Estados Unidos

Los niños y el coronavirus: ¿cuál es el riesgo?

Casos en las escuelas provocan discusiones sobre la seguridad y lo que se pierde cuando los niños se quedan en casa

The Washington Post

El Diario de Juárez

lunes, 10 agosto 2020 | 12:30

Georgia.- Las fotos aparecieron en las redes sociales apenas unas horas después del primer día de clases: 80 adolescentes radiantes frente a Etowah High School cerca de Atlanta, sin cubrebocas apenas 10 centímetros de distancia entre ellos, ya ni hablar de los dos metros recomendados.

Las imágenes de los pasillos de las escuelas llenas de gente en Georgia y las noticias de las pruebas positivas en el primer día de clases en Indiana y Mississippi provocaron las últimas discusiones tensas sobre el riesgo que presenta el coronavirus para los niños, y lo que se pierde al mantenerlos en casa sin ir a la escuela. El viernes trajo informes de más infecciones entre los estudiantes de Georgia, con docenas de personas obligadas a ponerse en cuarentena en el condado de Cherokee, entre otros lugares, publicó The Washington Post.

Durante meses, padres y maestros, epidemiólogos y políticos han intervenido con sus puntos de vista sobre las muchas preguntas aún sin respuesta sobre hasta qué punto el virus es una amenaza para los niños y hasta qué punto pueden alimentar su propagación.

Un informe de los principales grupos de salud pediátrica encontró que más de 97 mil niños estadounidenses dieron positivo al coronavirus en las últimas dos semanas de julio, más de una cuarta parte del número total de niños diagnosticados en todo el país desde marzo. Al 30 de julio se habían reportado 338 mil 982 casos en niños desde los inicios de la pandemia, según datos de la Academia Estadounidense de Pediatría y la Asociación de Hospitales de Niños.

El presidente Trump ha sostenido repetidamente que el virus representa una pequeña amenaza para los niños.

"El hecho es que son prácticamente inmunes a este problema", dijo Trump el miércoles en una entrevista.

Ocho meses después de que la Organización Mundial de la Salud recibiera el primer informe de una "neumonía de causa desconocida" en China, sigue habiendo muchas dudas sobre el coronavirus y los niños.

Los médicos confían más en que es poco probable que la mayoría de los niños expuestos al virus tengan una enfermedad grave, un sentimiento respaldado por un informe publicado el viernes por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, que concluyó que los niños tienen muchas menos probabilidades de ser hospitalizados con covid-19 que los adultos. Pero cuando los niños se enferman gravemente, la carga de la enfermedad se soporta de manera desproporcionada: ese mismo informe del CDC concluyó que los niños hispanos tienen aproximadamente ocho veces más probabilidades y los niños afroamericanos cinco veces más de ser hospitalizados con covid-19 que sus compañeros blancos.

Los primeros estudios sobre los niños y el virus fueron pequeños y contradictorios. Pero la evidencia acumulada sugiere que el coronavirus puede afectar a los niños más pequeños de manera diferente que a los mayores.

Por ejemplo, los médicos dicen que el síndrome inflamatorio multisistémico relacionado con el virus, conocido como MIS-C, que apareció en algunos niños semanas después de la infección, se presenta de manera diferente en los niños más pequeños que en los adolescentes y adultos jóvenes. Los bebés y los niños en edad preescolar a los que se les ha diagnosticado el síndrome tienen síntomas similares a los de Kawasaki, una enfermedad de causa desconocida que inflama los vasos sanguíneos. En el grupo de mayor edad, las consecuencias parecen más graves, y los médicos lo describen más como un síndrome de shock que ha provocado insuficiencia cardíaca e incluso la muerte.

Varios estudios sugieren que la adolescencia podría marcar un punto de inflexión en la forma en que el virus afecta a los jóvenes y su capacidad para propagar el patógeno.

Con la pandemia de coronavirus, como cualquier brote de enfermedad, la investigación lleva tiempo y los expertos dicen que las decisiones que se toman sobre la reapertura de las escuelas necesariamente se toman sin tener una imagen completa del riesgo que representa el virus para los niños.