Todo un edén

Sin duda, la capital portuguesa está en boga. Presume una riqueza cultural y gastronómica inmensa. Además, obligatorio es visitor otros destinos de ese país

Agencia Reforma
miércoles, 12 junio 2019 | 11:07

Lisboa–En los últimos años, Portugal ha aparecido constantemente en las prestigiadas publicaciones turísticas y en las listas de los lugares que hay que visitar. Es un paraíso foodie, sin duda, pero también es un destino donde se puede practicar enoturismo, turismo cultural, turismo de aventura y de naturaleza, entre otros.

Hace unos días, durante la primera edición de Zona Viaje, celebrada en las instalaciones del periódico REFORMA, en la CDMX, Jorge Sales -presidente de Sales Internacional- habló sobre las bondades gastronómicas y enológicas del destino en su conferencia "Vino, gastronomía y Portugal".

Además de realizar alguna ruta enoturística, para conocer los procesos de elaboración de los vinos de Duoro y de Oporto; también hay que animarse a visitar otros lugares como Cascais y Estoril, que destacan por su belleza natural y buen clima. En un buen itinerario no debe faltar Madeira.

El turismo religioso también tiene una gran relevancia en sitios como Fátima, que cada vez recibe más peregrinos.

Indispensable es la visita al pueblo medieveal de Óbidos (uno de los más pintorescos y mejor conservados) y Nazaré (que cuenta con una de las tradiciones portuguesas más antiguas relacionada con las artes de pesca).

Quienes van a Lisboa y tienen poco tiempo, no deben dejar pasar la oportunidad de visitar la cercana Sintra, tanta es su riqueza que es Patrimonio de la Humanidad. Además de ir a los sitios monumentales de Belém.


Cuando vayas a Lisboa no dejes de:

- Caminar sin rumbo y perderte por la ciudad hasta encontrar un rincón poco concurrido y donde puedas hablar con los lugareños.

- Comprar antigüedades en los puestos que se suelen poner en el área peatonal de la Avenida Libertad.

- Disfrutar de la excelente gastronomía y los tratamientos de spa que brinda el Iberostar Lisboa.

- Llevar de recuerdo a casa un mosaico portugués.

- Adquirir un artículo de tocador en Claus Porto, una deliciosa firma.

- Entrar a una panadería de Barrio. El aroma te invitará a entrar.

- Comer 1,2,3... bueno todos los pastéis de nata que puedas, ¡te encantarán!

- Hacer ejercicio, al estilo de los lugareños, a orillas del Tajo.

- Tomar una copa de vino, mientras disfrutas del ambiente cerca de la Torre de Belém.

- Visitar la Casa Museo de Fernando Pessoa (R. Coelho da Rocha 16). Luego sentarse junto a la escultura del escritor que está frente a Casa Havaneza (Largo do Chiado 25) y por último, rendirle honor en el Monasterio de los Jerónimos (en Belém), donde se encuentra su tumba.


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Guía práctica

CÓMO LLEGAR

Conviene llegar a Madrid, España, y de ahí aerolíneas como Iberia vuelan a Lisboa.

Vale la pena comprar la Lisboa Card (40 euros por 3 días) que incluye el metro, tranvía y autobuses por el centro de la ciudad, así como hacia las localidades de Cascais y Sintra (además de entradas y descuentos en museos y monumentos). También hay tarjetas de transporte local que duran 24 horas (6,50 euros)


DÓNDE DORMIR

Destination Hostel. Céntrico e ideal para mochileros.

Chalet D' Avila: Acogedora guest house que ofrece habitación con desayuno incluido.  

Iberostar Lisboa. Para disfrutar de la cocina portuguesa y relajarse en la terraza con piscina o el spa.


DÓNDE COMER

Mercado da Ribeira. Hay decenas de puestos de comida local e internacional, así como puestos de vinos y cervezas artesanales. A Gina: el bacalao a lagareiro es una de las especialidades. Laurentina: especializado en bacalao. Uno de los mejores sitios para probarlo a bras. Excelente precio/calidad. Bairro do Avillez: conjunto gourmet del chef José Avillez que une distintos restaurantes con cocina portuguesa de autor. Para los paladares más exigentes.


QUÉ PROBAR

El bacalhau a bràs una peculiar preparación del bacalao, a fuego muy lento, con cebolla, huevo y aceitunas. Se recomienda acompañarlo con vinho verde (vino verde), o bacalhau a lagareiro. Al horno y servido con papas asadas y verduras.


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TOMA NOTA

- Llevar impermeable. Aún en verano, siempre hay alguna nube y chubascos.

- Hay varios sitios para escuchar fado en vivo, pero muchos son muy caros y turísticos. Los locales recomiendan ir a Tasca do Chico.