Hallan botella que fue arrojada al mar hace 44 años

Tenía este mensaje en su interior

Agencias
miércoles, 13 marzo 2019 | 13:04

Una joven argentina halló una botella que cuando pescaba en una playa ubicada en la provincia de Río Negro, en el sur de Argentina.

Tras hacer el descubrimiento, la joven Luisina Morando, decidió encontrar a la persona que arrojó la botella al mar hace 44 años y para eso inició una extenza búsqueda.

"El agua suele estar particularmente sucia, la marea trae cosas de muchos barcos, cajones de pesca rotos, y la gente deja residuos de asador y acampadas. Vi una botella semienterrada, con el pico para abajo, estaba impecable y muy sellada, tenía una tapita oxidada con un corcho", detalló Morando a la agencia EFE.  

Luisina comentó que el hallazgo de la botella desembocó en una aventura para conocer al remitente de la carta, "Lo primero que hice fue intentar encontrar en Facebook al tal Miguel J Borges, autor de la nota (escrita a puño y letra el 7 de febrero de 1975) que pedía en ella conocer al destinatario que la encontrase. Una vez publicada la noticia, la gente empezó a compartirla y enviarle mensajes privados con información, lo que facilitó la tarea de búsqueda".

Al leer cada uno de los mensajes, Luisina recibió la ayuda de una administradora de un grupo que se dedica a buscar a personas y le facilitó varios contactos. Llamó a una serie de números hasta que uno dio señal y una señora mayor, esposa de Miguel, le respondió.

"Estaba con mucha ansiedad porque conseguí contactar con su esposa, tenía una emoción bárbara", destacó la joven. En ese momento, Luisina supo que Miguel había fallecido hace seis años. 

"Me hubiese encantado poder hablar con Miguel, y a pesar de que no ha podido ser, estoy feliz de saber que si el hubiese estado vivo le hubiese emocionado saber que encontré su mensaje", añadió.

Miguel y su entonces esposa estaban vacacionando en el momento en el que el hombre arrojó la botella al mar. Durante la conversación telefónica, la mujer le contó que "él era muy aventurero y solía hacer este tipo de cosas".

"Esto pasa una vez en la vida y es por ello que es algo mágico y único", celebró Luisina.

Finalmente, al preguntarle por la ubicación actual de la botella anecdótica, Morando aclaró: "la tengo en mi poder, la tengo yo bien guardada para que no se vuelva a perder".