/var/www/vhosts/diario.mx/httpdocs/infonotes/2018/07/11/2018-07-11_7da34d03.xml
Rusia 2018

En un lamento

Moscú— Harry Kane tiene casi asegurado regresar a casa del Mundial con el Botín de Oro como el máximo anotador del torneo y sacándole brillo a su reputación como temible delantero.
Si hubiera aumentado su cosecha de seis goles en Rusia con la doble ocasión que tuvo en el primer tiempo ante Croacia el miércoles, cuando Inglaterra dominaba y ganaba 1-0, Kane pudiera haber estado el domingo con la posibilidad de levantar la Copa del Mundo.
O con el cabezazo en los descuentos al cabo de los 90 minutos, con el marcador igualado 1-1, cuando un gol hubiera asegurado el retorno de Inglaterra al estadio Luzhniki para la final contra Francia.
Elevándose en el segundo palo para tratar de conectar un tiro libre de Kieran Trippier, Kane no pudo empalmar bien y el balón salió desviado.
“Fue sensacional llegar a esta instancia, pero queríamos llegar más lejos. Queríamos ganarlo todo”, declaró Kane. “Duele. No sé qué decir. Sólo que duele”.
Cuando Kane dispuso de su mejor ocasión a la media hora, su primer disparo fue repelido por el arquero croata Danijel Subasic. La pelota estuvo a punto de salir de la cancha. Pero quedó a los pies de Kane para intentar otro remate frente al arco. Lo estrelló contra un poste, rebotó en Subasic y de alguna forma se alejó.
Kane no tuvo otra oportunidad con el balón a sus pies. Y Croacia amansó a Inglaterra.
El remate de Mario Mandzukic para batir al portero inglés Jordan Pickford a los 109 minutos selló la victoria de Croacia por 2-1 que le instaló en su primera final de un Mundial.
También significó otra decepción en semifinales para Inglaterra, aunque esta vez fue en un partido que tenía bajo control.
En 1990, tres años antes que Kane naciera, Inglaterra también claudicó en semifinales con un equipo que excedió las expectativas y se ganó la simpatía de sus compatriotas con un centrodelantero como Gary Lineker que era un ídolo.
Lo ocurrido en Turín hace 28 años hizo eco en Moscú el miércoles.
Entonces, Alemania Occidental superó a Inglaterra por penales tras un empate 1-1, y levantó el trofeo unos días después.
El Mundial de este años, los equipos pueden pagar caro el no rematar a los rivales.
Inglaterra recibió esa lección en su debut ante Túnez. Arrasó en la primera mitad en Volgogrado, pero solo marcó un gol. No fue hasta un gol postrero del delantero de Tottenham en los descuentos con un cabezazo luego que el seleccionado norafricano empató con un penal en el primer tiempo.
“Hicimos un gran esfuerzo. La afición fue increíble”, dijo Kane. “Quedamos debiendo en algunos aspectos, con facetas del juego en el que debimos hacerlo mejor”.