Sorprende decisión de Mulvaney de unirse a demanda sobre testimonio

John Bolton ve al jefe de gabinete de la Casa Blanca como un participante clave en la campaña para presionar a Ucrania

The New York Times
lunes, 11 noviembre 2019 | 13:13
The New York Times |

Washington.- La decisión de último minuto del jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mick Mulvaney, de unirse a una demanda que podría determinar si los altos funcionarios de la administración deben rendir testimonio en la investigación de juicio político, fue una sorpresa inoportuna para los exaltos asesores de seguridad nacional, destacando las divisiones internas entre los asesores del presidente Donald Trump en medio de tales indagatorias, publicó The Washington Post.

Los asesores y aliados del exasesor de seguridad nacional John Bolton se sorprendieron al enterarse el viernes de que Mulvaney había acudido a los tribunales para unirse a una demanda de separación de poderes presentada contra Trump y el liderazgo de la Cámara, según personas familiarizadas con el asunto, quienes hablaron bajo condición de anonimato debido a la investigación en curso.

La demanda fue presentada por el exsuplente de Bolton, Charles Kupperman, quien está pidiendo a un juez federal que determine si una citación del Congreso tiene prioridad sobre una orden de la Casa Blanca de no cooperar con la investigación. Bolton está dispuesto a rendir testimonio si el juez falla a favor de la Cámara, según informó anteriormente The Washingon Post.

Las personas cercanas a Bolton y Kupperman dijeron que los dos quedaron asombrados por la sorprendente solicitud de Mulvaney de unirse a la demanda debido a que ellos y otros miembros del equipo de seguridad nacional consideran que Mulvaney juega un importante papel en el intento por lograr que el gobierno ucraniano investigara a los opositores políticos de Trump.

Bolton ve a Mulvaney como un participante clave en la campaña de presión, una situación a la que el entonces asesor de seguridad nacional se refirió como “un mal negocio”, según el testimonio del Congreso de sus asistentes. Los dos hombres apenas si se hablaban cuando Bolton dejó su cargo en septiembre, según funcionarios de la Casa Blanca.

Y creen que el objetivo de Mulvaney es evitar el tener que testificar, uniéndose a una demanda que involucra a funcionarios cuyo abogado argumenta que podrían estar limitados en lo que pueden compartir con el Congreso debido a su papel como asesores del presidente en asuntos de seguridad nacional.