Así luce Walmart a 11 días del tiroteo

Esculpen corazones en memoria de víctimas; las traen desde Las Vegas

Jaime Torres
El Diario de El Paso
martes, 13 agosto 2019 | 06:00

A once días de la masacre sin precedentes en la historia de la ciudad, miles de personas han demostrado su pesar a las familias de las 22 víctimas y 25 heridos tras el tiroteo perpetrado por un anglosajón motivado por sus ideales racistas contra los mexicanos.

De manera personal, a través de las redes sociales, medios de comunicación y del gran memorial lineal, cuya longitud ha superado los 120 metros, levantado sobre un tramo de la calle Edison, residentes de Estados Unidos y México han expuesto sus mensajes solidarios en medio del gran dolor. 

En un gesto de fraternidad un escultor de Las Vegas, Nevada, que vivió y sufrió una masacre similar en su ciudad de residencia en 2017, depositó 22 corazones fabricados en piedra travertina en honor a cada una de las víctimas asesinadas.

Como él, miles de fronterizos y residentes de otras latitudes han dado muestras de apoyo a la comunidad, en especial a las familias de los fallecidos y 25 sobrevivientes, llevando flores, veladoras, peluches, rosarios y mensajes reconfortantes. Los artículos a la fecha suman cientos.

Hugo Pérez, originario de Guatemala pero residente de Las Vegas, Nevada, desde 1991, es uno de los hombres que desde que se enteró de la sucedido sintió el mismo dolor que lo invadió aquel 1 de octubre de 2017, cuando un tirador solitario mató a 59 personas e hirió a 851 que asistieron al festival de música country Route 19 Harvest.

“Sentimos mucho lo que pasó aquí en El Paso”, dijo tras recordar el tiroteo masivo perpetrado por Stephen Paddock, quien disparó contra la multitud que se encontraba en el concierto al aire libre, desde su habitación en el piso 32 del hotel Mandalay Bay.

Los 22 corazones, que simbolizan a cada una de las personas asesinadas, fabricados en piedra travertina, fueron colocados en el monumento lineal que yace sobre la calle aledaña al supermercado donde ocurrió el ataque letal.

“Desde el día que nos dimos cuenta pronto en la noche empezamos a trabajar en la fabricación de estos corazones”, expresó el especialista en el manejo de la piedra y otros materiales.

Con su arte y técnica creó estas figuras en tres dimensiones que labró junto con sus hijos, comentó antes de la colocación de los objetos en una plataforma de madera. En minutos la gente colocó rosarios y escribió sus nombres completos.

Indicó que por lo pronto escribirán las iniciales de los nombres de cada una de las víctimas y ya cuando se defina un memorial especial las familias podrían agregar el nombre completo dentro de la pieza.

“Nos conmueve esta tragedia y lo que le decimos a la gente de El Paso y México porque nosotros sentimos ese mismo dolor en nuestra comunidad y desafortunadamente sigue pasando”.

Rosas, globos, pensamientos, pergaminos, cuadros religiosos e infinidad de recuerdos fueron colocados este día por los visitantes, quienes son recibidos por integrantes de las diversas organizaciones sociales y comerciales con botellas de aguas, alimentos y otros donativos.

La oración, el rezo del rosario y la música en vivo no han dejado de estar presentes en el duelo masivo, que ha sido calificado de gran ejemplo comunitario al honrar la memoria de las víctimas.

“Lo sucedido aquí marcará sin duda un antes y un después en todas las familias fronterizas, en especial la de los deudos y heridos, porque nunca antes habíamos vivido y presenciado un acto de esta envergadura tan atroz”, dijo Alejandro Díaz, delegado de la zona fronteriza sur de la Organización Mundial por la Paz –OMP–.

Él, como muchos ciudadanos y en su calidad de representante de la OMP, acudió al monumento a orar y depositar una ofrenda floral, tras condenar categóricamente este tipo de eventos que atentan contra la paz.

En su mensaje destacó que cada individuo es el promotor de la paz, y que va desde una sonrisa hasta un abrazo o ponerse a las órdenes de cualquier otro hermano que necesite ayuda.

Después de décadas de paz y de ser considerada una de las ciudades más seguras de los Estados Unidos, en cuanto a su población y territorio, los fronterizos aún no dan crédito a lo sucedido ese sábado negro.

“Es un dolor muy grande y mi corazón está destrozado. Necesitamos paz en el mundo”, dijo entre lágrimas en sus ojos Estela Parra, mientras depositaba una veladora y 12 rosas en el monumento y abrazaba a uno de sus hijos.

“La paz es un derecho de todo ser humano que no debe quebrantarse, es un derecho de vivir en paz y en armonía”, precisó el promotor de la paz en el sur de Texas y norte de México, tras reiterar que es a través de la paz y el amor que se logra la felicidad, “esa tranquilidad que nosotros promovemos a nivel mundial”.

Durante su recorrido por el memorial, el también médico pediatra y empresario fronterizo destacó que la participación y unidad ciudadana es como se consolida una comunidad fuerte que a pesar de la tragedia se levanta, se une y demuestra ante el mundo que nada podrá derrumbar a una sociedad binacional unida a lo largo de su historia.
 [email protected]