El Paso

Recibió Peña Nieto soborno de ‘El Chapo’: testigo

El ex mandatario de México aceptó $100 millones, declaró el ex traficante colombiano Álex Cifuentes Villa

The New York Times / De acuerdo con el declarante, Peña buscó a Joaquín Guzmán poco después de la elección presidencial de 2012

The New York Times

martes, 15 enero 2019 | 18:14

Nueva York – De acuerdo con un testigo del juicio contra Joaquín Guzmán Loera, el ex presidente mexicano Enrique Peña Nieto habría aceptado 100 millones de dólares como soborno de parte de narcotraficantes.

Ese fue el impactante testimonio que ofreció este 15 de enero en un juzgado de Nueva York Álex Cifuentes Villa, traficante colombiano que trabajó de cerca con Guzmán desde 2007 hasta 2013, cuando ambos estaban escondiéndose de las autoridades en uno de los ranchos del Chapo en las montañas de la sierra Madre, en México.

“¿Guzmán le pagó un soborno de 100 millones de dólares a Peña Nieto?”, le preguntó Jeffrey Lichtman, uno de los abogados de ‘El Chapo’, a Cifuentes Villa durante el interrogatorio de la defensa.

“Sí”, respondió el testigo.

Posible declaratoria de Guzmán

Guzmán podría dar más detalles pronto. Poco después de que el jurado tomara un descanso a las 4:30 de la tarde del martes 15, Lichtman confirmó que ‘El Chapo’ podría declarar en su propio juicio al enviar el nombre de Guzmán a la fiscalía como posible testigo por parte de la defensa.

Lichtman dijo de manera que agregar el nombre de Guzmán a la lista no garantiza que declare sino que es “posible”.

“Si no lo agregara a la lista esto podría excluirlo de la posibilidad de testificar”, dijo Lichtman en una entrevista. “Así que solo fui incluyente”.

El testimonio de Guzmán sería un giro sorprendente. Aunque sus subordinados ya han ofrecido detalles sobre las operaciones del cártel, el capo podría ofrecer información más privada, por ejemplo cómo habría hecho para sobornar a un presidente de México.

Petición

De acuerdo con Cifuentes Villa, Peña Nieto buscó al Chapo poco después de la votación presidencial de 2012 en la que fue electo y le pidió un pago de 250 millones de dólares a cambio de frenar la búsqueda del narcotraficante.

Guzmán, según Cifuentes Villa, le hizo una contraoferta: le daría a Peña Nieto solo 100 millones de dólares.

“¿Y el entendido era que Guzmán no tenía que estar escondido?“, preguntó Lichtman.

“Sí“, respondió el colombiano, “eso es lo que me dijo Joaquín”.

El abogado citó una entrevista que Cifuentes Villa dio a las autoridades estadounidenses en 2016 para preguntarle al testigo si los Beltrán Leyva, ex aliados de Guzmán Loera, le habían dado dinero al ex presidente Felipe Calderón en 2008.

“No recuerdo bien eso”, respondió Cifuentes Villa. Y agregó momentos después: “Por el momento no lo recuerdo”.

Ni Peña Nieto ni Calderón pudieron ser contactados para hacer comentarios al respecto.

Mientras que otros testigos en el juicio de Guzmán, que se realiza en la Corte Federal de Distrito en Brooklyn, han testificado sobre supuestos sobornos de parte de narcotraficantes a integrantes de la Policía mexicana y a funcionarios públicos de ese país, las revelaciones sobre Peña Nieto son las acusaciones más escandalosas hasta el momento. De resultar ciertas, indican que la corrupción de los cárteles de la droga han llegado a infiltrarse en el más alto nivel del poder político en México.

Otros sobornos

Cifuentes Villas, además de mencionar a los ex presidentes, comentó otros presuntos sobornos de Guzmán y sus aliados a funcionarios mexicanos. El testigo aseguró que al menos en dos ocasiones los narcotraficantes le pagaron a militares mexicanos entre 10 y 12 millones de dólares para realizar operativos “para matar o capturar” a asociados del Cártel de los Beltrán Leyva, rival del grupo de Sinaloa durante la guerra que sostuvieron contra ellos.

Asimismo, Cifuentes Villa dijo que la policía federal de México no solo se hacía de la vista gorda frente al narcotráfico, sino que en ocasiones participaba en él. Le dijo al jurado que una vez los narcotraficantes les enviaron fotografías a los policías de maletas de cocaína que enviaron por avión desde Argentina a México y que los oficiales tomaron esas maletas de la zona de recolección de equipaje y después revendieron ellos mismos la droga.

Todo esto fue durante el extenuante segundo día del testimonio de Cifuentes Villa, quien ya confesó haber cometido una gran variedad de delitos en su tiempo en el banquillo.

Desde el comienzo del juicio, en noviembre, se ha sugerido que altos funcionarios mexicanos recibieron dinero sucio. En su declaración inicial, el abogado Lichtman afirmó que su cliente había sido incriminado durante años mediante una conspiración planeada por su socio, Ismael ‘El Mayo’ Zambada García, en alianza con agentes antidrogas estadounidenses “deshonestos” y un gobierno mexicano “completamente corrupto”, incluyendo a dos expresidentes de México.

Entonces, el portavoz de Peña Nieto —quien aún estaba en el poder— desmintió vía Twitter lo dicho por Lichtman. El juez a cargo del caso, Brian Cogan, posteriormente advirtió a Lichtman que no prometiera al jurado que escucharía declaraciones si esas no podían ser sustentadas con evidencia del caso.

Cuando estaba por terminar la primera semana del juicio, los abogados de Guzmán informaron al juez Cogan por separado que un próximo testigo, Jesús Zambada García, hermano del Mayo, testificaría, si le preguntaban, que dos expresidentes mexicanos habían recibido sobornos del Cártel de Sinaloa.

No obstante, el juez Cogan prohibió que el jurado escuchara ese testimonio, al aducir que causaría vergüenza a “individuos y entidades” —de quienes no especificó nombres— que no estaban directamente involucrados con el caso.

Hasta el martes 15 de enero, el funcionario mexicano de más alto rango en ser acusado de aceptar sobornos era Genaro García Luna, quien fue secretario de Seguridad Pública durante el gobierno de Calderón. Cuando Jesús Zambada testificó en noviembre, dijo a los integrantes del jurado que se había reunido dos veces con García Luna en un restaurante y que en ambas ocasiones le entregó un portafolios lleno con por lo menos 3 millones de dólares en efectivo.