Despiden rarámuris a Enrique Servín

El escritor fue localizado muerto en su vivienda el pasado miércoles

De la Redacción/
El Diario
domingo, 13 octubre 2019 | 06:00
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Chihuahua— “En un funeral, los rarámuri no hablan del difunto, los rarámuri le hablan al difunto, así despediremos a nuestro amigo Enrique Servín”, fueron las palabras del sacerdote Javier “Pato” Ávila al iniciar con la ceremonia para dar el último adiós al poeta, escritor y defensor de las lenguas de los pueblos originarios que fue localizado muerto en su casa el pasado miércoles. 

A pesar de que Servín no era creyente de la religión católica la ceremonia se realizó en la capilla de la funeraria Mausoleos y fue presidida por el sacerdote de la Diócesis de la Tarahumara quien abrió el micrófono para que los amigos del escritor pudieran dar un mensaje de despedida. 

En punto de las 12:00 horas del mediodía el féretro fue trasladado de la sala de velación a la capilla. En la funeraria estuvo desde el pasado miércoles por la noche, sus restos fueron llevados el jueves a una guardia de honor de cuerpo presente que se realizó por parte de la Secretaría de Cultura en el Teatro de Cámara, Fernando Saavedra, mientras que el día de ayer la carrosa fúnebre lo llevó a su última morada. 

“Un caballero andante llevado de la mano por el mundo indígena. Y aquellos que nos dejamos llevar al mundo indígena vivimos desde ahora una vida feliz. Así le pasó a Enrique. En este mundo no se habla del finado, se habla al finado”, destacó el religioso quien dio palabras de despedida en ralámuli, el idioma por el que Enrique Servín despertó una férrea lucha para preservar. 

“Yo he ido a funerales dónde se le pone al niño una botella de leche, se le pone una pelota de madera para que se ponga a correr con los ángeles. A las niñas una arihueta, una rueda, para que salga a correr con el bastón. A los adultos sus huaraches, su sombrero incluso dos tres burritos para que pueda comer. Hoy yo quisiera dejarle a Enrique las cosas que más amó; la poesía, que se vaya lleno de poemas”, destacó Ávila, quien dio pie para la lectura de poesías de distintos autores. 

Entre poesías y mensajes en distintos idiomas y lenguas de las 28 que dominaba se dio una despedida única al que acudieron amigos de la vida política, cultural, intelectual, artística e indígena de Chihuahua.