Inicia juicio contra presunto homicida de mujer transgénero

Acusan que compró cincel momentos antes de asesinar a la fémina

Karla Valdez/El Diario de El Paso
martes, 15 enero 2019 | 19:44
Karla Valdez/El Diario de El Paso

Tras más de dos años del brutal asesinato de una mujer transgénero, la mañana del martes comenzó el juicio contra el presunto responsable, un soldado de Fort Bliss con quien presuntamente sostenía encuentros sexuales. 

Anthoy Michael Bowden, de 23 años, es acusado por la muerte de Erykah Tijerina, una sexoservidora que fue apuñalada con un cincel 24 veces el 8 de agosto de 2016.

La mujer de 36 años fue encontrada sin vida por su padrastro un día después, al interior de un apartamento ubicado en el 212 de la calle Lisbon, cerca de Fox Plaza. 

Durante los argumentos de apertura William Ahee, uno de los abogados de Bowden, aseguró que Tijerina estaba extorsionando a su cliente para no reportalo con sus superiores en Fort Bliss por pagar por sexo.

“Erykah Tijerina era una reconocida prostitua transgénero que ofrecía sus servicios por internet utilizando fotos que no eran de ella para atraer clientes”, dijo Ahee.

Bowden, quien presuntamente padece cierto nivel de autismo, la contactó sin saber que se trataba de una mujer transgeneró.

“Él tenía 21 añós, como todo joven empezó su vida sexual y se le hizo fácil contactar a mujeres por internet y acudió a un encuentro con Erykah Tijerina y descubrió que era un hombre”, explicó.

El abogado enfatizó que aún sabiendo que tenía VIH desde los 17 años, Tijerina expuso al militar a esta enfermedad al sostener relaciones con él. 

“Durante 19 años supo que era positiva al VIH y no le importó. Siguió prostituyéndose e infectando a decenas de personas. Pero eso no fue todo, ella le exigió (a Bowden) 200 dólares para no denunciar con sus superioes que estaba pagando por sexo, y le dijo que si no le pagaba iba a subir su foto a internet ofreciendo servicios sexuales a hombres”, comentó el abogado.

Ahee comentó que Bowden no fue un buen estudiante, y al provenir de una familia de militares, el ejército era todo lo que tenía y no quería pederlo. 

Supuestamente luego de un mes de amenazas, Bowden decidió confrontar a Tijerina, quien a decir del abogado, era una persona violenta. 

“La gente que la conoció, sabía que muy agresiva porque era bipolar y sufría de ansiedad y depresión. Pero aún así, mi clienta decidió encararla”, indicó.


Alegan defensa propia


La defensa de Bowden no negó que el soldado fue quien apuñaló y mató a Tijerina, pero aseguraron que todo fue en defensa propia. 

Por su parte, la fiscal Denise Butterworth aseguró que en este caso no aplica la ‘excusa’ de defensa propia, ya que antes de llegar al apartamento de Tijerina, Bowden se detuvo en una tienda a comprar el cincel con el que la asesinó. 

“Hay que recordar que la defensa propia aplica cuando una persona se encuentra en un peligro inminente. La fuerza letal solo se utiliza cuando tu vida está en peligro, pero el acusado tenía la intención de matarla, por eso fue a comprar el cincel”, resaltó.

La fiscal agregó que en un principio Bowden negó estar involucrado con el homicidio, argumentando que no conocía a Tijerina.

“En su primera confesión lo niega todo y dice que tiene una novia en la ciudad, pero después admite que sí la conocío y que tenía relaciones con ella, pero negó estar involcurado con su muerte”, dijo.

Esto, luego de que los detectives recuperaran el registro de las llamadas y mensajes entreTijerina y el acusado, a pesar de que supuestamente Bowden se llevó el celular de la víctima de la escena del crimen para evitar que lo relacionaran con la muerte de la mujer.

Además, Joe Ochoa, uno de los primeros testigos que subió al estrado, indicó que aunque Bowden lo negaba, los registros de las torres de las compañías celulares confirmaron que el militar estuvo en la zona el día del homicidio.

El juicio contra Bowden continúa hoy ante el juez Patrick García, a cargo de la Corte del Distrito 384 del Condado de El Paso.