Vamos

Parejas que hicieron historia

Hay romances intensos, los hay tranquilos, los que llaman la atención por su fuerza y otros que pasan desapercibidos. Una cosa es segura: las siguientes historias de amor, algunas con finales felices y otras no tanto, son todo, menos convencionales

/ Diego y Frida Kahlo
/ Simone De Beauvoir y Jean-Paul Sartre
/ Salvador Dalí y Gala
/ Yoko Ono y John Lennon
/ Liz Taylor y Richard Burton

De la Redacción

viernes, 12 febrero 2021 | 16:57

Hay romances intensos, los hay tranquilos, los que llaman la atención por su fuerza y otros que pasan desapercibidos. Una cosa es segura: las siguientes historias de amor, algunas con finales felices y otras no tanto, son todo, menos convencionales.

Frida Kahlo y Diego Rivera

El de Frida y Diego no fue un romance común. Unidos por un intenso amor y por su pasión hacia la pintura y la política, se casaron en 1929. Tuvieron un matrimonio lleno de admiración mutua, pero también de altibajos por las infidelidades de él y las terribles enfermedades de ella. Se divorciaron sólo para volver a casarse, y estuvieron juntos hasta que Frida murió en 1955. Al morir Frida, Diego declaró que “haberse enamorado de ella era lo mejor que le había pasado”.

John F. Kennedy y Jacqueline Bouvier 

La historia de amor de John y Jackie estuvo marcada por el drama. Se casaron en 1953 y pasaron su luna de miel en México, y al regresar él, entonces senador, se postuló como presidente de los Estados Unidos. Ella se convirtió en su apoyo incondicional y en la madre de sus dos hijos; juntos viajaron por París, Grecia, Viena, Italia e India. En 19633, John fue asesinado a su lado. Aunque ella se volvió a casar, se dice que siempre extrañó a su ex marido. Sus cuerpos ahora descansan juntos. 

Elizabeth Taylor y Richard Burton

El amor de Liz y Richard, ambos estrellas de Hollywood, es de los más escandalosos que han existido. La pareja se conoció en Roma durante el rodaje de Cleopatra. Aunque ambos estaban casados, la atracción fue tan fuerte que decidieron dejarlo todo con tal de estar juntos. Se divorciaron a los 10 años, pero volvieron a casarse al poco tiempo en Botswana. Sin embargo, se volvieron a divorciar. Poco antes de su muerte, Burton le envió a Liz una sentida carta de amor desde Suiza. Se dice que ella la conservaba al lado de su cama.

John Lennon y Yoko Ono

Lennon tuvo varias parejas sentimentales, pero el gran amor de su vida fue la artista japonesa Yoko Ono. Se casaron en Gibraltar en 1969 y pasaron su luna de miel en Ámsterdam, protestando contra la guerra de Vietnam recostados sobre una cama. Asistían a protestas, grababan canciones y videos juntos y John le dedicaba sus más sentidas melodías (como “Woman”, “Love” o “Oh, Yoko”). 

Salvador Dalí y Gala

Se dice que Dalí conoció a su futura esposa en medio de un ataque de risa. Ella, de nacionalidad rusa, estaba casada con un poeta famoso, de quien se separó al poco tiempo para casarse con Dalí. Gala fue durante más de 40 años musa, amante, guía y cómplice del pintor; él la amaba con tal locura que dedicaba a ella pintura tras pintura, idealizándola como la mujer perfecta. A pesar de las dificultades, hicieron un pacto para estar juntos por siempre. Así fue hasta que ella murió en 1982.

Simone De Beauvoir y Jean-Paul Sartre

Simone, filósofa y escritora feminista, y Jean-Paul, uno de los más respetados filósofos existencialistas, se conocieron en París para nunca más separarse. Él le llamaba a ella de cariño su “castor”; la pareja nunca quiso casarse y afirmaba tener una relación abierta, aunque esto propició que tuvieran severos conflictos. Sin embargo, permanecieron juntos por siempre. “Somos de la misma especie, así que nuestra unión durará tanto como nosotros”, dijo alguna vez Simone. Sus restos descansan juntos.

Bonnie Parker y Clyde Barrow

Bonnie y Clyde fueron dos famosos criminales estadounidenses. A inicios de los años treinta, robaron juntos un sinfín de bancos, gasolineras y tiendas; tal fue su fama que se les llegó a conocer como los “Romeo y Julieta fugitivos”. Poco después de conocerse, a él lo arrestaron; ella lo visitó en la cárcel y, con dos pistolas escondidas en el cuerpo, lo ayudó a escapar. Murieron juntos a causa de una emboscada. Después de su muerte se encontró el diario de Bonnie, en el que manifestaba su deseo por tener con Clyde “una vida normal”.