Vinculan a indagatoria rancho de millonario

Ponen bajo escrutinio las leyes que permitieron a Jeffrey Epstein evitar registrarse como delincuente sexual en Nuevo México

Associated Press
domingo, 14 julio 2019 | 06:00
Associated Press | Conocida como el Rancho del Zorro, la propiedad es involucrada en como escenario de posibles abusos sexuales

Albuquerque, N. M.— En el centro del apartado rancho en Nuevo México de Jeffrey Epstein se encuentra una extensa residencia que el financiero construyó hace décadas, completa con los planes para un patio de 4 mil pies cuadrados (372 metros cuadrados), equivalentes a la sala de estar de una casa estadounidense promedio, así como una pista de avión privada cercana.

Conocida como Rancho del Zorro, la propiedad en lo profundo del desierto está ahora vinculada a una investigación que la oficina del fiscal general del estado ha abierto en contra de Epstein, con planes de enviar los resultados a las autoridades federales de Nueva York.

Epstein, quien se declaró inocente esta semana de cargos federales de tráfico sexual en Nueva York, no ha enfrentado cargos penales en Nuevo México. Pero el escándalo que lo rodea todavía ha provocado una sacudida en este estado rural del suroeste, ya que se encuentran bajo escrutinio las leyes que le permitieron evitar registrarse como delincuente sexual en Nuevo México, tras una declaración de culpabilidad hace una década en Florida.

“Nuevo México continúa a la zaga del resto del país en el fortalecimiento de leyes obsoletas y débiles que no protegen a nuestros niños contra el abuso”, dijo el fiscal general de Nuevo México, Héctor Balderas, en un comunicado. “Este es un gran ojo morado para nuestro estado”, agregó.

Además de confirmar que su oficina había entrevistado a posibles víctimas de Epstein que visitaron su rancho al sur de Santa Fe, el portavoz de Balderas también dijo el viernes que el fiscal general renovaría su impulso a la legislación que exige que cualquier persona con una condena por tráfico sexual se registre como delincuente sexual en Nuevo México.

En 2008, Epstein se declaró culpable en Florida de los cargos estatales de solicitar la prostitución a un menor de edad, como parte de un acuerdo que requería que pasara 13 meses en la cárcel y se registrara como delincuente sexual. El acuerdo ha sido ampliamente criticado por terminar en secreto una investigación federal de abuso sexual que involucró al menos a 40 chicas adolescentes, lo cual pudo haberlo llevado a la cárcel de por vida.

El secretario de Trabajo, Alexander Acosta, dijo el viernes que está renunciando en medio del tumulto por su manejo del trato fuera de Corte de 2008 con Epstein. Acosta era el fiscal federal en Miami cuando supervisó el acuerdo de no procesamiento.

La documentación presentada en Nueva York esta semana acusa a Epstein de pagar a las niñas cientos de dólares en efectivo por masajes y luego abusar de ellas en sus hogares en Palm Beach, Florida y Nueva York desde 2002 hasta 2005. Los cargos tienen el potencial de sentenciarlo hasta 45 años en prisión.

En Nuevo México, el fiscal general dijo que ha estado en contacto con la Oficina del Fiscal Federal el Distrito Sur de Nueva York. La oficina de Balderas no ha dicho, sin embargo, cuántos acusadores ha entrevistado y no ha explicado lo que dicen que tuvo lugar en el rancho.

En una presentación judicial de 2015 en Florida, un persona que acusa a Epstein en una demanda dijo que había sido víctima de abuso en varios lugares, incluida la propiedad de Nuevo México.

Los registros muestran que Epstein compró el rancho, valuado por los funcionarios del condado en más de $12 millones, a la familia del ex gobernador Bruce King, quien murió hace 10 años. Una nota de 1995, publicada en el periódico Santa Fe New Mexican, sobre sus planes para construir una mansión en la propiedad dijo que la casa sería de 26 mil 700 pies cuadrados (2 mil 480 metros cuadrados) con una sala de estar de 2 mil 100 pies cuadrados (195 metros cuadrados).

Imágenes aéreas de la propiedad muestran un hangar de avión y una pista de aterrizaje. Más cerca del borde este de la propiedad, varias estructuras que parecen servir como casas pequeñas y establos están a la vista del público.

La familia King todavía posee tierras que rodean gran parte del rancho de Epstein cerca de la ciudad de Stanley, un puesto rural en las llanuras que se extienden al este de las montañas Sandia.

Gary King, el hijo del ex gobernador, fue el fiscal general del estado desde 2007 hasta 2015, y estuvo entre un puñado de candidatos en el estado que devolvieron las donaciones de la campaña de Epstein.

King recibió $15,000 de Epstein en 2006 durante su primera oferta por el fiscal general, y luego recibió $35,000 de firmas vinculadas a Epstein en 2014.

El ex gobernador Bill Richardson donó $50 mil –que recibió de Epstein a manera de contribuciones para su campaña a la gubernatura de 2006–a la caridad.