Espectáculos

El problema con Ellen DeGeneres es que hizo del lema 'sean amables' un objetivo inalcanzable de su marca

Cuando la moraleja de su historia sea escrita dentro de muchos años, podría incluir el consejo de ser cuidadoso con los logos

Agencias

domingo, 09 agosto 2020 | 00:12

Cuando la moraleja de la historia de Ellen DeGeneres sea escrita dentro de muchos años, podría incluir el consejo de ser cuidadoso con los logos.

“Sean amables” podría parecer una frase fácil y exitosa entre la audiencia de su programa diurno de entrevistas. Pero en realidad es algo imposible que cualquiera lo consiga o exceda de manera constante.

Piense en esto. ¿Cuándo fue la última vez que usted fue muy amable durante un tiempo prolongado en público? ¿Puede ser amable con todos con los que interactúa en el peor día de su vida? ¿Puede sonreír y bailar cuando están circulando rumores de que, citando un tweet que podría hacer que se desplomara la reputación de esa presentadora, de ser “notoriamente la persona más malvada que existe”?

No estoy diciendo esto para ser empática con Ellen DeGeneres, una mujer que no necesita mi empatía ni la de nadie más. No tengo ningún vínculo emocional con Ellen y en el caso titulado La Gente contra la Reina de lo Agradable, en la corte de la opinión pública, estoy de acuerdo con sus anteriores y actuales empleados que aseguran que el lema “sean amables” de DeGeneres es sólo para el programa.

Lo importante es si DeGeneres merece esa placa de maldad --- aunque no tengo ninguna prueba de que no lo sea --- de todas maneras, ha hecho un gran trabajo ocultando su mal temperamento de la vista del público.

Esa toxicidad es algo común en el entretenimiento, una industria hierática que recompensa los productos lucrativos y las personas que las crean con una exagerada tolerancia a su comportamiento abusivo.