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Juárez

Afectan aguas negras de El Paso al río Bravo

Sin duda hay daño ambiental, reclaman de este lado de la frontera

Eduardo Lara
El Diario de Juárez

miércoles, 15 diciembre 2021 | 09:10

Carlos Sánchez / El Diario de Juárez | El agua se torna de un color verde a negro debido a las descargas Carlos Sánchez / El Diario de Juárez | Vertedero de desechos del lado mexicano Carlos Sánchez / El Diario de Juárez | Una llanta entre el agua verde

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El derrame de aguas residuales al río Bravo por parte de la empresa El Paso Water (EPWater) podría ser uno de los factores por los que el líquido que fluye por este caudal presenta una pigmentación distinta, que a su vez provocaría daños a fauna y flora del lugar, refirió la asociación ambientalista Árboles en Resistencia.

“Sin duda existe un daño ambiental que está afectando el área en donde están las aves y otros animales que beben el agua del río, además de que se está impactando a la vegetación del lugar”, dijo Daniel Delgadillo, representante de dicha asociación.

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Indicó que es una contaminación que no debería existir, y aunque del lado estadounidense es donde está más fuerte el problema, en la parte mexicana no se ven esfuerzos por parte de las autoridades para reducirlo.

Desde el pasado 13 de agosto la empresa EPWater experimentó múltiples roturas en dos líneas de aguas residuales paralelas, conocidas como Frontera Force Main.

Dicho conjunto de líneas recolecta todas las aguas residuales del lado oeste de El Paso –desde duchas, lavabos e inodoros– y entrega flujos a la Instalación de Recuperación de Agua Hickerson, que luego limpia el agua para su reutilización y su posterior liberación al río Bravo.

En ese momento, Gilbert Trejo, director técnico de la compañía paseña, señaló que la decisión traería efectos adversos para el río, sin embargo, era el único sistema capaz de absorber una cantidad tan grande de agua, en tanto se realizaban las reparaciones.

Según información de EPWater, las tuberías de Frontera Force Main transportan alrededor de 10 millones de galones de aguas residuales cada día. A través de un comunicado, la compañía de servicios públicos anunció que la empresa Arcadis, una consultora de ingeniería ambiental, ha estado evaluando los impactos y desarrollando un plan de remediación.

La compañía de agua informó que se están evaluando los datos de las muestras de calidad del agua y los sedimentos, además de que se está analizado la vegetación y la fauna, especialmente a lo largo del cauce y a las orillas.

Aunque se prevé que el reemplazo de estas líneas pueda terminar durante el mes de diciembre, se dio a conocer que EPWater realizará una serie de pruebas, lo que extendería los derrames de aguas residuales al río hasta enero del 2022.

En un recorrido realizado por todo el bordo del Bravo se pudieron constatar los cambios en la coloración del agua, sobre todo en el área cercana a la Casa de Adobe, mientras que a la altura de la colonia Altavista el olor que despide el cauce es “insoportable”, según los vecinos.

Asimismo, en algunos tramos del río es posible ver cómo el agua se torna de un color verde a negro debido a estas descargas, según refieren habitantes del sector. Por otro lado, se pudo observar que algunos migrantes cruzan el caudal entre el agua sucia y exponiéndose a una afectación a su salud, en su intento por llegar a los Estados Unidos.

Zonas como la colonia Felipe Ángeles, Ladrillera y Anapra son sólo algunas de las áreas identificadas por la Comisión Internacional de Límite y Aguas (CILA) como las de mayor riesgo debido a las descargas que se hacen no sólo del lado estadounidense, sino también de esta parte de la frontera.

De acuerdo con José de Jesús Luévano, secretario de la Sección Mexicana de CILA, el organismo internacional se encuentra trabajando de manera coordinada con la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) para buscar controlar las descargas residuales al río.

Al menos en la sección mexicana, el organismo internacional ha señalado que el problema de las descargas se ha venido agudizando en los últimos cinco años debido a que ciudadanos siguen depositando basura a las alcantarillas, provocando tapones en el drenaje, que a su vez generan un brote de aguas residuales que también terminan de manera natural en el río.

La Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) informó que se encuentra monitoreando constantemente el tema de las descargas para atender de manera inmediata cualquier taponamiento que se pueda registrar en la red de drenaje, sin embargo, refirió que CILA es la que debe emitir un posicionamiento oficial referente al posible daño ambiental y el impacto que esto pueda tener en la comunidad. 

El pasado lunes se dio a conocer que la Agencia de Protección Ambiental (EPA), dependiente del Gobierno federal estadounidense, requerirá que El Paso Water proporcione información sobre la respuesta de la empresa de servicios públicos al derrame de aguas residuales que ha durado meses.

“La información se considerará en la evaluación del alcance de su cumplimiento con las regulaciones federales con respecto a las descargas no autorizadas de aguas residuales no tratadas”, escribió Rachel Matthews, científica de vida de la División de Aplicación del Agua en la oficina de la Región 6 de EPA con sede en Dallas, en una carta a los funcionarios de El Paso Water fechada el 3 de diciembre.

EPA tiene el poder de asegurar el cumplimiento de los estándares de contaminación y hacer cumplir las acciones bajo la Ley de Agua Limpia de 1972. 

elara@redaccion.diario.com.mx

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