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Supera virus maestro universitario

El doctor Daniel Castillo, de 67 años, asegura que no supo ni cómo se contagió

Juan Carlos Núñez/ El Diario de Chihuahua

viernes, 15 mayo 2020 | 10:26

Chihuahua.- “No supe ni cómo me contagié. Desde que comenzó la contingencia la sana distancia y medidas sanitarias las había tomado. Prácticamente hice caso a todo, pero cuando comenzaron los dolores de cabeza y una fatiga muy distinta, supe que no era algo normal", dijo ayer el doctor y catedrático, Daniel Castillo Aguilar, de 67 años, tras superar el virus del Covid-19.

“No tuve temperatura pero de todas formas fui al hospital porque sabía que esto no era común”, platicó el maestro de la Faculta de Medicina de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACh).

El doctor, Daniel Castillo Aguilar es un sobrevivientes del coronavirus, quien el pasado 8 de mayo fue dado de alta y actualmente se encuentra en su casa en total aislamiento, pero reconoce haber sido una experiencia “difícil” ya que estuvo en riesgo su vida. 

Su travesía comenzó el 21 de abril en que después de haber tenido varios síntomas que lo alertaron, fue atendido en el Hospital Central, donde le aplicaron un tratamiento, y cinco días después fue dado de alta. 

No obstante, debido a no sentir mejoría fue trasladado al Hospital Ángeles, donde estuvo la mayor parte del tiempo; se le dio el tratamiento para la enfermedad y finalmente lograron dejarlo fuera de peligro. 

Reconoció que a pesar de no haber necesitado un respirador ni ser entubado, como ha ocurrido en otros casos, el tratamiento para el Sars-Cov-2 es muy agresivo, casi comparable con la sensación de quienes son sometidos a quimioterapias. “Es un sufrimiento que no le deseo a nadie".

A pesar de las dificultades y ser consiente que su vida estaba en peligro, agradeció la atención de todo el personal tanto del Hospital Central como del Ángeles, quienes mostraron protocolos muy eficientes, atención muy adecuada y estar al pendiente de manera constante para que él saliera adelante. 

Hizo mención especial de los doctores colegas responsables de su salud, Víctor Rodríguez, César Tinoco y Raúl Hernández Saldaña, y no quiso omitirlos ya que gracias a la dirección del equipo a su cargo, es que hasta ayer, pudo dar la entrevista a fin de concientizar que la enfermedad es real, es agresiva y no se debe tomar a la ligera. 

Con especialidad en neurobiología y 42 años como catedrático, principalmente en fisiología, aceptó que durante este periodo que estuvo enfermo la comunidad estudiantil, maestros, directivos y amigos en general, fueron muy atentos porque estuvieron en constante comunicación para saber su estado de salud y evolución, a quienes agradece y razón por la que siempre se sintió acompañado y querido. 

Dijo que tras ser dado de alta deberá estar dos semanas en total aislamiento, aunque estará en constante comunicación por si existiese alguna recaída; además, su hija lo visita para llevar los insumos necesarios. 

Trabaja desde su estudio, está en reposo y a la espera de que pase el tiempo y conocer su diagnóstico nuevamente para saber si se recuperó totalmente. 

A pesar de que no tuvo todos los síntomas que comúnmente se asocian a la enfermedad, gracias a su experiencia se atendió a tiempo, por lo que consideró que es muy importante que cada persona esté consiente que debe acudir a diagnóstico cuando tiene cierta sintomatología.

“La prevención es muy importante para evitar contagios, o en dado caso, tener avanzada la enfermedad y ser intubados, situación que se complica considerablemente y puede llegar a ser mortal, como ha ocurrido en muchos casos”, refirió. 

Recomendó a la población que no tome a la ligera un resfriado, porque en esta temporada sí son comunes las alergias, pero no enfermedades respiratorias como gripes y mucho menos neumonías, así que todo esto no debe ser tomado con delicadeza y atenderse. 

“Yo sabía que podía morir cuando estaba en el hospital. Afortunadamente me tocó ser atendido de una manera excelente. No me puedo quejar de ninguna manera, pero ahora sí sé que es muy peligroso. Desconozco cuándo o cómo me contagié, tengo mis teorías, pero como es tan contagioso, puede ser en cualquier parte”. 

“Esto no es un juego, es real, mi vida estuvo en peligro. Hay quienes todavía dudan que exista. Yo soy la prueba viviente que existe, me recuperé, sí, pero hay personas que han muerto”, reflexionó el especialista. 

“Dejó un mensaje positivo para salir delante de esta situación, de ser consientes, pero más importante es no bajar las medidas sanitarias ni de seguridad por parte de las autoridades y los ciudadanos en general, ya que es mejor salir bien aunque tarde tiempo, a no salir y sucumbir”, dijo para finalizar. 

jnunez@diarioch.com.mx