Con una visión neutral

Considerada una demócrata moderada, Xochitl Torres Small ha destacado por su línea 'no partidista' en el tema migratorio

Caroline Kitchener / The Washington Post
lunes, 15 abril 2019 | 06:00

Las Cruces, NM— Esta tierra es sagrada, dice la representante Xochitl Torres Small, mirando por la ventana de una minivan al vasto desierto que se extiende por toda la frontera entre Estados Unidos y México. Los matorrales ruedan por el camino, y nubarrones de polvo flotan en el aire. Ella ha vivido aquí, a la sombra de las Montañas Organ, casi toda su vida.

La congresista de 34 años del 2do. Distrito de Nuevo México, Torres Small, conoce este lugar mejor que nadie. Ella tenía nueve años cuando escaló “la Aguja” —el punto más alto de las montañas Organ— ella se balanceaba intentando asirse a las rocas mientras que su papá identificaba plantas e insectos. Ella volvió a visitar la misma montaña con sus amigos cuando cumplió 12 años, enseñándoles cómo debían vadear un río y cómo explorar una cueva. Años después, fue aquí donde su esposo le propuso matrimonio.

 “Todos estos momentos tan íntimos están en conexión con la tierra”, dice. Torres Small tiene ojos color ámbar y cabello negro rizado y brillante —características que según su papá heredó de su bisabuela nativo-americana. “Una siente el espíritu estando aquí”.

Desde que resultó electa en noviembre, Torres Small ha recorrido estos caminos con más de una docena de diferentes miembros del Congreso. Ellos vienen hasta aquí, con sus teléfonos inteligentes y cámaras listas, para recorrer el distrito de Torres Small: el epicentro del más feroz debate político en el país, un debate en torno a 180 millas de los más remotos estrechos de la frontera sur. Ellos quieren ver el muro, los centros de detención. Preguntan sobre Jakelin Caal Maquin y Felipe Gómez Alonzo, los dos menores migrantes que murieron, de siete y ocho años, mientras se encontraban bajo custodia de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza en diciembre, después de caminar cientos de millas por el desierto.

Jakelin entró al país a través del distrito de Torres Small; Felipe murió en el mismo.

No ha sido fácil para Torres Small, una demócrata moderada, hablar sobre la inmigración de una manera que resulte atrayente para ambos bandos en su sólidamente indefinido distrito: para los defensores de la inmigración que acusan a la Patrulla Fronteriza de contribuir activamente en las muertes de Jakelin y Felipe, y para los agentes que dicen haber hecho todo lo posible por salvarlos. En el Capitolio, puede ser incluso más difícil tener ciertas conversaciones matizadas sobre la frontera. Torres Small es una de sólo un puñado de miembros que defienden las políticas centristas en torno a la inmigración: más agentes para la Patrulla Fronteriza, pero con un proceso más claro de asilo político. Muros en algunos lugares, pero no todos.

 “La idea de abolir por completo al ICE… No sé cuándo fue que los demócratas se convirtieron en un partido del desorden”, según dice Torres Small. “Si no nos gustan las leyes, entonces trabajemos para cambiarlas. ¿Pero no hacerlas cumplir? Eso no tiene sentido”.

En el Congreso, Torres Small ha encontrado una importante plataforma desde la cual puede dirigir la discusión en torno a la frontera. Ella es el único miembro originaria de la región fronteriza que sirve en el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, y es la directora del subcomité supervisor de administración y responsabilidad. En marzo, cuando cuestionó a la entonces secretaria de Seguridad Nacional, Kristjen Nielsen, en una audiencia para hablar de las políticas inmigratorias de la administración de Trump, Torres Small fue elogiada por su manera de abordar el tema desde una perspectiva no partidista.

A manera que el presidente toma medidas cada vez más severas en torno a la seguridad en la frontera, los republicanos se desplazan cada vez más hacia la derecha, y los demócratas se inclinan cada vez más hacia la izquierda. A cada uno de estos polos opuestos les falta algo muy importante, según dice Torres Small. ¿Acaso podrá ser ella la que logre encontrar el punto intermedio de una nueva solución al problema?

Un día soleado a finales de febrero, Torres Small llegó a casa para dirigir su cuarta delegación del Congreso hacia la frontera. Ella vino aquí para reunirse con la representante Verónica Escobar, demócrata de Texas, la miembro recién electa de El Paso, y con el representante Bennie Thompson, demócrata de Mississippi, director del Comité de Seguridad Nacional.

Cuando ella está en casa, los constituyentes por lo regular se preguntan por qué, si siendo una de las seis mujeres congresistas de la generación del milenio, ella no es más prominente en las noticias. ¿Por qué ella sólo tiene 671 seguidores en Instagram, comparados con las decenas de miles de sus colegas? “Usted también es una joven y carismática mujer en el Congreso, según le dicen. ¿Por qué usted no figura junto con alguien como Alexandria Ocasio-Cortez?”

 “Ellos quisieran verme como parte de lo que sucede en Washington. Ellos quieren poder apoyarme”. Torres Small guarda silencio, y mira hacia las montañas, las cuales se miran borrosas bajo una polvorosa niebla vespertina.

 “Pero yo prefiero estar aquí.”

Para ganar la elección el año pasado en este moderado distrito, el cual se inclina más por el Partido Republicano, Torres Small tuvo que convencer a los votantes que ella no era una “demócrata radical de Washington”, y fue así que ganó por un estrecho margen.

Para volver a ganar Torres Small sabe que tendrá que amasar un sólido récord de decisiones centristas en el Legislativo que pueda presentar en la contienda: en febrero, fue una de los únicos siete demócratas que se opusieron a un proyecto de ley para exigir revisiones más rigurosas de antecedentes a los propietarios de armas. En una reunión a puerta cerrada con los demócratas de la Cámara unos días después, Ocasio-Cortez supuestamente amenazó con poner a sus colegas moderados en “una lista” que luego circularía entre los activistas liberales si no votaban con el partido, de acuerdo con varias personas que estuvieron en la sala. Torres Small se puso de pie y respondió, instando a Ocasio-Cortez a que considerara la realidad política de representar a un distrito moderado. Incluso una declaración que tenga los tintes más tenues de progresismo, para Torres Small, podría convertirse en un gran problema que pondría en peligro su candidatura.