Respeto a su cultura, amor por su país

El legado de soldados mexicoamericanos caídos sigue vivo en South Chicago

Agencias
viernes, 24 mayo 2019 | 16:15

Chicago – El lunes, Guadalupe Villa conmemorará por primera vez la memoria de su difunto esposo, el sargento del ejército estadounidense Esequiel ‘Sal’ Villa, durante la ceremonia en honor a los caídos frente a la iglesia Our Lady of Guadalupe en South Chicago.

“‘Dame las llaves para abrir la puerta”, le decía el sargento Villa a su esposa en sus últimos días de vida, recuerda la viuda. “Era como si me estuviera pidiendo las llaves para que él pudiera abrir la puerta y salir; irse al cielo”, contó al Chicago Tribune.

El 1 de mayo, el veterano del ejército estadounidense falleció a los 86 años, tras complicaciones de salud por una diabetes severa, explicó la viuda.

El sargento Villa nació y creció en South Chicago, el barrio donde inicialmente se asentó la comunidad mexicana que emigró a la ciudad.

Cada año, el último lunes de mayo se celebra Memorial Day, o el Día de los Caídos, para recordar y honrar a los que murieron en servicio.

Villa, fue hijo de inmigrantes mexicanos, sirvió en el ejército 21 años. “Construyó puentes, desmanteló explosivos y se convirtió en un experimentado paracaidista”, dice su biografía. Se retiró con honores después de incursionar en las guerras de Corea y Vietnam.

“Soldados como mi esposo aprecian su cultura y sus raíces, pero también tienen un respeto y amor por este país. Su país, porque él se consideraba americano ante todo”, dijo la viuda de Villa, de 82 años.

En 1984 cumplió una manda en el santuario de la virgen en San Juan de Los Lagos, Jalisco. Había prometido que llegaría al altar de rodillas si su esposo regresaba a casa vivo de servir en las guerras de Vietnam y Corea, contó.

“Siempre que se iba, yo sabía que regresaría”, contó la mujer.

Él y su familia pertenecían a la comunidad de la iglesia Our Lady Of Guadalupe, establecida en 1923 para servir a la creciente población mexicana, según el Chicago Tribune. Se cree que fue la parroquia que perdió más militares de su feligresía durante la guerra de Vietnam que cualquier otra parroquia en la nación, según relató al Tribune en 2002, Raymond Castro, veterano del US Navy. Más de 58 mil soldados estadounidenses fallecieron en Vietnam.

Si no todos, la mayoría eran mexicanos o mexicoamericanos, contó Marty Castro, hijo de Raymond Castro, quien falleció en 2005. Castro hijo es el presidente Casa Central, una organización de servicios sociales y nombrado por el presidente Barack Obama como el primer latino en presidir la Comisión de Derechos Civiles de EEUU.

Castro padre, un marinero del U.S Navy sirvió durante la guerra de Corea —y quien fue criado en South Chicago por padres Mexicanos originarios de Jalisco y Aguascalientes— se dio cuenta de cuántos de los suyos habían servido y continúaban sirviendo al país sin ser reconocidos, contó su hijo.

Fue su padre quien se encargó de establecer un mural y el monumento en honor a los 12 soldados pertenecientes a la iglesia que murieron en batalla durante la guerra de Vietnam entre 1966 y 1970. Años después y dada su labor social en el área, Castro padre se convirtió en el primer latino en ser jefe político de distrito del Partido Demócrata en Chicago en 1980.

Frente a la iglesia hay un mural que muestra escenas en combate de Vietnam y un monumento de mármol en la esquina con los nombres de los 12 soldados. La esquina de 91st St. y Brandon Ave. fue nombrada “Fallen Soldiers Corner”.

Los latinos han tenido y tienen las tasas de servicio más altas en el ámbito militar, pero pocos lo reconocen, explicó Castro hijo.

“Mi padre quería asegurarse de que la gente supiera y reconociera la contribución y el sacrificio que los latinos han hecho en este país. Cómo lo han defendido, su amor por el país y cómo han luchado por los derechos de todos, no sólo por la gente de nuestra comunidad, morimos por los derechos de los estadounidenses”, agregó.

En 1968, los funerales de cada uno de los soldados tomó lugar en la iglesia, según Chicago Tribune; desde entonces, se siguen celebrando misas y servicios fúnebres de veteranos mexicoamericanos en la iglesia, dijo Elia Meza, catequista y administradora en la iglesia desde hace 22 años.

Aunque muchos se han mudado del área, que continúa siendo predominantemente mexicana, regresan a la iglesia por su significado, contó.

La esposa del sargento Villa dijo que su esposo pidió que su ceremonia se celebrara ahí. Fue la iglesia en la fue bautizado, en la hizo su primera comunión y en la que se casaron, contó.

Meza cuidó al sargento Villa por tres años. Recuerda que era un hombre “recto, respetuoso y honesto”.

“Hombres como él muestran sus valores y aman su cultura, pero ante todo defienden a su país a capa y espada”, dijo Meza.

En Memorial Day y en el Día de los Veteranos se lleva a cabo una ceremonia frente al monumento para honrar a los soldados caídos, veteranos y a todos los que siguen en las fuerzas armadas.

Para Frank García, de 70 años, veterano de la guerra de Vietnam, la ceremonia que se lleva a cabo frente al monumento año tras año es igual de especial, contó.

“Me recuerda a todos esos amigos que perdí y aún me pregunto, ¿por qué ellos y no yo?”, dijo García.

Había muchos soldados mexicanos en la guerra de Vietnam recuerda. “No sólo de Illinois, sino de toda la nación, y realmente teníamos una fraternidad por el simple hecho de ser o tener raíces mexicanas”, dijo. “Estamos orgullos de ser mexicanos, pero también de servir a este país”.

Igual que García, Castro hijo y familia también asisten a la ceremonia. Para él, no sólo se trata de honrar el legado de su padre, sino de también asegurar que la gente se de cuenta de los sacrificios y las contribuciones de los soldados latinos de South Chicago.

“Hoy por hoy, hago lo que hago, gracias a mi padre”, dijo Castro hijo. “Estoy orgulloso de ser el hijo de Ray Castro y trato de continuar su legado, no sólo en mi trabajo sino también en cómo criamos a nuestros hijos”.