Juárez, la quinta ciudad más violenta del mundo

Hace unos días, de nueva cuenta Ciudad Juárez vuelve a estar en los reflectores a nivel internacional

Alejandro Núñez
Catedrático
sábado, 10 agosto 2019 | 06:00

Hace unos días, de nueva cuenta Ciudad Juárez vuelve a estar en los reflectores no sólo a nivel estatal o nacional, sino a nivel internacional lamentablemente por ser una de las ciudades más violentas en el mundo.

De acuerdo con estadísticas del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal A.C., Ciudad Juárez ocupa a nivel internacional el quinto lugar como una de las ciudades más violentas del mundo, sólo por debajo de Caracas, Venezuela, con 2 mil 980 homicidios y una tasa de 99.98 por ciento por cada 100 mil habitantes, y por Ciudad Victoria, Tamaulipas, con 314 homicidios y una tasa de 86.01 por ciento por cada 100 mil habitantes.

En el caso de Ciudad Juárez éstas son las cifras de acuerdo con el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública, mil 251 homicidios y una tasa de 85.56 por ciento por cada 100 mil habitantes.

El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, durante su campaña hizo la promesa de utilizar el desarrollo económico y no al Ejército, para combatir las causas de origen del crimen y la delincuencia en el que se encuentra inmerso todo el país, pero se ha recrudecido en nuestra frontera. La atención sobre el tema de la violencia en México ha crecido en los últimos meses, desde que Estados Unidos comenzó a enviar principalmente por esta frontera a migrantes centroamericanos que solicitaron asilo político y que se encuentran en espera del fallo sobre sus casos.

Aun cuando el presidente prometió dar solución al tema de seguridad de manera diferente, tal parece que respondió de la misma manera o peor aún con la militarización del país por medio de la Guardia Nacional.

El tema de seguridad pública se debe de atender desde las causas principales, como lo es desde el aspecto económico, fortalecimiento de los lazos familiares y comunitarios, mayor acercamiento de la población a las artes y cultura para ampliar su visión, y también en el aspecto educativo. No quiere decir que el combate a la delincuencia no sea efectivo, sino que se debe de hacer un trabajo más profundo desde la prevención de conductas violentas.

Pero nos encontramos con una realidad que a los gobiernos en turno no les parece o no son de su prioridad: “los resultados de las acciones en materia de prevención de la violencia y la delincuencia son a largo plazo”, lo cual no se puede presumir en los informes de gobierno. A nivel nacional se nos prometió y vendió una esperanza de cambio de gobierno y de hacer las cosas de manera diferente, pero conforme avanza este sexenio no se ven mejoras en este tema principalmente.

Mientras se siga creyendo que es más importante atender la problemática de seguridad pública sólo a través de la reacción, es decir, por medio de las corporaciones policías y se minimice el papel tan fundamental que tiene la prevención, no se tendrá un cambio significativo y duradero en Ciudad Juárez y a nivel nacional.

Atender de manera estratégica este problema que nos viene afectando durante varios años requiere no sólo de voluntades por querer hacer bien las cosas, sino de un plan en materia de prevención de la violencia y de los recursos necesarios para poder implementar acciones que impacten de manera positiva en la población de Ciudad Juárez, esperando cambios significativos para un mediano y largo plazo, que incluso trascienda de una administración a otra.

Pero ¿qué sucede a nivel nacional con nuestros representantes diputados y senadores? ¿Qué solución ha dado el presidente? Pese al discurso oficial sobre aplicar austeridad en todos los niveles y distribuir de manera eficiente los recursos, nos encontramos que se destinará para el 2020 una bolsa de cinco mil 239 millones de pesos entre los siete partidos políticos con registro, de acuerdo con datos del INE. Morena en la Cámara de Diputados ha planteado en los medios de comunicación, la reducción del 50 por ciento del presupuesto a los partidos políticos; pero, lo anterior ni se ha planteado como iniciativa y no ha prosperado.

La distribución de los recursos públicos entre los partidos políticos se estima de la siguiente manera: Morena: mil 760 millones de pesos; PAN: 970 millones de pesos; PRI: 914 millones de pesos; PRD: 451 millones de pesos; PT: 395 millones de pesos; PVEM: 431 millones de pesos; MC: 415 millones de pesos.

¿No sería mejor destinar esos recursos públicos para atender las causas de la violencia y la delincuencia? O quizás, ¿no será rentable como estrategia política y electoral el atender este problema? Es necesario realizar un análisis profundo sobre el tema de seguridad pública que a todos nos afecta y la veracidad de la austeridad planteada desde el Gobierno federal.