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Juárez

En Samalayuca y el Valle

Ponen nogaleras en riesgo agua para Juárez

Gastan 28 millones de metros cúbicos en mil 850 nuevas hectáreas

Sandra Rodríguez
El Diario de Juárez

jueves, 21 julio 2022 | 10:40

Archivo / El Diario de Juárez

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Las ganancias del cultivo de nuez han motivado un aumento de nogaleras en esta región fronteriza, producción que si bien mejora el rendimiento económico, también pone en riesgo aún mayor la sustentabilidad del agua por las altas cantidades que requiere, indican datos del investigador de El Colegio de la Frontera Norte (El Colef) Gustavo Córdova.

De acuerdo con el inventario del académico hasta este 2022, entre las áreas agrícolas de Juárez, Práxedis G. Guerrero y Guadalupe hay mil 850 hectáreas sembradas con nogales, más de mil 300 de éstas en Samalayuca, lo cual es más del triple de las 500 hectáreas que había hace una década entre los tres municipios.

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Y en total, agregan los datos de Córdova, estos sembradíos demandan ya un volumen de 28 millones de metros cúbicos (Mm3) de agua al año, o el equivalente a casi un 15 por ciento de los 190 Mm3 que utiliza Ciudad Juárez, con tendencia a aumentar por la corta edad de los árboles y el estímulo de las ganancias.

En litros de agua, dijo, se trata de 500 diarios por cada nogal, o lo que consume una familia en una semana en colonias como el Kilómetro 29. 

“Eso es lo que hace que cambie todo el panorama estratégico en cuanto a la agronomía, porque el nogal no estaba, aparece en los últimos 10 años, y ahorita es uno de los consumidores más importantes de agua”, dijo Córdova en entrevista.

“Necesitamos ahí empezar una política pública específica para el nogal, que se cuece aparte, porque este consumo puede incrementarse cuando crezcan los nogales… va a requerir más de 28 millones de metros cúbicos”, agregó el investigador, también autor del libro “Sustentabilidad hidroagrícola en la era global. Una alternativa para el Valle de Juárez, Chihuahua”, publicado por El Colef en 2020.

Córdova explicó que su investigación sobre el aumento de los sembradíos de nuez en la región está en curso, y que no incluye los de la mancha urbana debido a que tienden a desaparecer por la urbanización.

De la investigación realizada sobre el Valle, agregó, se desprende que tan sólo esa franja –donde se cultivan además algodón, trigo y alfalfa– demanda un volumen de agua (de 250 Mm3 al año) mayor que esta ciudad, mientras que el valor con respecto al Producto Interno Bruto (PIB) local es muy bajo, de menos del 1 por ciento este año. 

Por tanto, dijo, se propone mejorar la productividad de los cultivos pero también la del manejo sustentable del agua.

“Yo estoy proponiendo con el libro subir la productividad para tener mayores ingresos para el municipio en términos de PIB, y menos agua, pero la tendencia es al revés: sí, a lo mejor se incrementa el PIB con el nogal, pero el consumo de agua se incrementa, esa segunda condición no se está cumpliendo”, dijo.

“Al contrario, estamos poniendo una nota roja porque está incrementándose dramáticamente la superficie del nogal… en Samalayuca y en el Módulo 3, que es en Práxedis y Guadalupe; por ejemplo allá tenemos 22 nogaleras y 148 hectáreas, se incrementa sustancialmente la superficie, al doble de hace casi 5 años”, agregó. 

De acuerdo con los datos del investigador, entre las más de mil 300 hectáreas sembradas con este fruto en Samalayuca hay decenas de micronogaleras, algunas como parte del mercado inmobiliario de esa parte del sur del municipio de Juárez.

“Hay una desorientación total, piensan que el nogal es un árbol como el mezquite, como el palo verde, que no requiere agua; no, el nogal es un superconsumidor”, dijo Córdova.

“Incluso está habiendo un fenómeno que se está dando de las micronogaleras en Samalayuca, cada quien pone una finca, una hectárea, ponen su casita y el resto lo pone de nogal, de esas hay 33 micronogaleras ya, y ¿cuál es la motivación? Darle valor agregado a su terreno, porque están invirtiendo en una finca nogalera que pueden vender, y el agua, ¿qué hacen? Sacan ahí, abren pozos, está habiendo muchos pozos que no se sabe cómo está el asunto, no hay permisos porque es un acuífero sobreexplotado y está vedado, pero se están abriendo muchos pozos; ese es otro problema en Samalayuca”, agregó.

Sobre su investigación en curso, dijo que se realiza a través de conteo y ubicación de plantaciones, además de decenas de entrevistas con productores para conocer las motivaciones de sembrar un fruto que requiere tanta agua en medio del desierto. 

“Es antinatura tener nogales acá, porque no hay agua. Es que el nogal demanda 500 litros por día, cada nogal; son dos tambos de 200 litros y medio por día, es lo que consume una familia en una semana allá en el Kilómetro 29”, dijo.

”Si lo ves desde el punto de vista de equidad, y la ganancia ¿dónde queda? Queda en pocas personas, y la gente está batallando en las colonias”, agregó.

Otro dato mencionado por el investigador es la contabilización de alrededor de 150 productores de nuez que deberían tener asistencia sobre ahorro de agua por parte del Gobierno federal.

“En los últimos cinco años yo documento que ya no es un cultivo marginal, sino un cultivo que está ahí y que demanda mucha agua y necesitamos atenderlo; con tendencia a crecer por las ganancias, todo mundo quiere hacer eso, dejar el trigo, el algodón y sembrar nogal”, agregó.

Diversificación

Por separado, la sinopsis del libro de Córdova sobre el Valle plantea que, debido a la concentración de las actividades económicas alrededor de la maquiladora de exportación, Juárez limita su competitividad, por lo que una alternativa de diversificación para el crecimiento económico es revitalizar la actividad agrícola en aquella franja fronteriza.

“Las posibilidades de reactivar esta actividad son factibles si se apuesta por cambiar su actual sistema productivo que no reditúa ganancias, ya que consiste en cultivos de bajo valor comercial que utilizan indiscriminadamente el agua, un recurso natural escaso”, dice. 

“La estrategia es desarrollar un sistema hidroagrícola altamente tecnificado y protegido, desalinizar el agua salobre del acuífero somero del Bolsón del Hueco y generar productos de alto valor comercial como hortalizas, plantas de ornato y algunas variedades de frutas. Para ello se requiere contar con una nueva organización social en el campo y la inversión de capital público y privado”, agrega. (Sandra Rodríguez Nieto / El Diario)

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