En crisis, problema de indigencia aquí

Cambios en prioridades a nivel federal minan servicios esenciales, afirman

Mar Aveytia/El Diario de El Paso
domingo, 13 enero 2019 | 20:54
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Diversas organizaciones locales que brindan servicios a la comunidad de personas sin hogar dieron a conocer el estado de crisis que enfrenta esta ciudad por el alto número de personas indigentes debido a la continua disminución de recursos por parte del Gobierno federal, y la nula participación de la Ciudad y el Condado.

El Foro de Educación de Justicia Social, que fue realizado ayer por la tarde en la Galería Maud Sullivan de la Biblioteca Pública de El Paso, contó con la participación del director del Centro de Oportunidad para Indigentes, Ray Tullius; la directora operativa de la Casa Reynolds, que brinda apoyo a mujeres sin hogar con hijos pequeños, Emily Morgan; y Linda Velarde, directora de Villa María, un albergue especial para mujeres solteras con hijos y que son víctimas de violencia doméstica, entre otros.

“Estamos en un estado de crisis puesto que el Gobierno federal dejó de financiarnos”, dijo Tulluis. 

Tullius dijo que en un principio el Gobierno federal hizo el compromiso de ayudar a esta ciudad a crear una red comprensiva de servicios para las personas sin hogar pero luego cambió de opinión.

“Desde hace cuatro años hemos dejado de recibir 900 mil dólares por año y desafortunadamente cientos de personas en esta ciudad continúan cayendo en la indigencia por diversas razones”, explicó.

El foro fue moderado por la Dra. Eva Moya, directora del Departamento de Trabajo Social de la Universidad de Texas en El Paso.

El director del Centro de Oportunidad para Indigentes –quien también habló sobre su experiencia como un ex indigente que ahora dirige una cadena de albergues locales– mencionó que “la indigencia cambió mi vida desde hace 30 años, ya que en ese entonces era un mundo duro y sin piedad para las personas viviendo en la calle, había muy pocas oportunidades, y desafortunadamente creo que de nueva cuenta estamos cayendo en el mismo círculo vicioso de hace años”, explicó Tullius.

Agregó que pese a diversos esfuerzos por tratar de eliminar el problema de indigencia en esta comunidad el flujo de personas viviendo en las calles se ha mantenido constante, entre mil 300 y mil 400 al año, 300 de ellas menores de edad.

“Lo que nos ayudó a crear una red de servicios para los indigentes ahora no existe”, señaló. Esto debido a que en el año 2015, el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano dejó de creer que la solución a la indigencia es financiar albergues residenciales de corto, mediano, y largo plazo o vivienda de transición.

“Ahora quieren que una persona que llegue a un albergue a pedir ayuda salga a reintegrarse con trabajo y vivienda sustentable en sólo 90 días, algo que es prácticamente imposible debido a las limitaciones físicas, mentales, y de edad de muchos de los indigentes”, añadió el director del Centro de Oportunidad.

Por su parte la directora del Programa Villa María, quien proporciona un cuarto con un baño y otros servicios sociales a mujeres solteras con hijos, y que se encuentra ubicado en el Centro de esta ciudad, indicó que el panorama para ellos es más devastador.

“Nosotros perdimos todos los fondos porque somos un programa de vivienda de transición y por eso ahora recurrimos a diversos fondos de financiamiento pero sobre todo a nuestros donantes más leales”, dijo Linda Velarde. 

“Los albergues están cerrando y está convirtiéndose en algo más difícil proporcionar los servicios que las personas necesitan”, añadió.

Velarde dijo que su programa se está enfocando en reubicación de vivienda rápida, un programa que paga por un departamento durante 3 meses y hasta dos años. Sin embargo, éste no se enfoca en apoyar a que las mujeres obtengan los servicios necesarios para que puedan dejar la indigencia en el pasado. 

“Otros servicios que antes proporcionábamos como clases de inglés, de computadoras, o de apoyo constante para identificar la raíz de su problema y que puedan levantarse de ese golpe tan duro, ahora son casi inexistentes”, añadió.  

Los panelistas indicaron que es imperativo que tanto el gobierno de la Ciudad como el del Condado intervengan en esta situación ya que el problema de la pérdida de dinero en la comunidad es grande.

“El problema de la indigencia tiene muchas caras, personas con problemas mentales y físicos, pobreza, violencia doméstica y sexual, enfermedades crónicas, etc.” dijo Velarde. 

“Es necesario que las personas se involucren, que dejen a un lado los estereotipos puesto que las personas indigentes son iguales a nosotros”, concluyó.

Los panelistas hicieron un llamado a la comunidad en general y empresarial para que juntos resuelvan el problema de indigencia que pudiera convertirse en una crisis en esta comunidad.