Es duro ver a las familias metidas en esta crisis: Mike Pence

El vicepresidente de EU visitó este viernes un centro de detención de migrantes en Texas por órdenes de Donald Trump

Agencias
viernes, 12 julio 2019 | 18:48
Agencias |

Washington— El Vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, visitó este viernes un centro de detención de migrantes en Texas, en la frontera con México para mostrar por órdenes del Presidente, Donald Trump, las condiciones en esas instalaciones frente al aluvión de evidencias críticas en otros centros como el de Clint, Texas.

"Es muy duro ver a las familias metidas en esta crisis", admitió, sin dejar de insistir en que la solución está en el endurecimiento de las leyes fronterizas.

Con la ayuda de un traductor, Pence les preguntó de dónde eran y si les estaban cuidando bien, a lo que las mujeres respondieron que sí, y el Vicepresidente concluyó la conversación con un "que Dios les bendiga".
Pence recorrió el centro de detención Donna cerca de McAllen, Texas, un campamento improvisado con tiendas blancas, tras ser instruido por Trump para viajar a esas instalaciones y llevar consigo cámaras para demostrar las presuntas buenas condiciones en las que están los migrantes.
"El Presidente Trump quería que las cámaras estuvieran aquí para que ustedes pudieran ver de primera mano cómo estaban siendo tratadas las familias", aseguró Pence a su salida del centro.
El Vicepresidente interactuó con algunos de los indocumentados detenidos, entre ellos varios niños y dos mujeres, una de Venezuela y otra de El Salvador, en el centro de Donna.
La temperatura en el campamento era fría y muchos migrantes estaban tumbados en colchones y cubiertos por mantas térmicas, en un ambiente de silencio, que contrasta con los gritos desesperados que inspectores oficiales reportaron en su visita a otros centros.
Pence también habló con un grupo de niños que veían dibujos animados en una televisión, y todos ellos contestaron que sí cuando les preguntó si tenían alimentos y les estaban cuidando, aunque dos negaron con la cabeza al ser interrogados sobre si tenían un sitio donde limpiarse.
El centro de 'Donna' tiene capacidad para unos mil migrantes y este viernes había alrededor de 800, por lo que no tiene el problema de hacinamiento que, según informes oficiales y de prensa, hay en otras instalaciones.
El de Donna tiene fama de ser uno de los menos problemáticos por ser relativamente nuevo y Pence planeaba visitar después otro centro de detención en McAllen.
"Escuchar a niños pequeños decir que caminaron durante dos o tres meses para llegar hasta aquí le rompe el corazón a cualquier estadounidense", afirmó Pence a la salida.
Pero el Vicepresidente insistió en que la solución es endurecer las leyes migratorias para detener a las redes de "tráfico" de personas que supuestamente se aprovechan de los migrantes, y acusó a los demócratas de exagerar los problemas en los centros de detención tras comprobar lo contrario en su visita oficial al centro de 'Donna'.
"Todas las familias con las que he hablado me han dicho que les están cuidando", subrayó Pence, que iba acompañado de varios senadores republicanos e invitó también a demócratas, pero éstos se negaron a viajar con él.