Economía

¿Ir de compras será lo mismo después de la cuarentena?

Mientras grandes almacenes de lujo se preparan para reabrir sus puertas, minoristas comparten sus planes y temores para el futuro de las compras

The New York Times

The New York Times

martes, 12 mayo 2020 | 12:54

Cuando los grandes almacenes vuelvan a abrir sus puertas, un zumbido familiar seguirá saludando a los clientes en la entrada: la repentina ráfaga de aire acondicionado, el brillo de los pisos de mármol pulido, la sensación de no saber realmente por dónde empezar.

Pero más allá de las puertas, aguardan vistas nuevas y desconocidas: dispensadores de desinfectante para manos esparcidos por todas las superficies, empleados que sonríen a través de sus máscaras faciales, carteles que muestran listas de verificación de "lo que estamos haciendo para mantenerlo a salvo". Cuando Saks Fifth Avenue reabrió sus puertas en Houston, la tienda estampaba un rastro de advertencias en sus pisos de baldosas blancas, en un texto negro y en bloque, pidiéndoles a los compradores que "por favor mantengan distancia social de al menos dos metros de los demás".

Estas son compras en grandes almacenes durante una pandemia.

Después de meses de encierro, el mundo del comercio minorista está despertando. Las órdenes de quedarse en casa comienzan a levantarse, incluso a medida que aumentan las muertes relacionadas con el coronavirus. Y en esos lugares, los grandes almacenes, los que no se preparan para declararse en bancarrota, han estado entre los primeros en regresar, implementando planes de seguridad detallados.

Al igual que los hoteles y restaurantes exclusivos, los grandes almacenes de alta gama siempre han tratado de ocultar sus esfuerzos de mantenimiento y limpieza a los clientes. Pero en la era de la pandemia, cuanto más evidentes sean los signos de limpieza, mejor. Una empresa de limpieza comercial, Enviro-Master, incluso ha comenzado a ofrecer a los clientes certificados para colgar en sus ventanas que prueban que recibieron un servicio de "vaporizador de virus".

La visibilidad ofrece tranquilidad, y los compradores cautelosos necesitan tranquilidad. Eso comienza en la entrada de sus tiendas.

Este es el desafío de reabrir una tienda departamental de lujo en este momento: encajar el sueño de las compras de lujo, "la búsqueda del tesoro", en la angustiosa realidad de una pandemia en curso.