrías y me puse a trabajar y a tocar puertas otra vez y a empezar desde cero”, cuenta.

La contadora pública egresada del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) Campus Ciudad Juárez trabajó durante su juventud en el Despacho Profesional Ramos Negrete y Asociados antes de partir a la Ciudad de México con su esposo, el periodista Jorge Zarza, en 1999.

Con ganas de continuar cultivándose profesionalmente, en la Ciudad de México estudió las maestrías en Auditoría e Impuestos Internacionales y Comunicación en la Universidad Panamericana, además de aprender también sobre Movilidad Urbana en la Universidad Iberoamericana.

“(Yo) Descubrí en el mundo del transporte una gran pasión porque el transporte y la movilidad transforman la vida de las personas y no solamente de quien los construye, sino de quien los usa y de quien está a su alrededor. La calidad de vida es completamente distinta”, explica.

‘Todo es posible’

A pesar de los retos, las dificultades y la responsabilidad de criar a sus tres hijos a la par que fue creciendo profesionalmente, Maite nunca se dio por vencida porque tuvo un gran ejemplo de joven: sus padres.

Por ello para la ejecutiva de 46 años, quien cuenta con una trayectoria de casi dos décadas en proyectos de movilidad y transporte en México y América Latina, tener éxito nunca ha sido una cuestión de género, sino de talento, dedicación, estudio y trabajo, así como de ser una buena persona, tal y como se lo enseñó esta ciudad.